Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
El Culpable Usual
Eduardo García Gaspar
31 enero 2014
Sección: LIBERTAD ECONOMICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


Es una práctica común. Una muy usada manera de pensar. androjo

Parte de los usos y costumbres de nuestros días.

Consiste en hablar de un problema y echarle la culpa a uno de los enemigos usuales.

Se toma, por ejemplo, a la desigualdad, o al materialismo, o a lo que sea; y a continuación se culpa a uno de esos enemigos usuales.

Un caso de estos es muy llamativo. Cuando se habla de desigualdad o brechas de ingreso, se busca una explicación. Mejor dicho, se busca un culpable.

Y entre esos culpables acostumbrados, hay uno muy útil, el capitalismo.

Encontrado el culpable, se llega a una solución: el culpable del problema es el capitalismo. A esto suele agregarse algún calificativo también frecuente: salvaje, manchesteriano, extremo, o cualquier otro.

La solución está dada entonces: quítese al capitalismo y el problema se arreglará automáticamente.

Esto sucede en muchas partes. En México, por ejemplo, suele escucharse que los problemas que se tienen son culpa del neoliberalismo. Igual que se escucha decir que lo de Argentina es producto del capitalismo. Y así sucede en otras partes, como Brasil, Venezuela y muchas más.

La situación llega a extremos en algunos países de África, donde se dan casos de miseria extrema y mucha desigualdad. ¿Quién es el culpable? El capitalismo por supuesto, según muchos.

Esto es lo que realmente resulta llamativo. Porque hasta donde yo sé en ninguna de esas partes se vive dentro de un sistema capitalista auténtico y real. La pobreza de América Latina no puede ser cargada a un sistema económico que nunca ha operado en esta región (con una excepción en Chile).

Lo mismo, realmente resulta llamativo que la pobreza de África pueda ser adjudicada a un sistema que no se ha vivido en esa parte del mundo.

No parece lógico decir que el padecimiento de un enfermo se debe a haber comido queso, cuando el enfermo en su vida lo ha comido.

La imaginación de quienes culpan al capitalismo de la pobreza, por ejemplo, no sigue caminos lógicos. Culpan al capitalismo de la pobreza en Bolivia, cuando ese país realmente nunca ha vivido el capitalismo.

Está más allá de mi comprensión el por qué sucede esto y la razón por la que se sigue repitiendo.

Hay una forma razonable de comprobar qué países viven bajo un sistema capitalista o cercano a él: el Index of Economic Freedom. El capitalismo se sustenta en la libertad económica, por lo que a más libertad económica el país es más capitalista y viceversa.

Los resultados de ese índice reportados en 2014 indican que los países en los que hay más libertad son: Hong Kong, Singapore, Australia, Suiza, Nueva Zelandia y Canadá. Los lugares que sí merecen ser llamados capitalistas en comparación con el resto.

Veamos los países que realmente no pueden ser considerados capitalistas: Corea del Norte, Cuba, Zimbabwe, Venezuela, Eritrea, Irán. Cercanos a estos están Argentina y Ecuador.

Resultaría extraordinariamente atrevido afirmar que los problemas de Argentina, por ejemplo, son causados por su capitalismo manchesteriano (en realidad sería lo opuesto, causados por su falta de libertad económica).

Allí se tiene una lista de 178 países, de los que he citado los seis en el extremo más alto y en el más bajo. México está en el lugar 55, Brasil en el 114, Bolivia en el 159, Perú en el 47; Chile es la mayor excepción, en el lugar 6.

La cosa es aún más compleja que esto. Deben también examinarse las tendencias de largo plazo y ver, por ejemplo, en el caso de México si el PRI desde los 40 implantó un sistema capitalista, al que pudiera culparse de sus problemas.

Sospecho que no, aunque hubo algunas medidas en esa dirección en los años 90.

Y no sólo eso, también debe verse el significado de “capitalismo” para quien lo considera culpable. Puedo apostar que ese significado no coincide con la definición que tienen sus partidarios. Suele ocurrir con frecuencia que se confunda al mercantilismo con el capitalismo, igual que al corporativismo.

Más inclusive: es erróneo usar un modelo explicativo de una sola variable para explicar un problema complejo, como la pobreza. Lo mejor es usar diversas variables, entre las que debe destacar otra muy obvia: el estado de derecho que se viva. Mucho me temo que éste sea extraordinariamente determinante.

Entender un problema de manera equivocada lleva a soluciones erróneas.

Culpar al capitalismo, en este caso, llevaría a limitar la libertad económica, cuando ésta es la que coincide con la prosperidad.

Intentar razonar usando frases hechas es uno de los errores de nuestros tiempos, Cito de nuevo a Pío Baroja, “Como la gente en general no discurre o discurre por frases hechas…”

Post Scriptum

Para el curioso: China en ese índice está en el lugar 137, con 52.5 puntos de 100 posibles y donde los países considerados más libres tienen en promedio 84.1 puntos. México tiene 66.8, Argentina 44.6, Chile 78.7 puntos. Venezuela no sorprende con 36.3, ni Cuba con 28.7 puntos.

En esta escala un país realmente capitalista tendría un resultado de 100 puntos y el más cercano, Hong Kong está 10 puntos por debajo de eso.

La idea de los sospechosos usuales está en uno de los diálogos de Casablanca, cuando Captain Renault dice: “Realizing the importance of the case, my men are rounding up twice the usual number of suspects”.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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