Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
16 Domingo Ordinario (ciclo B)
Textos de un Laico
17 julio 2015
Sección: Sección: Asuntos, Y TEXTOS DE UN LAICO
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• La primera lectura (Jeremías 23, 1-6) contiene como gran tema la frase «Reuniré el resto de mis ovejas y les pondré pastores».

Son las palabras de Dios, «¡Ay de los pastores que extravían y dispersan el rebaño de mis pastizales!»

«Yo mismo reuniré el resto de mis ovejas de todos los países por donde las dispersé y las traeré a sus praderas, donde crecerán y se multiplicarán. Pondré al cuidado de ellas pastores que las apacentarán; no temerán más ni se espantarán, ni volverá a faltar ninguna».

El salmo responsorial retoma el tema, al decir,

«El Señor es mi pastor, nada me falta… en prados de hierba fresca me hace descansar, me conduce junto a aguas tranquilas y renueva mis fuerzas… Me guía por la senda del bien… Aunque pase por un valle tenebroso, ningún mal temeré, porque tú estás conmigo; tu vara y tu bastón me dan seguridad… Me preparas un banquete para envidia de mis adversarios, perfumas con ungüento mi cabeza y mi copa está llena… Tu amor y tu bondad me acompañan todos los días de mi vida; y habitaré por siempre en la casa del Señor”.

La imagen del pastor, muy propia de los viejos tiempos a los que las lecturas hacen referencia, es muy poderosa y descriptiva, usada múltiples veces en las Escrituras. El pastor cuida de sus ovejas, las mantiene junto a él, evita que se extravíen. Es la misma exacta idea que se repite en el evangelio.

 

• En el evangelio de este domingo (Marcos 6, 30-34), el tema sigue. Se cuenta que

«En aquel tiempo, los apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. El les dijo: “Vengan ustedes solos a un lugar deshabitado, para descansar un poco”. Porque eran tantos los que iban y venían, que no tenían ni tiempo para comer. Se fueron, pues, en la barca, ellos solos, a un lugar deshabitado. Pero los vieron alejarse y muchos, al reconocerlos, fueron allá por tierra desde todos los pueblos, llegando incluso antes que ellos. Al desembarcar, vio Jesús un gran gentío, sintió compasión de ellos, pues eran como ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas”.

La última frase encierra un gran mensaje: incluso cansados y sin comer, la gente busca a los pastores y Jesús mismo compadecido al verles, y «se puso a enseñarles muchas cosas».

La idea es profunda, pues nos hace entendernos como esas ovejas que pueden extraviarse y que en Jesús encuentran el rumbo y su sentido de ser. El pastor siempre está dispuesto a cuidar a sus ovejas y así debemos entender a Dios, siempre dispuesto a recibirnos, a cuidarnos, a unirnos a todos a su alrededor. Él hará todo por llamarnos, pero está en nosotros acudir a él.

 

•En la segunda Lectura (Efesios 2, 13-18) San Pablo confirma un elemento muy valioso, la universalidad de Dios como nuestro pastor.

Dice el apóstol, “

«Él ha hecho de los dos pueblos uno solo, destruyendo el muro de enemistad que los separaba. Él ha anulado en su propia carne la ley con sus preceptos y sus normas. Él ha creado en sí mismo de las dos pueblos una nueva humanidad, estableciendo la paz. Él ha reconciliado a los dos pueblos con Dios uniéndolos en un solo cuerpo por medio de la cruz y destruyendo la enemistad. Su venida ha traído la buena noticia de la paz: paz para ustedes los de lejos y paz también para los de cerca; porque gracias a él unos y otros, unidos en un solo Espíritu, tenemos acceso al Padre”.

Refiriéndose a judíos y gentiles, Pablo redondea la idea. Dios es el pastor universal. Todos estamos llamados a él, sin importar quiénes somos. Destruye nuestras enemistades y nos acerca a él, en un sólo rebaño.

 

• En su conjunto, las lecturas dan un sentido a la vida propia: no estamos solos, no somos un accidente de la naturaleza, no somos una casualidad de la materia; estamos acompañados, tenemos a alguien que nos cuida y ama y que a todos pide acudir a su llamado.

Es un mensaje de gozo y alegría, como los que nadie más puede darnos. Sí, tenemos a un amoroso pastor que nos quiere junto a él. ¿Cómo entender esto en su totalidad?

Las palabras del salmo nos dan una idea para entenderlo. Con Dios nada nos falta —

«… en prados de hierba fresca me hace descansar, me conduce junto a aguas tranquilas y renueva mis fuerzas… Me guía por la senda del bien… Aunque pase por un valle tenebroso, ningún mal temeré… Tu amor y tu bondad me acompañan todos los días de mi vida; y habitaré por siempre en la casa del Señor».

Si estamos junto a Dios, si lo aceptamos como nuestro pastor, nada nos faltará. Nada.

La idea de Textos de un Laico nació en 2004: el intentar encontrar los comunes denominadores de las tres lecturas de la misa católica de cada domingo.





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