Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Clisés y «Likes»
Eduardo García Gaspar
16 diciembre 2015
Sección: RELIGION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


Quizá sea su simplismo. Tal vez su inmediatez.

Sería irrelevante de no ser por su poder para ilustrar parte de nuestros tiempos.

Esa ansia por abreviar todo en un contenido mínimo de fácil digestión, destinado a explotar errores.

Un ejemplo. Un dibujo. Fondo blanco y sobre él cuatro ilustraciones.

Cuatro siluetas de edificios. Tres de esas siluetas, en negro, muestran una mezquita islámica, un templo judío y una iglesia cristiana. La cuarta, a la derecha, muestra un lápiz.

Debajo de cada silueta de esos cuatro edificios hay un recuadro, que hace ver que se trata de una elección. ¿Cuál de esos edificios prefiere usted? La opción del lápiz está señalada con rojo, como la seleccionada.

Para que no haya dudas, en la parte superior hay una leyenda «Menos religión y más educación». Si quien ve esto está de acuerdo con esa tesis, tiene una invitación para compartirla, que ponga «like».

¿Qué es lo que quiere comunicar ese dibujo? Creo que es obvio: abandonar la religión, todas ellas, al menos las apuntadas explícitamente, y optar por la «educación», la que en el contexto se entiende como una educación sin religión. Claramente eso es lo que quiere comunicar y lo hace con éxito.

Pero hay otra pregunta que debe hacerse, la de si tiene lógica lo que dice. La tentación de examinar eso es irresistible y eso es lo que creo que bien vale una segunda opinión. Veamos parte por parte.

• ¿Son alternativas excluyentes la religión y la educación? Eso es lo que dice el dibujo, pero queda la duda. Puede ser esa falacia que que llama disyuntiva falsa y fuerza a una decisión entre opciones definidas artificialmente como opositoras.

El punto es si la educación es una alternativa que excluye a la religión y viceversa. La respuesta no es clara. En algunos casos podría ser, pero no en todos.

Es posible que algunas personas, por motivos religiosos, se opongan a la educación o nieguen nociones científicas. Pero también es posible que algunas otras personas, por motivos ateos, se opongan a la religión o nieguen creencias religiosas.

El problema es uno de demasiada amplitud. Debe serse más específico en la definición de «religión» y de «educación» para que la idea tenga sustento.

• Lo anterior me lleva a pensar que lo que en realidad quiere decir ese dibujo es que hay una oposición entre fe y ciencia (y eso no es lo mismo que oposición entre educación y religión).

Si una religión, por ejemplo, niega la teoría de la evolución, estaríamos en un caso de conflicto entre fe y ciencia. Pero otro sería el caso cuando una religión no niega esa teoría y la considera compatible con su creencias. La oposición ha desaparecido en este caso al menos.

• Otro aspecto a ver es el de la historia. Tome usted, por ejemplo, al Cristianismo y su tradición educativa basada en la creencia de una creación divina inteligible y capaz de ser estudiada. No es casualidad que desde sus orígenes fuera una fuerza considerable en favor del conocimiento (aunque no siempre actuando así).

Más aún, hay un fuerte componente educativo en las religiones mencionadas, por lo que el dibujo mencionado, pienso, se refiere más a la defensa de una educación sin religión. Eso que llamamos educación laica, a la que juzga como una opción superior a las religiones que menciona.

Pero ese punto se destruye a sí mismo. Una educación que ignore totalmente a la religión, que haga caso omiso de cualquier concepto religioso, podrá crear la ilusión de haberse librado de la religión. Pero esa es una imposibilidad, pues la educación de ese tipo estará enseñando una religión, distinta a las otras, pero religión al fin, con sus propias creencias y artículos de fe.

En fin, lo que he querido apuntar es la superficialidad que existe en buena parte de nuestros sistemas de comunicación, en los que se privilegia a lo breve por encima de lo exacto, a lo simple por encima de lo exacto y a la generalización indebida.

Este es solo un caso de eso que apunto y que no es exclusivo de nuestros tiempos. Lo que sí es exclusivo de ellos es que difusión tan amplia que tienen esas simplificaciones gracias a las redes sociales y otros medios de comunicación.

Esto podría ser definido como un tipo de populismo. La explotación de ideas que expresan prejuicios y que aprovechan equivocaciones del pensamiento. El populista hace eso para conseguir votos, el usuario de Facebook para conseguir «likes».

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que intentan explicar la realidad económica, política y cultural. Defiende la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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