Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Crecimiento y Pobreza
Eduardo García Gaspar
29 junio 2015
Sección: PROSPERIDAD, Sección: Una Segunda Opinión
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El panorama es revelador. Tome usted una medida económica, digamos el PIB, y vea su desempeño desde el año 1 de nuestra era.

Las cifras son las que usted esperaría. Del año 1 al año 1000, el PIB mundial creció anualmente 0.01%. Entre el año 1000 y 1820, ese crecimiento anual promedio fue de 0.22%. Las cosas cambiaron a partir de 1820, con un crecimiento anual promedio de 2,21%.

Gráficamente esto se ve impresionante: la línea es prácticamente plana hasta eso de 1800, a partir de cuando el crecimiento es fantástico.

Otra forma de verlo es ver la cuota de la economía mundial desde el año 1 (no crecimiento, sino proporción nacional del PIB mundial). Hay sorpresas: la economía más grande del año 1 era la India, con China en segundo lugar. Para 2008, China sigue siendo el segundo lugar, pero EEUU es el primero.

Lo llamativo de todo esto es constatar que algo sucedió en los alrededores de 1800 y que cambió todo. Algo que hizo posible eso que puede verse en otro gráfico animado. Mueva el cursor de los años abajo para ver expectativa de vida y PIB per cápita desde 1800.

¿Qué sucedió hacia 1800? La respuesta estándar es «La Revolución Industrial». Otra respuesta dada es la de la explotación del obrero, o la de la explotación de los países no desarrollados. En realidad no. La real explicación es otra. Una de cierto modo más sencilla.

Piense usted en ese crecimiento del PIB per cápita pero con una población que crece notablemente. Una gráfica lo describe todo: 1,000 millones en 1800 y más de 7,000 en nuestros días. Es decir, 6,000 millones más y a pesar de eso el PIB per cápita creció notablemente.

Entre 1800 y 1900, por ejemplo, el salario per cápita en Inglaterra se cuadruplicó y eso cuando la población creció cuatro veces. La sorpresa es tan grande que pasa desapercibida. ¿Qué sucedió realmente?

Quien ha dado la explicación más convincente tal vez ha sido un teólogo estadounidense, M. Novak. Lo que pasó en realidad fue una liberación de talentos. Los talentos humanos tuvieron libertad y lograron esos resultados. Los talentos dejaron de estar bajo el dominio gubernamental, primero, principalmente en Inglaterra, luego en otras partes.

¿Y la pobreza? Con un poco siquiera de perspectiva histórica puede verse algo: antes de 1800 la pobreza era la regla general, el estado natural de las cosas. Existían mandatos de ayudar a los pobres, pero ellos eran más bien comprendidos como un problema irremediable.

Después de 1800, poco a poco, la pobreza comenzó a dejar de ser la regla, fue la excepción; y más aún, la pobreza no era ya un problema irremediable. Millones de personas podían dejar de ser pobres, algo impensable en tiempos previos. Realmente fascinante.

Con lo que llego a lo que creo que bien vale una segunda opinión. Existe en la actualidad una opinión que sostiene que el crecimiento económico no significa un remedio a la pobreza; que en medio del crecimiento, la pobreza se mantendrá o incluso aumentará. Esa opinión propone una solución, la redistribución de la riqueza como remedio a la pobreza.

¿Tienen sentido eso? Realmente ninguno. Si usted no crece económicamente, la única solución posible de la pobreza es empeorar la situación de los que no son pobres, es decir, empobrecer al resto. En cambio, creciendo es posible que parte de ese crecimiento llegue a los pobres y remedie su situación, como ha sucedido en el pasado y sin empobrecer a nadie.

¿Ha llegado a los pobres el crecimiento? Eso puede evidenciarse: «El número de pobres viviendo en pobreza extrema ha bajado dramáticamente, de 430 millones en 1970 a 52 millones en 1998».

Aún así, no ha dejado de haber reclamos que afirman casi lo opuesto.

Vea usted esto: en 1820 los pobres constituían el 80% de la población y ahora, sobre la misma base, son el 20%. No está nada mal sabiendo la población de entonces y la de ahora.

Mi intención ha sido combatir la idea de que el crecimiento económico no llega hasta los pobres. Si no hubiera llegado ese crecimiento desde 1800 hasta la fecha, tendríamos la misma proporción de pobres hasta ese año, un 80%. Obviamente no lo tenemos y puede concluirse que sí llega a los pobres el crecimiento.

Si acaso en algún caso sucediera que un crecimiento económico alto no llegara a beneficiar en nada a los pobres, mucho me temo que el problema no estaría en el crecimiento, sino en el tipo de economía que se tiene, muy posiblemente mercantilista, proteccionista o alguna otra modalidad intervencionista.

Post Scriptum

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