Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Desigualdad: Obsesión Peligrosa
Eduardo García Gaspar
11 mayo 2015
Sección: EDUCACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


La persona fue clara. Y eso se agradece. androjo

Dijo que el primer problema social de fondo es la desigualdad económica. La diferencia de ingresos y riqueza entre la gente.

Unos tienen mucho y otros tienen poco.

Corregir la desigualdad, dijo, es la tarea central del gobierno. Y, más aún, otras consideraciones deben pasar a segundo término, como la libertad.

En fin, fue otro caso de eso que toman a la desigualdad como el gran problema y lo quieren resolver por medio de la acción gubernamental: más impuestos progresivos y más gasto público. No muy original la solución, ni siquiera ingeniosa.

Veamos esto más de cerca. lo que bien creo que vale una segunda opinión.

Primero, mucho me temo que quien antepone a la igualdad ante todo acabará por crear una situación que no desea ni ha pretendido buscar: un sistema autoritario del que la persona misma será víctima.

Cuando usted busca a la igualdad por encima de todo, terminará perdiendo a la justicia, a la libertad y, sobre todo, a la igualdad misma. La igualdad obligatoria siempre necesita a un agente igualador que necesita poder para igualar al resto siendo él la excepción. el desigual.

Segundo, temo también que esa igualdad obsesiva sea algo opuesto a la diversidad propia de los humanos. Somos seres con amplia variedad de capacidades, talentos, gustos, inclinaciones y esa diversidad sería anatema para la igualdad obsesiva.

El igualitario compulsivo suele ignorar esa enorme variedad de talentos que son parte de la naturaleza humana y que, es inevitable, llevan a resultados distintos y desiguales. Piense en esto, el igualitario mismo podrá saber mucho de Sociología, pero quizá poco de Estadística; necesitará de la desigualdad de otros para imponer la igualdad que propone.

Tercero, la desigualdad es una noción relativa y no absoluta. Es la distancia entre un extremo y otro, sin que importe la colocación de esos extremos. Una persona que tenga ahorros por un millón de pesos es profundamente desigual contra quien tiene un patrimonio de cien millones. Esto no parece presentar un problema ni para uno ni para otro.

La obsesión con la desigualdad, mucho me temo, ignora el problema real de la gente en situaciones de pobreza. Y olvidando esto podría encontrar una solución en el empobrecimiento general lo que resolvería la desigualdad creando una situación peor que la anterior.

La desigualdad es una preocupación errónea, o al menos imprecisa, que olvida al problema real de la pobreza y cómo solucionarla o aliviarla.

Cuarto, y quizá el corazón de lo que quiero decir, es la conversión de la desigualdad en una obsesión única en su sentido mental como un trastorno. Es eso que se sufre con conductas adictivas, como el juego. El tipo de obsesión que sufre el coleccionista de timbres por un sello en particular y que arruina su vida.

No diferente a quienes sufren la adicción por hacer compras, o comen en demasía, o quieren todo ordenado y limpio. La desigualdad como una compulsión produce ceguera y lleva a situaciones en las que las cosas que quieren mejorarse terminan empeorando.

Es perfectamente comprensible la preocupación por la situación de pobreza en la que viven muchos. Es parte de nuestra herencia Cristiana ese sentimiento que nos lleva a tratar a otros con compasión. Nuestro marco mental, cristiano aún entre los ateos, nos lleva a querer hacer algo y eso es bueno.

Pero esa misma tradición incluye otro elemento, el uso de la razón. Tenemos como parte de nuestra naturaleza la posibilidad de pensar y conocer. Esta es la parte que creo que olvida la desigualdad como una idea fija y única. No está mal ayudar a otros, al contrario, pero si está equivocado el olvidar hacerlo pensando.

Olvidar a la libertad e ignorar a la justicia es solo uno de los efectos que tiene la obsesión con la desigualdad. Y no creo que un mundo de igualdad total sea mejor que uno de justicia, libertad e igualdad.

Como tampoco creo que un mundo en el que domine una autoridad igualadora superpoderosa sea mejor que el imperfecto mundo en el que vivimos.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que intentan explicar la realidad económica, política y cultural. Defiende la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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