Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Deuda Pública: Un Examen
Leonardo Girondella Mora
6 agosto 2015
Sección: GOBIERNO, Sección: Asuntos
Catalogado en:


Los gobiernos obtienen su dinero de los impuestos cobrados a los ciudadanos —impuestos sobre la renta, sobre transacciones comerciales y una gran variedad de cobros que toman diferentes formas.

Ya que los recursos obtenidos por medio de los impuestos resultan ser en la mayoría de los casos insuficientes, los gobiernos acuden con gran frecuencia a otra fuente de financiación: los créditos, eso que se llama de deuda pública.

La deuda pública puede contratarse con instituciones financieras, con bonos de deuda que son adquiridos por particulares, con préstamos de otros gobiernos e instituciones internacionales.

Cualquiera que sea la forma que tome la deuda pública, ella siempre significa el retiro de recursos que podrían haberse utilizado para otros fines —esto es el costo de oportunidad del dinero que ha sido prestado a los gobiernos.

• Ese es precisamente el primero de los puntos que quiero tratar al examinar el fenómeno de la deuda pública —el que el dinero que se da a los gobiernos es un dinero que podría haber sido utilizado para otros fines.

Por esto es que es posible analizar la conveniencia de ese uso gubernamental de recursos de acuerdo con el fin al que ellos se dediquen —si, por ejemplo, los recursos son usados por los gobiernos para gasto corriente como pago de sueldos a los burócratas, ello resulta un claro desperdicio de recursos.

• Para examinar a la deuda pública debe considerarse que ella es por lo general cuantiosa —son muchos miles de millones, y más, los créditos adquiridos por los gobiernos y con claras tendencias a aumentar como en el caso mexicano.

Esto significa, por supuesto, que grandes cantidades de recursos monetarios son desperdiciados por los gobiernos cuando ellos no se usan para fines productivos —esos que pudieron generar recursos suficientes como para poder pagar la deuda que los financió.

• El punto vital del examen de la deuda pública es el uso al que se dedican los recursos obtenidos por medio de los créditos —y la conveniencia de otorgarlos debe ser determinada primariamente por la productividad del proyecto al que van hacer dedicados.

Lo anterior permite ver que lo recursos que el gobierno obtiene por medio de la contratación de créditos son los mismos recursos que los particulares pudieran obtener para el financiamiento de proyectos privados.

Me parece obvio señalar que como principio general los proyectos privados son más productivos que los proyectos públicos —es decir tienen un mayor rendimiento y son capaces de generar recursos propios que les hagan posible pagar los créditos contratados.

• Ha sido con frecuencia señalado otro fenómeno, el del efecto que en la deuda pública causa en la tasa de interés —elevándola por causa de la demanda pública de fondos, una demanda que compite con la demanda privada de recursos.

La deuda pública, por tanto, es un factor que eleva a la tasa de interés — hace que el crédito sea más caro de lo que sería sin la demanda pública de crédito.

&&&&&

De lo anterior puede concluirse que en lo general deben verse con extrema sospecha todas las actividades que los gobiernos realizan para obtener créditos —la deuda pública puede ser muy bien calificada como un verdadero mal para el país porque significa un enorme riesgo de desperdicio de recursos limitados.

Una conclusión general de lo anotado antes indica que como principio general los préstamos a los gobiernos deberían ser la excepción y no la regla. Sin embargo, en la realidad sucede lo contrario y los gobiernos son los principales deudores en la mayoría de las economías.

No estoy proponiendo que se nieguen toda posibilidad de contratación de deuda pública —sin duda existirán ocasiones en las que ello sea necesaria. Sin embargo, sí propongo que la contratación de deuda pública sea en extremo limitada y cuidadosamente aprobada por las cámaras de legisladores.

Además, fuera de situaciones de emergencia severa, los créditos otorgados a los gobiernos deberán siempre están justificados teniendo como base la productividad del proyecto al que serán asignados —esos proyectos deberán ser lo suficientemente rentables como para pagar el crédito otorgado.

Addendum

Después de revisar lo anterior, me siento obligado a añadir otra variable. Es frecuente que los créditos a los gobiernos sean regidos por tasas de interés favorables, es decir, tasas inferiores a las que lograrían proyectos privados.

Esto se debe a una evaluación de riesgo, por la que los gobiernos suelen ser percibidos como sujetos de crédito con un menor riesgo —una situación que da incentivos a la mayor contratación de deuda pública y, por tanto, a un mayor desperdicio de recursos.

Nota del Editor

Si a usted le gustó la columna, quizá también La Empresa Desconocida.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras