Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
El Consumidor se Queja
ContraPedia ContraPedia
20 agosto 2015
Sección: Sección: Listas, Y CONTRAPEDIA
Catalogado en:


El siguiente texto se reproduce en sus partes principales gracias a la generosa contribución de la revista Journal Of Nonsense & Related Behaviour de la ciudad de Thermalito, California, y que fue escrito por Wilhem Von Pfaff hace unos meses, haciendo referencia central a las agencias gubernamentales de protección al consumidor y las quejas que ellas reciben.

«Ya no pueden abusar más los fabricantes y comerciantes. Compré el libro porque me parecía interesante y después de leerlo supe que era una porquería. Se trata de un producto defectuoso. Los personajes no están bien desarrollados y tienen actitudes demasiado modernas». Eso dijo un consumidor. Hablaba del libro Salambó del autor francés G. Flaubert. Lo consideró un producto defectuoso y se quejó ante los tribunales del consumidor.

Otro consumidor se queja: «Compré esta loción que dicen que deja una huella masculina en las mujeres. Me puse la loción el viernes pasado cuando iba a la fiesta en casa de un amigo y pensé que todas las mujeres iban a caer perdidamente enamoradas de mí. Total no agarré ni un resfriado. La loción es un fracaso y por eso he ido a quejarme al buró del consumidor».

Casos como los dos anteriores son cada día más comunes. Los consumidores tienen a su disposición poderosas armas legales y pueden poner en jaque a fabricantes y comerciantes. Demandas de todo tipo surgen frecuentemente y cuestan muchos millones a los afectados.

Hace unas pocas semanas se presentó en los Estados Unidos un caso que armó un gran revuelo en Kankakee, Illinois y se convirtió en uno de los dos tópicos de conversación más populares de esta ciudad. El otro era en la vida privada de las Kardashian.

En este caso la persona demandante, un hombre soltero de 50 años, recibió por correo durante varios meses folletos de un conocido fabricante de ropa íntima femenina. La propaganda que llegaba a su hogar tenía muy visiblemente marcada la leyenda «ropa para la mujer de hoy, sensual y liberada». La voz empezó a correrse por el vecindario creando un problema de reputación muy dudosa a esta persona la que había recibido tales folletos. Frente a las autoridades agregó que debido a esos envíos sus amigos y vecinos habían cambiado drásticamente la opinión que sobre él tenían lo que le ocasionó irreparables daños mentales.

Las quejas de los consumidores han ido modificándose con el tiempo. De unas quejas sencillas se ha pasado ahora a otras tremendamente complejas.

«Antes venía la gente porque un refrigerador había fallado o porque no les entregaban a tiempo algún mueble. Ahora vienen por motivos más sofisticados. Hemos recibido quejas sobre libros que tienen baja calidad sobre la manera de dar noticias en la televisión y sobre predicciones de asesores económicos», dijo un representante del Buró De La Lucha Por Un Consumo Racional localizado en la ciudad de México, pidiendo mantener en secreto su identidad para evitar que su mujer se enterara de que seguía vivo.

Todos los casos, nos dijo, son seriamente atendidos incluyendo la reciente demanda presentada por Urbano Gómez, un nuevo rico con una fortuna estimada en más de 100 millones de dólares. El señor Gómez leyó hace cinco años el libro titulado Aunque Usted No Lo Quiera Puede Llegar a Ser Millonario.

Ahora demanda el autor de esa obra por no haberle prevenido contra la formación de úlceras estomacales, una enfermedad muy común entre los millonarios.

Los horóscopos del periódico y revistas también podrían llegar a desaparecer si tiene éxito la demanda presentada por Jessica Jaqueline Rodríguez. La señorita Rodríguez, nacida bajo el signo de cáncer, leyó un día su horóscopo. Allí decía que ese día era muy propicio para hacer inversiones redituables y confiadamente compró acciones de una cierta compañía, para ver que en unas pocas semanas su fortuna se había reducido notablemente.

La señorita Rodríguez ha demandado al autor del horóscopo por haberla proveído con un consejo que le ha producido cuantiosas pérdidas financieras.

Otro caso por demás curioso has sido el del señor Toribio Carracoitia que puso una queja contra la compañía Servicios De Análisis Psiquiátricos Por Correo. El señor Carracoitia sufre del complejo de no poder vivir bajo un sistema económico de estado del bienestar y decidió pedir ayuda a esa empresa.

Después de un año en tratamiento y por accidente, el señor Carracoitia descubrió que los especialistas siquiatras de dicha compañía eran tres muchachos jóvenes que habían ganado una beca para tomar un curso de psicología industrial en el centro de adiestramiento de transmisiones automáticas para tractores en Vietnam.

El más dramático de todos los casos presentados durante los últimos 12 meses es es del señor Vladimiro Iván Birccatti. Este hombre hace muchos años empeñó su reloj para dar el enganche de una televisión. Luego empeñó la televisión para pagar el enganche de un pequeño automóvil usado. Más tarde empeño el carro para cubrir el adelanto de una casa de interés social. Con el tiempo y sabias transacciones este hombre tiene ahora una casa en Cancún, un departamento en París y muchas otras posesiones como joyas, cuadros y vajillas.

Don Vladimiro presentó una queja ante el buró de consumidor sobre la base de ser una víctima del desproporcionado consumismo actual. Demandó a los fabricantes de cada uno de los artículos que ha poseído y ganó. Tres partidos de izquierda le hicieron tentadoras ofertas para aparecer en comerciales de televisión presentándolo como una víctima del capitalismo. Ofertas que no fueron aceptadas prefiriendo usar el dinero ganado en su demanda para la adquisición de un pequeño castillo en Burdeos.

Las quejas y demandas de los consumidores crecen a un ritmo vertiginoso y son cada día más complejas. Actualmente está en proceso de estudio la demanda de un consumidor que en su calidad de contribuyente ha exigido que se le justifiquen las razones por las que parte de los impuestos pagados por él han sido destinados al subsidio de una empresa estatal con tremendas pérdidas.

ContraPedia tiene un antecedente en los 80, cuando fueron publicadas una serie de propuestas de palabras y personajes que no existían. Eran muy breves. Esta versión respeta la idea original, jamás publicada antes, con textos más amplios.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras