Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
El Estiércol del Diablo
Leonardo Girondella Mora
27 octubre 2015
Sección: ECONOMIA, ETICA, Sección: Asuntos
Catalogado en: , ,


La ambición desenfrenada de ganar dinero fue el tema que se trató en una conversación, de la que reproduzco sus puntos centrales.

— Creo que la frase «estiércol del diablo» describe correctamente al egoísmo y la codicia del dinero. Este es el nudo del asunto, al que nos lleva al capitalismo sin remedio —dijo la persona.

— ¿Quiere usted ampliar eso que ha dicho para entenderlo mejor? —pregunté.

— Pues lo que ha escuchado. El dinero ha sido convertido en un objeto de adoración, como si fuera un dios al que se rinde pleitesía incondicional y eso es lo que produce el capitalismo.

— ¿El dinero convertido en dios? Sí, es cierto, al menos en parte. Me recuerda a Ayn Rand. Es una manifestación del materialismo, de haber abandonado la idea de lo sobrenatural. Le doy cierta razón hasta allí.

— Pero recuerde que al adorar al dinero el capitalismo olvida la dignidad humana. Las personas solamente pueden alimentarse y vestirse si tienen dinero y propiedades.

— ¿Solamente sucede eso en el capitalismo, o también en otros sistemas? —pregunté.

— Bueno, lo que digo es que el capitalismo es lo que lleva dentro de sí el amor desordenado por el dinero y eso puede verse todos los días.

— Respóndame, se lo ruego, dígame si eso sucede solo en el capitalismo, pero no, por ejemplo, en el socialismo.

— Lo que digo es que el amor por el dinero, ese estiércol del diablo, es propio del capitalismo y por esa razón debemos intentar desarrollar otras estructuras sociales que eviten la obsesión con el dinero.

— No me ha respondido. Supongo, por lo que ha dicho, que con esas nuevas estructuras se prohibirá el uso del dinero y el asunto se resolverá de tajo. Sin dinero en la sociedad ya no habrá posible adoración de él.

— Exactamente, en la nueva sociedad el dinero no existirá o será reducida su importancia.

— ¿Cómo realizarán los intercambios de bienes sin dinero? Tendrán que encontrar un sustituto y entonces ese será el nuevo objeto de adoración. No se quitarán de encima el problema de adorar la riqueza.

— No entiendo lo que está diciendo. Por mi parte, creo que adorar al dinero es dañino y que a ese camino nos lleva el capitalismo.

— Quizá pueda aclarar las cosas. Mire, el dinero lo tendrá en cualquier sistema económico, sea socialismo y capitalismo. Se necesita, es un medio de intercambio y de cálculo de costos. No pueden producirse bienes sin eso.

— No sé, pero insisto en que la adoración capitalista del dinero y su obsesión con la riqueza son el problema.

— Pues preocúpese más porque esa adoración por el dinero y esa obsesión por la riqueza también la va a sufrir en el socialismo, en el estado de bienestar, en todo sistema económico.

— No entiendo —dijo ella.

— La adoración por el dinero y la obsesión con la riqueza no es un problema económico. Le repito, eso no son problemas económicos. Son problemas morales que se tienen en todo sistema económico, en todos ellos.

— Pero si se hace desaparecer al capitalismo también se hará desaparecer a la codicia, a la avaricia, al amor del dinero.

— No, eso no sucederá. Ni la codicia, ni la avaricia, ni la falta de amor por el prójimo son problemas económicos que se solucionan cambiando de una estructura capitalista a otra cualquiera.

— Pero en una sociedad ideal, el dinero podría desaparecer y entonces todos se comportarían con caridad y justicia.

— Convénzase, esa sociedad no puede existir porque somos imperfectos. Si usted es cristiano me dará la razón y aunque no lo sea, basta que vea a su alrededor.

— Pero entonces todo lo que se ha dicho sobre eso…

— No sé a qué se refiere. Solo le digo que si usted quiere corregir un problema moral de obsesión con el dinero no lo resolverá cambiando del sistema que sea a otro. El amor por la riqueza es un asunto moral no de economía.

— Pero se repite por tantos lados que el amor por el dinero es una obsesión capitalista…

— La repetición no es prueba de veracidad. Por repetido que algo sea, eso no lo vuelve realidad. Si usted quiere ayudar a que el amor por lo material disminuya, porque nunca desaparecerá, entienda que se trata de un problema moral, ético, religioso.

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Ignoro si la persona salió convencida de lo que dije. Espero que así haya sido. Quise compartir esta conversación para mostrar un gran error actual, el de creer que problemas morales tienen soluciones económicas —que el cambiar del capitalismo al socialismo y sus variaciones, resolverá el problema. No lo hará, incluso es posible que lo aumente.

Addendum

La confusión es aun mayor de lo que se ve en esa conversación. Lo que muchas personas piensan que es capitalismo en realidad no lo es —más bien son variantes del estatismo, como crony capitalism , intervencionismo económico, estado de bienestar y demás.

Nota del Editor

El punto central de Girondella es algo que debe resaltarse. Las quejas y lamentos en contra del materialismo que hace a la riqueza un objeto de adoración son reales y algo que debe ser corregido. Pero ese no es un problema de política económica, ni de estructuras sociales.

Existe un índice de capitalismo de amigos, que puede mostrar con limitaciones a economías que puede pensarse son capitalistas aunque no lo sean realmente.

Recuerdo una opinión que aseguraba que la estancada economía mexicana tenía su causa en la aplicación de políticas capitalistas o liberales. Difícil culpar como causa a un régimen que realmente no se ha aplicado en México.

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