Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Colosal Confusión
Eduardo García Gaspar
8 octubre 2015
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SOCIALISMO
Catalogado en:


La confusión es global. Es general y universal. Algo que mezcla definiciones, que desorienta ideas.

Quizá sea un caso de desorientación, de ofuscación y no tanto de malas intenciones.

Gabriel Zanotti lo explica bien:

«Opino que es falso que se haya instaurado un capitalismo global. Lo que hay es un intervencionismo global, con todas sus secuelas: pobreza, desempleo, subdesarrollo, etc., con diversos grados, desde luego. Pero lo peor es que todo eso se atribuye a un supuesto liberalismo económico, a una fantasmagórica globalización, que muy lejos está del libre comercio internacional descripto por Ludwig von Mises es su caso desconocida obra “Liberalismo”».

Veamos ahora la confusión y su origen. Partamos de la realidad: el mundo está en mucho mejores condiciones que antes; compare usted al mundo de hace 500 años con el de hoy y eso será fácil de ver.

Nuestra real mejoría comenzó por ahí de 1800 y desde entonces ha sido realmente notable.

Ahora veamos la realidad actual: dentro de esa situación de notable mejoría mundial aún tenemos problemas y esos problemas llaman más la atención porque ha podido lograrse riqueza. Eso ha hecho que la pobreza sea más fácil de ver y de provocar ansias de remediarla.

Muy bien, estamos entonces ahora mismo en una situación en la que las situaciones malas llaman mucho la atención. Hemos desarrollado un instinto poderoso para ver problemas de pobreza, desempleo, miseria, falta de desarrollo.

En resumen, estamos todos descontentos con la situación actual, especialmente la económica. Existen continuos lamentos, quejas y reclamaciones de ese tipo. Queremos prosperidad, crecimiento, alivio a la pobreza, elevación de estándares de vida, aumentos de ingresos…

Tenemos, pues, una situación que juzgamos indebida y que debe ser resuelta. Para solucionarla, el primer paso lógico es el determinar las causas de esa mala situación material. ¿Qué es lo que la ha provocado?

Responder correctamente es vital porque de ello dependerán las soluciones que se implanten. Este es el terreno en el que se da la colosal confusión a la que me refiero. Unos culpan al capitalismo de esa situación. Otros culpan al socialismo.

La narrativa de la confusión es simple.

Para los socialistas, vivimos en un mundo claramente capitalista y esta es la causa de los males que padecemos, de lo que se concluye que cambiando al capitalismo por un sistema socialista, esos males desaparecerán.

Para los capitalistas, vivimos en un mundo claramente socialista y esta es la causa de los males que padecemos, de lo que se concluye que debemos retirar al socialismo e implantar regímenes capitalistas.

La solución a esa confusión colosal está en lo obvio, en el determinar la verdad.

¿Vivimos actualmente o no en un régimen capitalista (o socialista)? Respondiendo con honestidad alcanzaríamos una situación desde la que será más probable solucionar los males de los que nos lamentamos.

Hay posibilidades de contestar esa pregunta. Una de las más simples es acudir a alguna de las mediciones internacionales de libertad: conforme más libertad exista más capitalista es el país.

Según un índice de 2015, por ejemplo, los cinco países más libres son: Hong Kong, Singapur, Nueva Zelanda, Australia y Suiza. Los cinco países menos libres son: Corea del Norte, Cuba, Venezuela, Zimbabwe y Eritrea.

Ahora toca a usted sacar conclusiones sobre en cuáles de esos países son más capitalistas o más socialistas y ver sus problemas de pobreza y miseria.

Tomemos ahora a un país, a Argentina que tiene sus problemas serios. ¿Es una nación capitalista o socialista? Ese índice da una respuesta.

Está en la posición 169 de libertad económica (entre 178 países), es decir: los problemas que tiene no pueden ser realmente asignados a la libertad económica, es decir, al capitalismo.

México, por su parte, está en la posición 59 de libertad económica, con una posición muy débil en la defensa de derechos de propiedad, que son clave para el capitalismo. ¿Es México un país capitalista y por eso puede culparse al capitalismo de mantener al país en una posición consistentemente mediocre? No lo creo.

Regreso al punto de la confusión colosal. Creo que lo que sucede es que los socialistas creen que en lo general piensan que México es un país capitalista, o que Argentina lo es, o que Bolivia lo fue. Ninguno de ellos lo fue ni lo es.

Ellos vivieron y viven regímenes estatistas, intervencionistas, con empresas privadas protegidas por el gobierno (lo que se llama crony capitalism). Eso tiene la apariencia de ser capitalismo, pero no lo es. Es una variante del socialismo.

Esa es, pienso, la colosal confusión que a tantos ataca y que a millones causa tanto daño.

Post Scriptum

El lector puede ver Capitalismo: Una Definición y sacar sus propias conclusiones acerca de si su país es o ha sido capitalista según esa definición.

Sobre el régimen económico mexicano puede verse México no es Liberal; y también Otra Vez: México no es Liberal.

La cita es de Zanotti, Gabriel J. 2015. Principios básicos de la Escuela Austríaca de Economía en cuatro lecciones.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que intentan explicar la realidad económica, política y cultural. Defiende la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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