Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Los Intelectuales: ¿Quiénes Son?
Eduardo García Gaspar
17 septiembre 2015
Sección: EDUCACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


El término es parte de conversaciones. Palabra repetida en los medios.

Connota respeto, incluso admiración. Se refiere a un grupo de personas que son etiquetadas como intelectuales.

¿Quiénes son en realidad?

Quizá el tema merezca una segunda opinión. El intelectual es obviamente una persona que dentro de una comunidad a desarrollado una imagen que le permite ser colocada en un nicho de autoridad. Una autoridad derivada de su conocimiento, de su cultura,

Típicamente es, en América Latina, un escritor célebre. Alguien que ha destacado en campos artísticos. Podría ser un pintor, un músico, un poeta. Es una persona conocida, incluso popular. Se menciona en conversaciones, se le encuentra en los medios. Es entrevistado, publica columnas, hace declaraciones, concede entrevistas.

Es importante. muy importante, apuntar que el intelectual tiene influencia en las personas, mucha influencia. Altera sus opiniones, las modifica, las justifica. El intelectual es una fuente con autoridad, con peso. Se le admira, se le respeta.

Más importante aún, es señalar otras características del intelectual.

Opina en todo tema, muy especialmente en campos sociales, económicos, políticos. Es alguien que cubre un amplio terreno de materias sobre las que opina. No importa que ellas estén fuera de su área de conocimiento, aún así el intelectual emite ideas y propuestas.

Un caso muy clásico es el del escritor de grandes cualidades que opina sobre economía, impuestos y similares. Es parte de su naturaleza el carecer de la humildad suficiente como para reconocer que no sabe de alguno de esos temas. Esto es lo que suele producir razonamientos simples y poco exactos.

No es un creador de ideas, sino un repetidor. Es un rasgo esencial del intelectual no ser un pensador con ideas propias, de su creación. Es más bien un repetidor de ideas creadas por otros. Otros, cuyas obras son escasamente leídas por lo general.

Eso no es un defecto en sí mismo, pues son pocos los creadores originales. El problema está en que esa repetición de ideas de otros les hace creer que son expertos en el tema que está fuera de la causa de su celebridad. Es el caso del pintor que repite ideas de otros creyendo que eso lo convierte en experto económico.

Este fenómeno del intelectual es fascinante por el producto que crea: una sociedad informada por la gente inadecuada, es decir, una sociedad desinformada. Una en la que se popularizan y arraigan ideas erróneas, muy típicamente la noción general de las bondades de la intervención gubernamental.

Tenemos, pues, una situación sumamente interesante y digna de señalar por sus efectos contrarios a los lógicos.

Estos intelectuales, lejos de influir en la creación de una sociedad más educada, en realidad deseducan a las personas. No las vuelven ignorantes, sino que las instruyen en falsedades.

El fenómeno puede verse de otra manera, como una sustitución del razonamiento. ¿Si el intelectual ha dicho que la riqueza debe distribuirse, ya no hace falta analizar esa propuesta? Las personas comunes dejen de pensar, las opiniones se vuelven estándares y dominan al ambiente político.

Quien sea que se atreva a oponerse al intelectual es acusado de falta de respeto a la autoridad intelectual.

Por último, creo que el intelectual en su sentido más puro, se convierte en celebridad de medios, con lo que se acerca a otro tipo de celebridad, la que producen los medios mismos: cantantes, músicos, actores, directores de cine.

Otro tipo de persona que, en casos frecuentes, emite también opiniones de todo tipo, justificadas por nada que vaya más allá de su popularidad. Aquí cabe otro tipo de intelectual, el que deriva su autoridad de su presencia en los medios, como los conductores de programas. Una posición que, por lo que he visto, les hace creerse capaces de emitir opiniones éticas, económicas y demás.

En fin, lo que he querido hacer es llamar la atención sobre una situación tan común en estos días que escasamente llama la atención. La del intelectual célebre convertido en fuente autorizada de opiniones sobre terrenos que desconoce.

Esto es lo que dije que crea una sociedad desinformada, no ignorante, sino deseducada, que cree ideas erróneas que no son sujetas a análisis ni reflexión. Esto llama poderosamente la atención cuando, por ejemplo, se contratan conferencistas por causa de su popularidad, no de su conocimiento en el terreno que tratará.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que intentan explicar la realidad económica, política y cultural. Defiende la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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