Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Neutralidad Moral
Eduardo García Gaspar
4 junio 2015
Sección: DERECHOS, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Es un asunto de lógica aparente. Pero también de lógica falsa. androjo

Representa un peligro, el de personas que pretenden permanecer neutrales.

Creen que la neutralidad es superior a tomar partido por algo. Y, por eso, defienden lo indefendible.

Tomemos un caso específico y real. Una cierta persona se definió como neutral en el tema del aborto. Dijo que en lo personal se oponía, que ella no aprobaría un aborto, pero que eso no implicaba que reprobara el aborto en terceros.

Su posición, según insistió, era la de permitir que las personas, cada una de ellas, decidiera por sí misma sobre el tema. No quería tomar partido, ni quería que el gobierno lo hiciera. Su mundo ideal, por tanto, era muy claro.

Un mundo en el que quien quisiera abortar, lo hiciera; y quien no lo quisiera, no lo hiciera. Cada persona tiene sus propias ideas y se rige por ellas, a las que se debe tratar con tolerancia, dijo.

Lo resumió diciendo que era neutral, que no deseaba imponer la obligación de abortar ni la de no abortar, que ella apoyaba la idea de la decisión libre de cada persona, a la que los gobiernos no debían oponerse.

¿Cuál es el resultado de esa posición neutral? Necesariamente es una en la que los gobiernos se ven obligados a tener leyes que permitan el aborto, incluso que lo faciliten.

Me parece obvio que esto está lejos de ser neutral, al contrario, es una posición con una lógica defectuosa.

Queriendo ser neutral se termina favoreciendo una de las dos posiciones, la de permitir el aborto. Independientemente de si abortar o no es inmoral, esa manera de razonar es equivocada. La neutralidad es solamente aparente.

Veamos esto más de cerca con otra posibilidad extrema, la de permitir o no el consumo de carne humana. Sí, ya sé que suena exagerado, pero eso ayuda a ver el error de lógica al que me refiero.

Imaginemos que la misma persona adopta la misma posición de neutralidad con respecto a la antropofagia. Ella diría que defiende el derecho de las personas a decidir si comerla o no, que el los gobiernos deben defender ese derecho con leyes que no castiguen eso.

En esa posibilidad, no hay duda, el resultado final es la victoria de una de las posiciones, la de poder comer carne humana. Lo hará quien quiera hacerlo.

Mi punto es claro ya: esa postura de neutralidad es solo aparente; la realidad es que incluso sin darse cuenta, la persona favorece una de las dos posiciones.

La lección es muy directa. Hay cosas en las que la neutralidad es imposible y, si acaso se intenta, entonces se termina favoreciendo a una de las posiciones (aunque ello no se quiera). La única cualidad positiva de esa neutralidad es que calma la conciencia del ingenuo.

La cosa no para allí. Hay más. La persona que desea permanecer neutral defiende el que cada uno tome la decisión que más le parezca. Es una defensa de la libertad humana general, de todos y eso presenta un problema: el niño abortado también es un ser humano, uno al que no se le consulta sobre si quiere que lo maten o no.

Quien quiere permanecer neutral, por tanto, dando a todos la oportunidad de decidir acaba negando eso mismo que promete a uno de los involucrados, el niño.

Una contradicción severa, de la que se pretende salir con una excusa artificial, diciendo que el niño no es una persona con derechos aún.

Mi punto y que bien vale una segunda opinión es que la posición de neutralidad es una salida fácil para quien quiere evitarse la molestia de pensar y dar la apariencia de ser sabio. En la realidad es una posición ilógica, contraria a la razón y que queriendo solucionar problemas termina por agravarlos.

La razón de fondo es algo que da cierta vergüenza tener que recordar: no se trata de permitir que las personas decidan todo lo que quieran sino de qué cosas pueden decidirse. Seré obvio.

Bajo el marco de la neutralidad, la persona se vería obligada a respetar las posiciones de quienes quieren decidir entre robar y no robar, forzando a los gobiernos a dejar libre esa decisión.

¿Debe dejarse libre esa decisión? No lo creo. Aunque algunos roben, eso no significa que sea una opción respetable de conducta.

Insisto en el error de razonamiento que tiene la posición de neutralidad que esa persona adoptó creyendo que era superior a la de tomar partido a favor o en contra del aborto. Es una posición inferior, errónea, equivocada.

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