Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Prosperidad y su Ingrediente
Eduardo García Gaspar
25 marzo 2015
Sección: PROSPERIDAD, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Es un requisito indispensable. Una necesidad siempre. androjo

Una condición que suele pasar desapercibida.

Demasiada atención se pone, por ejemplo, en políticas de expansión económica, como mayor gasto público.

El problema es el olvido de algo más profundo, menos obvio.

Me refiero a eso que se llama estabilidad. Lo opuesto a incertidumbre a inconstancia. Puede llamársele confianza, esa expectativa de certeza, de confianza.

Este es el requisito usualmente olvidado de la prosperidad.

¿Quiere usted progresar, tener una economía sana y próspera? Entonces hará más bien en buscar estabilidad y seguridad que en buscar políticas económicas que por ecuaciones matemáticas eleven la demanda de bienes. No es complicado.

Piense usted en hacer una inversión con su propio dinero en un país, el que quiera. Seleccione ahora el país en el que invertirá. Sí, buscará usted el rendimiento más alto posible, pero igualmente buscará eso que se puede llamar confianza y seguridad para su inversión.

Nada que no sepamos de antemano y que da cierta vergüenza tener que recordarlo.

Si un ambiente de seguridad y confianza no habrá prosperidad sustentable. El problema ahora es saber cómo tener esa seguridad, esas expectativas de confianza. Tampoco es complicado.

Conocemos el modo de lograrlas. Le llamamos estado de derecho. Es eso que en inglés se llama rule of law, el imperio de la ley. Es lo que hace a un país institucional. Lo que lo separa de vivir bajo un régimen de caprichos de los gobernantes (y de las masas). Lo llamamos también república.

Es la confianza que crean instituciones firmes y sólidas. Una función claramente gubernamental y consiste en hacer respetar a la ley. Solamente así serán posibles las organizaciones eficientes, los cálculos sólidos, las inversiones de largo plazo.

Y eso es precisamente lo que causa progreso sostenido y no, por ejemplo, una política de gasto público creciente.

Puesto de otra manera, la confianza en este sentido es una percepción subjetiva de las personas y que les influye en sus decisiones de trabajo e inversión. Es una certeza razonable en que los frutos de su trabajo no serán botín del gobernante.

Cuando la persona percibe lo opuesto, será cuando sus contribuciones potenciales no se realicen.

Esto lleva a algo que parece desconocido, el determinar dónde está la clave del progreso y la prosperidad.

Me resulta demasiado ingenuo y hasta tonto creer que manipulando una serie de variables macroeconómicas podrá generarse avance económico. Aumente usted el monto de dinero en una economía para comprobar que eso destruye confianza.

La clave del progreso, para demasiados, suele colocarse en los recursos del país. Sus tierras, sus minas, petróleo, costas y demás. Otra posición cándida y boba, que, por ejemplo, haría próspero a todo país con petróleo, o plata, u oro. No, es razonable creer eso.

La real clave del progreso está en otra parte, tan obvia que suele pasarse por alto.

Está en la gente, en sus ideas, proyectos y ambiciones. En su talento, habilidad y capacidad. Deje usted libre a la gente, dentro de un régimen de estado de derecho y verá lo que sucede.

Ya no habrá necesidad de recurrir a mover variables macroeconómicas. Ni siquiera preocupará el no tener petróleo, lo que incluso podrá ser una bendición. Una república de leyes e instituciones que permita a la gente trabajar con libertad y percibiendo confianza en su futuro.

No es complicado. No es difícil de entender. Es razonable y tiene sentido común.

El por qué no se hace, rebasa mi imaginación. Simplemente no lo entiendo. No comprendo cómo a pesar de toda la evidencia en contra, se mantienen ideas que creen en políticas gubernamentales tontas y rústicas que no son muy diferentes a pócimas mágicas.

Esto es, en buena parte, lo que mal camina en nuestros tiempos, esa creencia en brebajes que por arte de magia producirán prosperidad sin necesidad de otra cosa que brujos colocados en posiciones de gobierno y capaces de hipnotizar a millones.

Post Scriptum

Si le gustó la columna, quizá también:

Regreso a lo Básico

Virtudes Sociales

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que intentan explicar la realidad económica, política y cultural. Defiende la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras