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¿Qué es Clientelismo Político?
Leonardo Girondella Mora
22 septiembre 2015
Sección: POLITICA, Sección: Asuntos, Y MATERIAL ACADEMICO
Catalogado en: ,


La definición del concepto de clientelismo político puede ser lograda examinando sus elementos —los que se enumeran a continuación.

• Es un fenómeno netamente político y de gobierno, que describe un tipo de relación entre gobernantes o funcionarios de gobierno, de un lado, y personas o grupos civiles, del otro.

• La esencia del clientelismo radica en un intercambio de favores entre gobernantes y personas o grupos de ellas —dentro de una relación de mutuo beneficio.

Las personas y grupos obtienen del gobierno tratamientos excepcionales, como favores, concesiones, privilegios y exenciones que les representan un provecho propio —como, por ejemplo, ingresos extras a empresas por la prohibición de exportaciones (véase ¿Qué es Búsqueda de Rentas?).

El gobierno, por su lado, obtiene un beneficio recíproco a cambio del favor concedido, típicamente apoyo con votos en tiempos electorales, o cualquier otro apoyo para mantenerse en el poder —como autocensura en los medios cuando son concesión gubernamental.

• El clientelismo, por tanto, describe un arreglo de intercambios: «si me das eso, te doy esto», en una transacción en la que ambos ganan apoyándose mutuamente.

• La naturaleza del clientelismo es claramente informal —está fuera de todo protocolo oficial, de todo formalismo y se basa en acuerdos verbales.

• El clientelismo necesita a dos personales, el llamado patrón y su cliente.

El patrón es un gobernante o grupo de ellos, que tienen el poder, los recursos y la capacidad para dar un tratamiento privilegiado al otro personaje, el cliente —quien promete al patrón respaldo y soporte.

• El clientelismo es más probable y está más extendido en los regímenes en los que los gobiernos tienen más funciones y poderes: cuanto más poder posea una autoridad política más tendrá como material de intercambio.

Esta es una condición poco tratada explícitamente. El clientelismo florece en regímenes de gobiernos grandes, con mucho poder y muchas funciones —típicamente un gobierno interventor en lo económico o un estado de bienestar.

• Un caso concreto de clientelismo es el de la compra de votos: se otorgan privilegios y se dan bienes o servicios a cambio de votos, lo que muestra una asimetría de poder entre el patrón y el cliente.

El patrón tiene más poder y más facultades que el cliente, el que tiene una posición subordinada pero necesaria para los fines del patrón.

• Entre el patrón y los clientes muchas veces existe un personaje adicional, el intermediario entre ambos. Por ejemplo, un líder sindical que a cambio de un privilegio como el no permitir disidencia en su sindicato negocia los votos de sus agremiados en las próximas elecciones.

• El arreglo de intercambios de favores mutuos está asociado con corrupción gubernamental. Es claro que el gobernante en estos casos está usando recursos, fondos y poder políticos para un provecho personal o partidista.

El clientelismo van en contra de la idea de que los gobernantes han sido elegidos para trabajar en beneficio general y no particular —mucho menos para usar recursos públicos para fines propios.

• Entonces, ya puede verse que en esa relación de beneficio mutuo entre patrones y clientes se ha dejado fuera al resto de las personas. Una prohibición de importaciones, por ejemplo, para proteger a una empresa nacional y a su sindicato, priva a todo el resto de productos de mejor calidad y menores precios.

El clientelismo como una forma de organización política tiene, por tanto, un gran daño general producido por el beneficio mutuo entre patrones y clientes.

• El clientelismo puede estar presente en programas gubernamentales de ayuda a segmentos pobres y marginados —un riesgo siempre presente que hace pensar a esas personas que dichos programas solo podrán mantenerse si votan por el gobierno que los creó. Esta idea puede ser aprovechada con buenos resultados durante períodos electorales.

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Los elementos anteriores del clientelismo político presentan un panorama que permite una definición razonable de ese fenómeno —el que no solamente es político.

Un claro ejemplo, muy popular, de clientelismo es el que presentan las quejas contra Uber y servicios similares por parte de taxistas. En el caso de la capital mexicana, el dirigente de la Asociación de Taxis Regulados del Distrito Federal, Ignacio Rodríguez, dijo:

«Las unidades de servicios como Uber y Cabify no están concesionadas para ofrecer el servicio de transporte. Ellos dicen que invitan a los choferes a sumarse con autos privados y que no son un servicio de taxis, pero aquí y en China eso es transporte de pasajeros».

La palabra clave es «concesionadas», que es precisamente el privilegio otorgado por el gobierno, en exclusiva, a un cliente a cambio de soporte y apoyo político.

La entrada libre de un competidor modifica la situación de privilegio de la que goza esa asociación de taxistas —una violación al monopolio de facto que la autoridad ha otorgado a ese grupo y que impide que el resto de las personas gocen de las ventajas de la competencia libre.

Addendum

Parece muy conveniente separar al clientelismo de otro concepto asociado, el corporativismo. La siguiente es una buena manera de expresarlo:

«Primero que nada, el concepto de corporativismo (independientemente de la tipología de que se trate: fascista, estatal, social, democrático) hace alusión a una manera concreta de representar intereses, una manera de intermediación (muchas veces formalizada mediante acuerdos o estatutos) entre las instancias de poder y los representados; un sistema en el que los actores fundamentales son el Estado, los partidos políticos y la sociedad civil representada por diversos grupos organizados. En cambio, el clientelismo, en cuanto concepto más general, se refiere fundamentalmente a relaciones informales de intercambio entre dos personas, las cuales no necesariamente tienen que ser instancias de poder político, ni grupos organizados; dichas prácticas pueden surgir y desarrollarse (y se desarrollan, de hecho) en cualquier ámbito social; de ahí que disciplinas como la antropología, principalmente, también hayan desarrollado interesantes estudios al respecto».

Nota del Editor

Es recomendable ver Clientelismo: se Necesitan Dos; y también Corporativismo: Una Definición.

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3 Comentarios en “¿Qué es Clientelismo Político?”
  1. -Esto es el clientelismo político: definición y algunos vergonzosos ejemplos recientes | Útero.Pe
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