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Qué es constitucionalismo. La definición de una de las formas en las que se organiza un Estado, basada en la creación de un documento básico y superior.

Constitucionalismo, definición y elementos

La definición de constitucionalismo puede ser lograda examinando los componentes que forman el concepto:

Una forma de organización política

Es una noción política referida a la forma y manera en la que se instituye y organiza un Estado, es decir, una nación, la sociedad que la constituye y el gobierno que la rige.

Un documento base y superior

El constitucionalismo se sustenta en la creación y adopción de un documento llamado «constitución» y que recibe un tratamiento de ley superior y suprema.

Lo anterior significa que la constitución está por encima de cualquier otra ley en el Estado. Es decir, ninguna ley puede contradecirla y, más aún, debe respetar explícita o implícitamente sus principios y disposiciones.

Un «manual» del país

El contenido de la constitución constituye una especie de declaración de principios y grandes reglas generales sobre las creencias y normas que forman al Estado.

Los derechos y obligaciones del ciudadano, estructura gubernamental, limitaciones al poder político y demás.

La idea base

El sustento fundamental del constitucionalismo es la creencia en la soberanía de las personas, entendidas como seres libres con capacidad para razonar. Y que para su mejor convivencia necesitan un gobierno que realice sus funciones dentro de la ley.

Constitucionalismo, historia

En cuanto a la historia del constitucionalismo, puede citarse que:

«Fue Estados Unidos el primer país que tuvo su Constitución escrita en 1787, con un procedimiento rígido de reforma, y donde se estableció la división de poderes. Luego se añadieron diez enmiendas para consagrar los derechos de los habitantes. A esta Constitución estadounidense, le siguieron las de Francia, de los años 1791, 1793 y 1848. Suecia tuvo su Constitución en el año 1809, y España tres años después. En América Latina, fueron pioneros Venezuela y Colombia, que estrenaron su Carta Magna en 1819». deconceptos.com

La historia es muy reciente y muestra la clara influencia del pensamiento liberal. Ese que pide respetar a la libertad humana y para eso usa a la constitución, una herramienta claramente destinada a limitar las posibilidades de abusos de autoridad gubernamental.

Es parte esencial del constitucionalismo el perseguir la creación de un estado de derecho. Es decir, una sociedad en la que la conducta de los ciudadanos, pero sobre todo, la de los gobernantes, se atiene a lo dispuesto en la ley.

Constitucionalismo, su propósito

Por tanto, la gran meta del constitucionalismo es la implantación de un gobierno cuya conducta está limitada por las normas contenidas en la constitución del país.

O sea, un régimen que respete las libertades de las personas y evite el abuso del poder.

Por esa razón, una buena parte de la constitución está dedicada a reconocer los derechos y las libertades de las personas y que el gobierno debe respetar.

Otra buena parte de la constitución está dedicada a la organización de las instituciones gubernamentales. Especialmente a la división de sus poderes, generalmente: legislativo, ejecutivo y judicial.

Concluyendo

Una buena manera de entender al constitucionalismo es la siguiente :

«Así, desde un punto de vista jurídico, el constitucionalismo es un sistema normativo fundamentado en la preeminencia, por encima de los poderes, de un texto constitucional. Por otro lado, desde un punto de vista social, el constitucionalismo es un movimiento que procura limitar el poder de los gobernantes de turno con la finalidad de que los intereses personalistas no pasen por encima de las reglas acordadas para la conducción del Estado». significados.com

Lo anterior provee una idea razonable que permite comprender a la noción del constitucionalismo en su esencia, admitiendo que el concepto es más complejo y difícil.

Por ejemplo, existen visiones constitucionalistas con diferentes inclinaciones ideológicas. Una buena explicación del concepto original, el liberal, se encuentra aquí.

Pero también existen otras concepciones que justifican gobiernos mayores y más poderosos de lo originalmente pensado.

Y unas cosas más para el lector curioso…

Conviene ver

Bonus track: más sobre el constitucionalismo y cómo se crea una constitución

Una Constitución no se inventa, se encuentra

El constitucionalismo inventado

La Constitución es usada con frecuencia como una herramienta para implantar un diseño de sociedad que el legislador tiene ya en su mente. Un constitucionalismo que se inventa, producto de la mente de alguien.

Es la imposición de una constitución sacada de una imaginación abstracta sin apego a la realidad. Eso que suele ser la regla de quien piensa de cierta manera y quiere implantarla usando su fuerza política.

El suponer que su posición es un permiso abierto para implantar el proyecto que tiene en mente. Un ejemplo, la Constitución de la Ciudad de México que establece como deberes de quien allí vive:

«Ser solidario con la comunidad y ayudar a otras personas en caso de un accidente o desastre natural […] Conocer, valorar y conservar el patrimonio cultural, natural y rural de la ciudad […] Promover valores comunitarios». artículo 23

Un ejemplo solamente de ese enfoque que crea constituciones como instrumentos para la imposición de la idea previa, creada en lo abstracto (como la «más justa distribución del ingreso», art. 3, 2a. O que crea el «Instituto de Planeación Democrática y Prospectiva de la Ciudad de México» art.5, 2).

No es el único caso del uso de constituciones y leyes para implantar la idea que alguien ha desarrollado acerca de cómo debe ser la sociedad ideal según sus criterios.

Por ejemplo, «todas las personas tienen derecho a la educación en todos los niveles», art, 8, A1.

La constitución como vehículo ideológico

Esa es una manera de hacer leyes, especialmente constituciones, y sigue ese camino usual de algunos que tienen una cierta idea acerca de la mejor sociedad posible, creada en abstracto, y al tener el poder implantan esa idea. 

La abstracción idealista quiere anular a la realidad. Sucede cuando los legisladores usan a la constitución y a las leyes para implantar la idea de la sociedad que ellos imaginan como ideal. No ponen atención en la realidad, solamente consideran la utopía que quieren imponer en el resto.

El constitucionalismo encontrado

Hay, sin embargo, otra posibilidad para crear constituciones y leyes. Consiste no en crearlas desde una abstracción política o social en la imaginación del gobernante, sino en encontrarlas en la realidad de cada país.

Encontrarlas en tradiciones y costumbres, en la tradición histórica, el sentido común de las personas, en sus ideales y ambiciones. Es un ir a la realidad y usarla como fuente que inspire a la ley máxima.

En lugar de ser la abstracción utópica sacada de la especulación ideológica de algunos, es como un conjunto de hallazgos en la realidad del país. La constitución que se descubre y encuentra.

Esos hallazgos de la realidad nacional, combinados con principios externos morales de justicia, libertad y similares, en manos de legisladores capaces, crean constituciones reales y posibles, que no son la imposición de una manera de pensar.

Dos maneras de legislar

Lo que me lleva a distinguir a dos formas distintas de legislar, de crear constituciones. Dos tipos de legisladores:

1. El tipo de legislador que por la vía de la ley busca imponer su ideología, sus valores, su idea abstracta de una sociedad ideal. Es la implantación por la fuerza de su teoría, la de estructuras conceptuales abstractas.

Esto sucede típicamente en los regímenes de izquierda, cuando los legisladores sucumben a cosas como garantizar que todos tienen derecho a estudiar todo, suponiendo que eso es posible en su abstracción social.

2. El tipo de legislador que crea la ley, especialmente la constitución encontrándola en la sociedad real misma y con su arte y talento la convierte en ley suprema. No impone ni implanta, sino que descubre a la constitución en la gente y su historia.

Hacer esto coloca al legislador como un hábil artista que encuentra y descubre y crea leyes que son reflejo de la sociedad real y el sentido común, no la ambición personal de imponer una idea abstracta.

Este es el que tiene la desafortunada tarea de prevenir y decir «no, no es posible garantizar que todos estudien todo».

Para terminar

Lo anterior es lo que plantea una pregunta en un libro cuando habla de las ideas de Thomas Nagel:

«¿Cómo es posible que los humanos se vuelvan independientes de sus historias, culturas, costumbres y tradiciones cuando los humanos son ineludiblemente seres históricos, culturales y consuetudinarios?» Julian Baggini;Peter S. Fosl. The Ethics Toolkit: A Compendium of Ethical Concepts and Methods. (Kindle Location 799). Mi traducción.

[La columna fue revisada en 2020-01]