Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Racionalidad Económica
Leonardo Girondella Mora
9 septiembre 2015
Sección: ECONOMIA, Sección: Asuntos
Catalogado en:


Los economistas suponen siempre que las personas son totalmente racionales. Este fue el tema de una conversación cuyas partes centrales reproduzco a continuación.

— Los economistas —afirmó una persona— parten de la idea de un mundo ideal con competencia perfecta, personas siempre racionales, con información total. Eso es irreal. No pueden sacarse conclusiones verdaderas con esas hipótesis.

— ¿Preferiría usted partir de la hipótesis de que la gente es tonta? Por ejemplo, que ella quiere pagar más por la gasolina, de que compra más cuando los precios suben, tener impuestos más altos, abrir empresas que tengan pérdidas —pregunté yo.

— No, claro que no. Lo que digo es que los economistas siempre suponen que las personas actúan como máquinas calculadoras teniendo información perfecta. Y eso es obviamente falso.

— ¿No será que los economistas tienen modelos que suponen que las personas actuamos racionalmente? Y, aunque simplificados, esos modelos permiten ampliar el conocimiento sobre cómo funciona la economía.

— Deme un ejemplo.

— Es lógico suponer que cuando los precios bajan las personas compran más del bien que ha bajado de precio y lo opuesto. Eso permite conocer más en cuanto a la dirección en la que se moverá la cantidad demandada, sin que sea una regla matemática exacta.

— Aún así, la hipótesis de tener competencia perfecta y personas totalmente racionales es irreal.

— Es cierto que es irreal, pero son simples modelos que aumentan el conocimiento, como por ejemplo, el entender que la competencia tenderá a reducir los precios. En el modelo teórico la competencia perfecta a la larga anula las utilidades de las empresas…

— Pero en la realidad las utilidades nunca desaparecen porque no existe competencia perfecta.

— Es cierto, no existe, pero el modelo permite un conocimiento útil: en lo general, la competencia tenderá a reducir los precios aunque nunca se tenga un régimen de competencia perfecta.

— Lo entiendo, pero insisto en lo irreal que resulta suponer que las personas son máquinas frías de racionalidad extrema. Es obvio que no lo son.

— ¿Es ésa la hipótesis fija de los economistas?

— Por supuesto, siempre lo suponen.

— En realidad, no. Hay buena cantidad de economistas que no suponen que las personas son máquinas infalibles de cálculos económicos.

— Pues yo siempre he escuchado lo opuesto, que los economistas suponen eso que llaman el homo economicus.

— Eso que ha escuchado es equivocado. Bastaría leer un poco para confirmar lo contrario. Lo que sí suponen los economistas y cualquier persona con sentido común, es que las personas tienen conductas que tienden a buscar la satisfacción de necesidades percibidas.

— Pero es lo que se lee y oye en todas partes, que los economistas suponen cosas irreales y utópicas para sacar sus conclusiones, las que por eso también son falsas e inexactas.

— Pues no es eso cierto. Si toman un supuesto de racionalidad extrema, eso es una manera de conocer más para luego incorporar lo obvio: las personas se equivocan, se dejan llevar por lo sentimental, fallan en sus cálculos y un gran resto de fallas adicionales.

— Pero por todas partes se repite eso.

— La repetición de una idea no hace que esa idea se convierta en algo verdadero. Piense usted en otra posibilidad: los economistas simplemente suponen que las personas saben más y se interesan más en sus propias decisiones económicas que cualquier otra persona, especialmente los gobernantes.

&&&&&

Mi intención al reproducir esta conversación ha sido apuntar el fenómeno de repetición de una idea falsa. No, los economistas no creen ciegamente en la idea de un ser que todo sabe y que es capaz de los más refinados cálculos de costo y beneficio.

La siguiente cita ejemplifica el síndrome al que me he querido referir:

«La teoria económica está poblada de una especie, llamada a veces homo economicus, cuyos miembros siempre son racionales. Como gestores de empresas, maximizan los beneficios. Como consumidores, maximizan la utilidad [...] Dadas las restricciones con las que se encuentran, sopesan racionalmente todos los costes y los beneficios y siempre eligen el mejor curso de acción posible»

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras