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Shopping
Selección de ContraPeso.info
28 octubre 2015
Sección: Sección: Asuntos, SOCIEDAD
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La noción de la compra incontrolada es la idea que presenta Jorge Ramón Pedroza. ¿Qué es la Oniomanía?

 

«Quien quiera que diga que el dinero no compra la felicidad, simplemente no sabe a donde ir al shopping». Bo Derek.

Parece una epidemia que ataca implacablemente a los centros comerciales. Es un hecho que los «malls» están en declive al punto que ya existe un sitio, deadmalls.com, que sirve de obituario para listar todos los que están cerrando sus puertas.

El centro comercial cerrado y climatizado que surgió a mediados del siglo 20, es hoy un modelo comercial en peligro de extinción, y las explicaciones son variadas y las predicciones contradictorias.

Hay quienes piensan que se reinventarán para subsistir y otros que desaparecerán por completo.

Lo cierto es que el «mall» ha sido en los últimos 70 años el centro de la vida social de las economías de consumo. Es, o era, tan importante, como un templo en la edad media.

Es una evolución que comenzó hace miles de años en los cruces de caminos donde cazadores, pescadores, recolectores, agricultores y nacientes oficios como carpinteros y sastres, intercambiaban bienes en una sociedad donde asomaban los excedentes de producción, que podían intercambiarse por otros productos.

El trueque fue prontamente sustituido por el dinero, emitido por una autoridad central, que regulaba y protegía el comercio. Así nacieron las ciudades y sus reyes en la edad antigua. El templo, el palacio y el mercado formaban el núcleo de las nacientes sociedades urbanas.

Tuvieron que pasar miles de años para que los mercados fueran gradualmente desplazados, que no reemplazados, por otras formas más sofisticadas de comercio.

Hoy en día, cualquier mercado rodante en una zona popular es un recordatorio vivo de las antiguas formas de comercio.

El siguiente paso en la evolución fue probablemente la tienda departamental. Un gran local donde literalmente se podía conseguir de todo surgió a mediados del siglo 19. Era la consecuencia del impacto de la revolución industrial en el comercio. De ahí se pasó a las arcadas, centros comerciales semi techados que aún vemos en las ciudades europeas, para finalmente llegar al «mall».

Es aquí donde surge el concepto del shopping.

Es difícil traducir la palabra shopping al español porque «ir de compras» simplemente no refleja todo lo que implica este ritual.

En las sociedades de consumo el shopping es hoy tan o más importante actividad que ir a misa o a la escuela. Como lo dice un meme: «No ando de shopping, estoy apoyando la economía».

Por eso lo primero que George Bush pidió a su pueblo después del ataque a las torres gemelas fue «go out and shop». Era la manera más contundente de demostrarle a Al Qaeda que sus tácticas terroristas no funcionarían.

Los shoppers hoy son estudiados con todo tipo de técnicas, que van desde simplemente preguntarles en un grupo de enfoque, o focus group, hasta medir sus reacciones cerebrales a través de la neurociencia.

Usted lo sabe, o lo intuye, la leche está al final del supermercado para tentarlo en el camino a comprar otros productos que usted no tenía en mente.

Junto a la caja, justo antes de pagar, dulces y otros productos de compra impulsiva lo llevan a echar en su carrito el antojo.

Hoy se estudia como un anaquel activa o no los centros de placer en el cerebro, para diseñar ofertas y presentaciones visuales que causen el mejor impacto en los consumidores.

En una tienda típica miles de productos asaltan nuestros sentidos para competir por nuestro, poco o mucho, poder adquisitivo.

¿Hasta donde pueden llegar estas estrategias?

Bueno, los psicólogos ya tienen un término, Oniomanía, para describir un desorden mental que Emil Kraepelin definió hace más de un siglo y que se caracteriza como una incontrolable urgencia, que resulta en una excesiva, extensa y costosa actividad de compra generada por sentimientos negativos.

Los que la sufren tratan de llenar su vació existencial con las cosas que compran y es tan comparable al alcoholismo, que su tratamiento es similar al programa de los 12 pasos de Alcohólicos Anónimos.

Es así que el shopping puede sostener economías completas o destruir la vida de algunas personas.

De cualquier modo el shopping sigue evolucionando. La explicación más plausible del declive del «mall» es el advenimiento del comercio electrónico.

Hoy, Amazon.com, es una gigantesca tienda departamental ubicua en el ciberespacio y su crecimiento en ventas ha sido espectacular en los últimos años a costa de las tradicionales tiendas del centro comercial.

¿Será un mejor shopping?

En la voz del creador de Amazon, Jeff Bezos, «la peor expresión del consumismo es el llevar a la gente a comprar cosas que no mejoran sus vidas».

Así que la próxima vez que salga, o se quede en casa, a hacer shopping, pregúntese si lo que compra hace mejor su vida.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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