Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Un Grupo Difícil
Eduardo García Gaspar
4 agosto 2015
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SOCIEDAD
Catalogado en: ,


Es un grupo complejo. Contiene varias personalidades.

Diversas mentalidades. Con intensidades variables. Lo caracteriza una cierta inclinación a la izquierda, a pensar en el gobierno como un remedio universal.

Sus lamentaciones son varias: el consumismo, la desigualdad, el cambio climático, el crecimiento demográfico, la nostalgia por la naturaleza, la globalización…

Las lamentaciones, que son muy diversas, mueven a los integrantes del grupo a expresarlas. También a hacer algo para remediarlas. Sin duda, es algo envidiable. Pocas cosas tan chocantes como el que se queja y nada hace por ayudar a resolver la causa de su malestar.

Digamos que es un grupo de descontentos e insatisfechos. Nada malo hay en ello, al contrario. Y, sin embargo, este grupo tan diverso, se caracteriza por elementos que nos previenen sobre sus defectos. Eso es lo que examino a continuación.

Si bien sus lamentaciones son cuantiosas y variadas, sorprende que sus soluciones sean monotemáticas; siempre las mismas. No conozco remedio que propongan que no sea una acción gubernamental que aumente el poder de la autoridad.

Si la queja es la de alimentos modificados, el gobierno debe prohibirlos. Si es el crecimiento demográfico, el gobierno debe regalar anticonceptivos. Si es el consumismo, el gobierno debe regular la producción. Esta particularidad hace que el grupo sea atractivo para el socialista, el que gustoso se unirá patrocinando causas que podían no interesarle.

Resulta lógico, por supuesto, que dado lo anterior este grupo sea un crítico consistente de la libertad económica. Sucede entonces algo paradójico: hay en ese grupo casos de defensa consciente y sólida de la libertad de expresión al mismo tiempo que se ataca a su contrapartida, la libertad económica o de trabajo.

Por ejemplo, publicaciones en contra de la globalización que se rasgarían las vestiduras si se les coarta su libertad de publicación y protestarían si se atacara la libertad política.

El grupo también es un crítico frecuente del crecimiento económico, de la prosperidad y el crecimiento. Es la reacción de la nostalgia por épocas pasadas e idealizadas de simplicidad imaginada.

Como una especie de regreso a la naturaleza; como la idea del noble salvaje y que hace odiar a la civilización y al crecimiento.

Aquí hay contenidos del grupo y que lo colocan como crítico sólido de lo que considera no necesario, del consumo que ve como superfluo. Un regreso a la aldea que busca su autosuficiencia, al estilo Gandhi.

No solo lo anterior, el grupo contiene deseos de implantación universal de sus ideas, a las que considera superiores. Si antes, al estilo Marx, se creía que las personas por sí mismas buscarían su liberación, ahora se les ve con desprecio. Se han aburguesado, se han convertido en ovejas que son manipuladas sin misericordia y se han vuelto materialistas.

Eso hace necesario que se les guíe, incluso a pesar de su voluntad en contrario. No saben ellas qué les conviene. Y el gobierno, con su poder de coerción, podrá hacerlo. Llega el grupo a veces hasta el deseo obsesivo de implantar su proyecto de nación, su utopía.

Caracteriza al grupo también un pensamiento liberador y progresista, que acepta sin mucha reflexión a lo nuevo, a lo moderno, sea lo que sea. Esto es, del otro lado, un rechazo a lo viejo, a lo tradicional, a las experiencias de siglos. La liberación sexual es una buena muestra de esto, junto con el repudio a lo espiritual, lo religioso y lo moral.

También, por último, este grupo tan diverso se caracteriza por un pensamiento superficial. No es que en él no existan algunas personas de ideas, sino que sus defensas intelectuales acuden al relativismo, a eslóganes, a lo políticamente correcto. Adoptan y hacen suyas ideas que convierten en verdades decretadas, como su obsesión con la igualdad la que le lleva a encontrar desigualdades en todas partes.

En fin, lo que he querido hacer es llamar la atención sobre la existencia de un grupo diverso y numeroso, apuntando los comunes denominadores que lo definen.

El propósito de hacerlo es simple: este grupo vago, poco conciso, difícil de precisar, tiene un peso sustancial en el clima intelectual, en la opinión pública que daña nuestras posibilidades de un mundo mejor.

Post Scriptum

El caso de Pol Pot es una versión extrema del deseo de salvar a las personas de su propia estupidez:

«Los vehículos a motor se destruyeron, y el carro de mulas fue nombrado medio de transporte nacional. Se quemaron bibliotecas y fábricas de todo tipo, y se prohibió el uso de medicamentos […] Durante días se ejecutó a altos funcionarios y a militares. Luego, a profesores, a abogados, a médicos. Después, a aquellos que sabían un segundo idioma. Finalmente, se asesinó a todos los que llevaban gafas, pues los lentes eran síntoma de veleidad intelectual».

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que intentan explicar la realidad económica, política y cultural. Defiende la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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