Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Arte y Subsidios
Eduardo García Gaspar
16 mayo 2016
Sección: ARTE, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


La petición tiene su lógica. Consiste en solicitar la ayuda gubernamental (para variar) de manera que se ayude al arte.

En la revista Nexos  hay un ejemplo:

«¿Pero cuál es la importancia del arte?, ¿por qué debe ser subsidiada su existencia? El arte nos descubre la integridad de nuestra percepción, las inagotables posibilidades de sentir del ser humano. A través del arte formulamos las más trascendentes preguntas sobre el sentido de nuestra existencia, ampliamos nuestras fronteras de realidad. Es un medio privilegiado para transmitir la herencia de saber de nuestra especie. En el arte la sociedad indaga su porqué, su para qué, se representa, integra y reinventa».

Es curioso que muchos otros podrían usar esa misma naturaleza del arte para recomendar que el gobierno no subsidie al arte. Es demasiado importante para meterse con él y correr el riesgo de que los subsidios lo desvíen a la conveniencia de la autoridad.

Otra manifestación del deseo de recibir fondos gubernamentales es esta, una petición para el teatro:

«Mauricio Jiménez cree que el teatro en México es un bien necesario, “que debería de estar en la canasta básica del mexicano” y que debería de ser subsidiado, porque “no conozco en el mundo teatro de autor que sobreviva sólo de las entradas. Es absurdo pensar que el gobierno debe dejar que el teatro comercial abunde, mientras nosotros no tenemos que lidiar con nuestros propios demonios”».

El subsidio al cine es otra petición frecuente y que tiene un caso curioso en Argentina:

«Miserias. Así se llama una película que pasó casi inadvertida para el gran público como para los críticos de cine argentinos. Se estrenó en 2009 y entre ese año y 2011 sumó subsidios estatales por 667.387 pesos. En total, según estadísticas de Ultracine, una consultora de referencia en el sector, fueron a verla a la única sala en la que se estrenó 13 personas. Sí, trece».

Muy bien, estamos en una posición en la que es posible sacar algunas conclusiones.

Primero, la petición de ayudas gubernamentales, toda una costumbre arraigada en la cultura del estatismo. Esa que piensa en el gobierno que este todo lo puede hacer, especialmente eso que ha adquirido una carga moral.

¿Qué puede haber que sea más loable que subsidiar al teatro, a la pintura, al cine, al arte? Y, dentro de una mente ofuscada por el estatismo, la respuesta es automática: un subsidio estatal para tan admirables funciones y labores.

Segundo, algo curioso y surrealista. Los subsidios al arte significan algo fantástico: los contribuyentes pagarían por libros que no leerán, películas que no verán, exhibiciones a las que no asistirán. No es algo precisamente justo.

Tercero, algo aún más irreal, la erección del gobierno como crítico de arte que decide qué obras merecen subsidios y qué artistas tienen talento suficiente como para tener ayuda oficial. Con el riesgo obvio de censurar aquello que no sea conveniente a los intereses gubernamentales.

Aunque imagino que esta posibilidad tuvieran una manifestación curiosa, la de proveer con materiales valiosos al Museo de Arte Malo, que sí existe.

¿Qué hacer entonces? La regla general es dejar al arte libre, en busca de sus propios clientes que paguen por él. Que sea la gente la que decida. El principio básico de los mercados libres de interferencia burocrática.

Es correcto y razonable, pero no lo es todo. Hay un problema, el del real arte que no es popular y que merece serlo.

En esto hay una labor educativa que intenta mostrar que hay más mérito y belleza en admirar pinturas de belleza femenina que las modas de una alfombra roja .

Y esa labor educativa en el arte es responsabilidad de los padres, de las escuelas y de quien quiera ser voluntario en eso, muy especialmente los mecenas a quienes se deben las posibilidades de teatros de ópera y museos, por ejemplo.

Post Scriptum

El lector curioso puede ir directamente al Museum of Bad Art.

Un video sobre el tema de la razón por la que el arte moderno es tan malo

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que intentan explicar la realidad económica, política y cultural. Defiende la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras