Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Con y Sin Evidencias
Selección de ContraPeso.info
1 julio 2016
Sección: RELIGION, Sección: AmaYi
Catalogado en:


Tener creencias religiosas, incluso a pesar de no tener evidencias convincentes que confirmen tal creencia. Este es el tema de este resumen, con una idea de W. James (1842-1910).

La idea fue encontrada en el libro Just the Arguments: 100 of the Most Important Arguments in Western Philosophy, capítulo 6, «James’ Will to Believe Argument», de A. T. Fyfe.

Puede argumentarse que siempre y en todo lugar es equivocado el creer en algo de lo que se tiene poca evidencia. Puede estarse de acuerdo con eso, dice James, y por eso, como creyentes, se tiene el deber de creer en la verdad, pero también el deber de evitar lo falso.

Es decir, cuando alguien cree en algo de lo que no tiene evidencia suficiente, esa persona está actuando de manera irracional. Lo racional es, por el contrario, creer en eso sobre lo que se posee evidencia suficiente.

Con este punto de partida, arranca la idea de James. Es irracional creer en aquello de lo que no se tiene evidencia que justifique esa creencia.

Es cierto que creer en algo sin pruebas suficientes puede ayudar a encontrar las pruebas de que ese algo sea verdadero, pero eso no quita que se esté yendo en contra del principio de creer solo en aquello que tiene evidencias suficientes.

La pregunta es entonces si siempre se está siendo irracional cuando se cree en algo que no tiene pruebas satisfactorias de su veracidad. La respuesta de James es «no siempre», hay ideas que pueden ser diferentes.

James propone que hay creencias cuya evidencia suficiente solamente está disponible después de que se cree en ellas, a pesar de su falta anterior de evidencia.

Son ideas que, si son verdaderas, la evidencia de serlo está disponible, pero solamente se tiene después de creer en ellas a pesar de su falta de evidencia.

Esto significa que son ideas para las que nunca se tendrá evidencia si se mantiene la posición de no creer en ellas. Sus pruebas se hacen disponibles después de creer en ellas.

El autor del resumen, A. T. Fyfe, usa un ejemplo. Una persona decide dedicar su carrera profesional al descubrimiento de la cura contra el cáncer, lo que supone que la persona cree que esa cura es posible y real, a pesar de no tener la evidencia suficiente y ella se hará disponible tiempo después.

Las creencias religiosas son de ese tipo, según James, la evidencia suficiente se tiene solamente después de creer en ellas desde antes, cuando no se poseían esas evidencias. En el resumen, Fyfe dice que este argumento es el segundo en prominencia después de la apuesta de Blaise Pascal.

La gran idea de William James no niega la posición tradicional y lógica de evitar lo falso y creer en lo verdadero, eso para lo que se tienen pruebas satisfactorias. Pero a ello agrega que esas pruebas satisfactorias, en algunos casos, se obtienen posteriormente, después de creer en esas ideas y probando así su verdad.

Especulando sobre esta idea, puede pensarse en lo que acontece en un debate entre ateos y creyentes. Los creyentes tendrán sus pruebas suficientes, pero ellas no estarán disponibles a los ateos; y, por supuesto, las pruebas de los ateos tampoco estarán disponibles a los creyentes.

El resultado es un debate con pruebas de un lado que no son accesibles al otro. ¿Un camino cerrado y sin solución de acuerdos? Posiblemente, pero que puede ser remediado quizá parcialmente por el deseo de ambas partes de encontrar la verdad.

La idea de James, más aún, puede verse como un caso extremo de una posición personal, la de simpatizar con el opositor, la de ponerse en sus zapatos y tratar de entenderlo. El ateo tratando de entender al creyente y este al primero. O el socialista al capitalista, y el capitalista al socialista.

Siguiendo a James, por ejemplo, el socialista tendría que creer en las bondades de la libertad económica para encontrar entonces las pruebas suficientes de su superioridad. Mientras se mantenga como socialista no tendrá esas pruebas a su disposición. Y viceversa.

Pero el foco de atención de James es la creencia religiosa. Si se respeta la racionalidad, se va en contra de lo lógico de creer solamente en lo verdadero, es decir, lo que tiene pruebas satisfactorias. Si no se tienen pruebas satisfactorias de la existencia de Dios, es irracional creer en él.

Y, entonces, la persona no cree en Dios hasta el momento en el que se tengan pruebas suficientes de su existencia y solo en ese momento podrá creer en él. Muy bien, todo parece perfecto, excepto por algo que es razonable suponer.

Las pruebas y evidencias suficientes para creer en Dios existen y están disponibles, pero el acceso a ellas está solo abierto a quienes desde antes creen en Dios, cuando no tenían esas pruebas. Esas pruebas nunca les llegarán a los demás mientras no crean; su espera será vana.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural. Cree en la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.

La colección completa de resúmenes de AmaYi en tres partes, puede encontrarse aquí:

Ideas Económicas

Ideas Políticas

Ideas Culturales

La sección Grandes Ideas en ContraPeso.info fue fundada en septiembre de 1995 y desde entonces publica un resumen mensual de grandes ideas encontradas en diferentes publicaciones.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras