Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Correlación y Causalidad
Eduardo García Gaspar
16 agosto 2016
Sección: CIENCIA, FALSEDADES, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


La comparación es usual y conocida.

De un lado coloca a la libertad económica, medida por un índice razonable. Uno que mide, en conjunto, derechos de propiedad, libertad de comercio, gasto de gobierno y otros más. Eso permite mediar a los países sobre una escala de mayor a menor libertad.

Usted puede verlo en el Index of Economic Freedom. O en español en Índice de Libertad Económica.

En los primeros cinco lugares están: Hong Kong, Singapur, Nueva Zelandia, Suiza, Australia. Luego siguen Canadá, Chile, Irlanda, Estonia y el Reino Unido.

Del lado bajo de la tabla, en los últimos lugares están: Corea del Norte, Cuba, Venezuela, Zimbabue y Turkmenistán. Los siguen hacia arriba, Eritrea, República del Congo, Irán, Guinea Ecuatorial y Argentina.

Si usted ve la lista leyendo de más a menos libertad, encontrará algo que le resultará intuitivo: verá que conforme más libertad se goza mayor riqueza se tiene; una tendencia clara y fácilmente visible que asocia a la libertad con la riqueza. Y a la falta de libertad con la pobreza.

¿Claro el asunto? No tanto como se piensa en la mayoría de los casos. Esto es algo que bien vale una segunda opinión.

La lista bien muestra una cosa innegable; existe una asociación clara y proporcional entre la riqueza del país y la libertad que en él se tiene.

Eso puede verse usando el PIB per cápita de algunos de los países nombrados antes. Por ejemplo, Hong Kong con 40,169 dólares y Zimbabue con 931 (Corea del Norte, Cuba y Venezuela no tienen datos).

Si se hiciera un calculo de correlación entre el índice y el PIB per cápita, ella sería positiva y significativa: a más libertad económica más riqueza nacional. Pero ello es correlación o asociación y no significa una relación causa-efecto.

Eso es algo que ha sido expresado en la frase «la correlación no significa causalidad». ¿Aburrido?

Solo en la superficie. Quien no distinga entre esos dos conceptos terminará aceptando que para evitar muertes por ahogo en piscinas, Nicolas Cage debe hacer menos películas.

O que para reducir el número de muertes por causa de vapor caliente debe reducirse la edad de la ganadora de Miss América. (Spuriuos Correlations)

Lo exagerado de los ejemplos los hace comprensibles. Piense usted en que a princpios del siglo 20 hubo una asociación entre el número de radios y el número de personas en manicomios. O entre el número de sacerdotes y alcoholismo en los EEUU. (Stats).

Muy bien, la asociación o correlación positiva significa que dos variables fluctúan en el mismo sentido; una se mueve en la misma dirección que la otra en el tiempo. Pero, y este es un gran pero, eso no significa que una variable pueda ser la causa y la otra el efecto.

Por ejemplo, si existe correlación entre ventas de helados y número de asesinatos, alguien podría decir que para reducir asesinatos debería prohibirse la venta de helados. O al revés, que para aumentar la venta de helados debe elevarse el número se asesinatos.

El punto, me imagino, está claro. Regreso al punto original.

La asociación fuerte y clara entre libertad económica y PIB per cápita es imposible de negar. Sí hay asociación entre esas dos variables: desarrollo económico y libertad económica. Sin embargo, eso es una cosa, y no significa necesariamente que la libertad económica sea la causa de la prosperidad.

Para probarlo, como una relación de causa-efecto habrá que ir más allá y proveer una explicación que lo pruebe razonablemente. Más otra complicación, la prosperidad debe tener causas múltiples; por ejemplo, necesidad de estado de derecho y protección de propiedad.

Es decir, la asociación entre libertad económica y prosperidad nacional, que es innegable, debe ser probada como relación causal por otros medios.

Por ejemplo, un modelo que establezca que permitir la libertad personal para realizar iniciativas económicas eleve la cantidad de talento en uso y provea precios reales para la toma de decisiones. Y otras cosas por el estilo.

Finalmente, una advertencia: los medios noticiosos parecen no reconocer esta diferencia entre asociación y causalidad.

Podrían, por ejemplo, reportar que las ventas de comida orgánica causan autismo, lo que es falso, aunque sea verdad que entre esas dos cosas exista correlación.

Post Scriptum

Haga usted un experimento mental y suponga que lee en el periódico que el consumo de margarina está ligado a los divorcios; y ahora trate de encontrar una explicación causal entre esas variables (¿la margarina afecta la mente de los jueces que otorgan divorcios y ello los facilitan más?).

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