Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Cosas Buenas, Cosas Malas
Leonardo Girondella Mora
15 marzo 2016
Sección: ETICA, Sección: Asuntos
Catalogado en: ,


El relativismo y los principios morales fueron el tema de una conversación con una persona y que reproduzco en sus partes centrales.

—Es complicado el tema de la moralidad, pero creo que la responsabilidad de las decisiones morales es de cada persona, de acuerdo con lo que ella decida que es lo correcto —dijo la persona.

—¿Quisiera usted explicar eso en otras palabras? —pregunté.

—Bueno, cada uno de nosotros debe hacer las cosas que pensemos que son buenas y evitar las cosas que son malas. Es una decisión personal que tomamos de acuerdo con lo que creemos y valoramos.

—¿Cada uno de nosotros decide lo que es bueno y lo que es malo, y entonces actúa según su conciencia?

—Exactamente, eso es lo que digo.

—Y si alguien cree en lo más profundo que matar a otro es un deber moral, como le sucede a algunos terroristas… ¿es eso bueno o malo?

—No, digo, eso es malo. No debemos matar, como principio general.

—¿Entonces ya no depende de lo que piense o crea la persona? Existen, por tanto, principios morales absolutos, de acuerdo con eso.

—No, no, la moral no puede ser absoluta, sería ser demasiado fundamentalista. Corresponde a cada persona decidir qué hacer de acuerdo con su conciencia.

—Insisto. ¿Qué pasa con quien decide en conciencia que debe matar a un infiel que no piensa como él? Usted dice que no hay principios absolutos y, por eso, la persona estaría haciendo algo bueno.

—No, por supuesto que no, ese que mata estaría haciendo algo malo.

—¿Existen entonces principios morales absolutos que no dependen de lo que las personas crean o piensen?

—Bueno, tal vez, pero lo que creo es que no hay una creencia moral que sea absoluta.

—Usted acaba de dar una creencia moral absoluta, la de que no hay una creencias morales absolutas. Ha negado lo que usted afirma en la misma frase.

—No me confunda, lo que digo es que cada persona debe actuar de acuerdo con su conciencia, que tiene responsabilidad de hacerlo.

—¿Qué sucede cuando las conciencias de las personas son diferentes y a unas de ellas les manda hacer cosas que según ellas son buenas, como poner bombas en un tren?

—Le digo otra vez que eso está mal, aunque su conciencia se los diga no lo deben hacer.

—Pero entonces, ¿en qué quedamos, hay o no principios morales absolutos que no dependen de lo que las personas crean o piensen?

—Pero, entonces, tendríamos un fundamentalismo moral y tendríamos que aceptar lo que otros nos digan. Nos impondrían una moral dictada por alguien.

—¿Como la imposición de la idea de que matar es malo?

—Sí, como eso.

—Pero usted me acaba de “imponer” esa idea cuando reconoció que matar es indebido, como en el caso de degollar a quienes tienen una religión distinta.

—Bueno, creo que ya entiendo lo que me quiere decir.

—No digo yo, solamente quiero hacer preguntas.

—Está bien. Pero el asunto es quién impone lo que es bueno y lo que es malo. ¿Qué persona, qué autoridad, qué religión?

—¿Y si no se tratara de imponer principios morales, sino de encontrarlos? —volví a preguntar.

—Encontrarlos, dice usted. Muy bien, pero entonces dígame en dónde buscarlos.

—¿Si buscamos en el mismo lugar en el que encontró eso de que matar es malo? Nadie le ha impuesto esa creencia, usted la ha aceptado por alguna razón.

—De acuerdo, creo que matar es malo porque la vida es sagrada —dijo la persona con una sonrisa.

—¿Puede sacar otras conclusiones sobre esa idea de que la vida es sagrada?

—Mmm… no sé… quizá por eso sea malo que robemos a otros sus propiedades, o que los lastimemos…

—¿Alguien le está imponiendo esas conclusiones, o las ha encontrado por sí mismo? Su respuesta es esencial.

—Ya veo lo que usted ha tratado de decirme. Si nos ponemos a pensar encontraremos esas creencias morales sobre lo bueno y malo.

—¿Podemos hacer eso solos usted y yo?

—No sé, supongo que sí… pero quizá necesitamos ayuda de otros… creo.

—De acuerdo, yo tampoco podría crear todo un cuerpo de creencias morales a prueba de errores. Necesitaría ayuda de otros, lo que es muy afortunado porque esa ayuda existe y comienza por lo que usted dijo, su vida, mi vida, su persona, mi persona, la de todos es sagrada y merece respeto.

Nota del Editor

Si le gustó la columna, y quiere algunas precisiones, de seguro le interesará Relativismo Moral: Una Definición.

Para combatir lógicamente al relativismo, encontrará buenos argumentos en Rebatir el Subjetivismo.

Una breve nota sobre el tema contiene una buena idea:

«En definitiva, la libertad no se fundamenta en la negación de la verdad. La negación de la verdad no puede fundamentar nada. Si la verdad nos hace libres, la negación de la verdad sólo puede hacernos esclavos».

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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