Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
El Candidato Empresario
Leonardo Girondella Mora
25 abril 2016
Sección: GOBERNANTES, Sección: Asuntos
Catalogado en: ,


El terrible desempeño de tantos gobernantes ha hecho surgir un concepto que busca solucionar el problema —la noción del hombre de negocios, de trayectoria exitosa, que colocado en el gobierno pueda aplicar su talento y hacer que los gobiernos mejoren.

La propuesta del hombre de negocios trasladado a la política tiene dos elementos centrales —que examino en lo que sigue:

• La frustración constante con malos resultados gubernamentales —un patrón consistente de realidades en casi todas partes: economías frenadas, alta inflación, déficit público, desempleo, pensiones sin reservas, alta deuda, crisis económicas, corrupción, nepotismo…

Es un estado de descontento continuo y presente por largo tiempo producido por gobiernos que fallan en el cumplimiento de promesas electorales y, peor aún, producen crisis económicas o recesiones y, lo peor, cometen actos de corrupción y realizan conductas de moral dudosa.

• El estado de frustración política que padecen los votantes forma un terreno fértil para la búsqueda de remedios no tradicionales —a los que defino como el acudir a personas para que gobiernen pero que se encuentran fuera del terreno de tradicional de la política.

Esto es lo que ha abierto la puerta electoral a varias posibilidades, entre las que examino una de ellas —la del hombre exitoso de negocios, un millonario que ha demostrado ser capaz de crear riqueza por sí mismo.

O, más genéricamente, personajes del sector privado que incluyen la posibilidad de altos ejecutivos con un historial de éxito en grandes empresas particulares.

La suposición detrás de esta idea indica que el talento demostrado en la administración de recursos privados será un gran activo en la administración de las cosas públicas

&&&&&

En resumen, entonces, el mal desempeño gubernamental supone haber podido encontrar una solución en un enroque de personales: cambiar al político ortodoxo por el empresario ejecutivo con probada trayectoria de éxito.

Como fue expresado:

«[…] es decir son empresarios y han sido exitosos por supuesto que hay garantía de que en el Gobierno del Estado alcanzarían el éxito […]»

La solución de buscar empresarios y hombres exitosos en el sector privado es una calle de dos sentidos: no solamente salen los partidos políticos en su busca, también esos personajes acuden buscando satisfacer ambiciones personales (por ejemplo, Vicente Fox en México).

Pueda ahora plantearse la pregunta natural, la de si un empresario exitoso será un buen candidato político, pero sobre todo, un mejor gobernante que los políticos tradicionales.

La respuesta natural es un «depende» muy claro que se ajustará a las características muy personales de cada caso —aunque, a pesar de eso, es posible sacar alguna conclusión.

Una de ellas, de gran peso, es la expresada por Mises (1881-1973):

«Es en vano proponer una reforma burocrática mediante el nombramiento de hombres de negocios como cabezas de diversos departamentos. La cualidad de ser un emprendedor no es inherente a la personalidad del emprendedor; es inherente a la posición que él ocupa en la estructura de una sociedad de mercado. Un emprendedor anterior a quien se pone a cargo de una oficina de gobierno es, en esta capacidad, ya no un hombre de negocios sino un burócrata. Su objetivo no puede ser la ganancia, sino el acatamiento de las reglas y las regulaciones».

El razonamiento tiene sentido, pues el empresario es cambiado de una posición a otra muy distinta; de un ambiente en el que hay ciertas reglas y metas a otro en el que las reglas sus diferentes y las metas son otras.

Si él da resultados o no en su nuevo puesto burocrático, eso será algo que no está asociado con su talento como empresario, sino con otros talentos personales por descubrir.

Lo que he tratado de hacer es examinar la idea frecuente de que seleccionar a alguien exitoso del sector privado, creyendo que se tendrá un buen gobernante, es algo que no tiene un basamento macizo.

Addendum

¿Sería D. Trump un gran presidente por ser un empresario exitoso? La evidencia parece indicar que nada hay que lo justifique.

Un ejemplo interesante es el de Fernando Turner en México con un deseo claro de llegar a la política por cualquier medio:

«En el 2012 apoyó la candidatura de Andrés Manuel López Obrador y de haber ganado la presidencia habría sido su secretario de Economía. Hoy es parte del equipo de transición de ‘El Bronco’ y está convencido de que Nuevo León tiene la oportunidad de cambiar».

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras