Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
En Busca de Explicaciones
Eduardo García Gaspar
16 marzo 2016
Sección: EDUCACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


La tecnología actual es demasiado avanzada. Los humanos no tenemos la capacidad de crear esa tecnología de la que gozamos.

Son los extraterrestres quienes nos la transfieren. La dan a seres seleccionados y ellos la aplican a casos como computadoras y otros aparatos.

Eso piensa una persona, un amigo. Me lo dijo como una realidad en la que cree sin duda alguna.

Ideas como esta hay muchas. Todos hemos escuchado que las pirámides egipcias y mayas fueron construidas por extraterrestres.

El tema es fascinante, imposible de resistir. No me refiero a los visitantes de otros planetas, sino a la búsqueda de explicaciones.

Somos seres que en su naturaleza misma viven indagando los porqués de las cosas. Estamos sedientos de explicaciones, hambrientos de clarificaciones.

En el camino de buscar esas elucidaciones, imperfecta que es nuestra naturaleza, cometemos errores. Uno de ellos es notable. Es el error de acomodar la explicación a los hechos. Tome usted un caso, el de un candidato que pierde las elecciones para presidente.

Los datos son reales. Recibió más votos en ciertos lugares y menos en otros. La suma de todos es menor a la que obtuvo el otro candidato. Entonces, el candidato busca una explicación que se acomode a esa realidad y encuentra una: hubo fraude en las casillas electorales en las que tuvo menos votos.

Por supuesto, la explicación del fraude explica la realidad. La teoría explica los resultados reales. También los puede explicar otra idea: así votó la gente y ella prefirió a otro candidato. El que la explicación acomode a los hechos no significa que los explique en realidad.

Extraterrestres asesorando a la gente de Apple para crear el iPad es una manera de explicar la producción de un gran aparato. Es una explicación que acomoda a los datos y les da una razón para su existencia. Pero no necesariamente los explica en realidad.

Acomodar no es igual a explicar. Tome usted, por ejemplo, la realidad de actos de terrorismo, dos guerras mundiales, muchas guerras locales, revoluciones nacionales y demás. Es posible explicar eso pensando en una elite mundial formada por quienes controlan al mundo para su beneficio.

La realidad es acomodada a la teoría que intenta explicarlos: si algo sucede, lo que sea, eso es para el beneficio del grupo que domina al mundo. Si en Argentina gana Macri y si en Venezuela gana la oposición, eso es porque lo ordenó ese grupo secreto; lo mismo que la permanencia de E. Morales en Bolivia.

Creo que el punto queda claro. Existen muchas posibilidades de explicaciones de la realidad, un número enorme de ellas y realmente curiosas algunas de ellas. No hay un problema de escasez de explicaciones, las hay al por mayor. Casi cualquier persona puede producir una.

Jugando póker puedo predecir que esta noche perdí porque es luna llena y eso altera mis vibraciones cósmicas, lo que me hizo atraer cartas que nunca hicieron un juego medianamente aceptable. La explicación acomoda perfectamente a la realidad de mi juego.

En fin, el centro del problema es ya obvio: en nuestra natural búsqueda de explicaciones existe un problema grave, el de encontrar buenas explicaciones, las reales y verdaderas. ¿Qué hacer para conocerlas? Esa es la cuestión.

No tengo la respuesta absoluta, pero sí una idea razonable. Usted debe sospechar de toda explicación que acomode perfectamente todos los hechos. Cuando la explicación es perfecta, la sospecha debe surgir. O, mejor dicho, el escepticismo.

Un ejemplo. Que la codicia de comerciantes explique la inflación de algún país, suele ser una idea común y perfecta para esa realidad a la que explica en su totalidad. Pero es demasiado perfecta, lo que debe animar a buscar otra teoría que explique la razón por la que muchas veces no hay inflación.

Puesto de otra manera, las explicaciones buenas con frecuencia no son perfectas, ni acomodan toda la realidad sin excepción. Si el iPhone fue creado por extraterrestres para Steve Jobs, eso explicaría la gran tecnología del aparato. Pero habría que también reconocer que lo mismo sucedería con la gente de Samsung.

Al final de cuentas, es un asunto de escepticismo, prudencia y sentido común. Algo que nos dice que tengamos cuidado con las explicaciones, que la mayoría no son perfectas y que tengamos cuidado con las que aparentan serlo.

Nuestra vida, con toda seguridad, no nos proveerá con la explicación final y última de todo. Tendremos que estar satisfechos con ir pausadamente conociendo cada vez más.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que intentan explicar la realidad económica, política y cultural. Defiende la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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