Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
En Novelas, en Películas
Eduardo García Gaspar
3 agosto 2016
Sección: EDUCACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


«El fin de tener una mente abierta, como el de una boca abierta, es llenarla con algo valioso». G.K. Chesterton

Novelización de la realidad. Peliculización de la vida.

Explicaciones encontradas en novelas y películas.

El fenómeno al que me refiero está bien ejemplificado en una obra, la de Lawrence W. Reed (2015. Excuse Me, Professor: Challenging the Myths of Progressivism. Regnery Publishing) cuando habla de un libro.

Un libro de Upton Sinclair, el novelista socialista estadounidense, titulado La Jungla (1906). Narra una historia sobre la industria empacadora de carne. Causó revuelo y la emisión de una ley reguladora de esa industria para controlar a los codiciosos capitalistas de la novela.

El autor lo resume así:

«[…] el triunfo del mito sobre la realidad, de motivos ulteriores sobre las buenas intenciones. Leer a La Jungla y presuponer que es una fuente creíble de noticias es como ver La Guerra de las Galaxias pensando que se trata de un documental».

Tiene su punto y no es menor. Revela un fenómeno más general por el que las historias ficticias de novela son confundidas y consideradas como realidad innegable.

No solo de novela, también de cine. Eso es lo que antes llamé novelización o peliculización de la vida, o mejor dicho, del aprendizaje.

Un amigo me aseguró que en un curso universitario el profesor pidió a los alumnos leer La Frontera de Cristal, la colección de cuentos de Carlos Fuentes sobre la emigración de mexicanos a los EEUU, para que supieran y conocieran esa situación.

La interrogante que sigue es inevitable. ¿Puede un libro de ficción ser suficiente como para describir y explicar la realidad? Pongamos un ejemplo concreto, el de que usted quiere saber acerca de la Gran Depresión y tiene frente a sí dos libros. ¿Cuál será el mejor para satisfacer conocimiento?

Uno es Las Uvas de la Ira, la novela de John Steinbeck. El otro es America’s Great Depression, la obra de M. N. Rothbard.

El problema es, por un lado, la existencia de inexactitudes en novelas y películas. Ver la cinta Maria Antonieta de Sofia Coppola y desarrollar una serie de opiniones sobre esos tiempos en Francia. La lista es la larga, véase, por ejemplo, «40 errores históricos de película».

Si alguien ve JFK, la película de Oliver Stone , es mejor que no piense que ya tiene una idea exacta de lo que pasó. Lo mismo para la cinta, Alejandro del mismo director.

Una buena lista está en 10 Oscar Winning Films With Huge Historical Inaccuracies.

O bien, el caso del libro de Dan Brown, sobre el que una encuesta en Francia encontró que el «30% de las personas que leyeron El Código da Vinci creen que su fundamento es “más bien verdadero”».

Creo que he mostrado el punto al que pretendo llegar. La novelización y la peliculización de la realidad, es decir, la superficialización del conocimiento.

Tomar como fuentes creíbles y sólidas a lo que es ficción, inexactiud y falsedad. Las películas de Michael Moore son un ejemplo de eso. Sobre una de ellas se escribió:

«Describir esta película como deshonesta y demagógica sería casi otorgar a estos términos un barniz de respetabilidad. Describir esta película como una basura sería correr el riesgo de emplear un discurso incapaz de salir del ámbito de lo excremental. Describirla como algo diseñado para halagar frívolamente a las masas sería demasiado obvio. Fahrenheit 9/11 es un siniestro ejercicio de frivolidad moral, groseramente disfrazado de severidad».

Entonces el problema puede comprenderse: la sensación que en demasiada gente dejan esas fuentes débiles de información, haciéndoles creer que por medio de ellas han logrado tener conocimiento de lo real, una explicación confiable de la realidad. Y, creyendo saber algo cierto, entonces opinan y actúan.

¿Las causas? Deben ser variadas. Apunto problemas de ingenuidad y credulidad, bajo el principio de que «es más fácil para el mundo aceptar una mentira simple que una verdad compleja», atribuida a Tocqueville. Es un asunto de candor, de inocencia, de candidez.

Pero también es un asunto de pereza y haraganería, de desidia intelectual y de pachocha educativa. Una evidencia de la mala educación actual.

Con una complicación adicional, la televisión produciendo esa misma superficialización.

Por ejemplo, un documental del History Channel: «En este material fascinante, un grupo de investigadores revela asombrosas pruebas de que la Santa Biblia hace mención a seres extraterrestres».

Post Scriptum

La película de M. Moore Farenheit 9/11 ganó un premio en Cannes 2004, lo que demuestra que el problema no es menor.

Para las inexactitudes históricas de las películas, hay listas curiosas en:

¡Las Películas con los Peores Errores Históricos!

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que intentan explicar la realidad económica, política y cultural. Defiende la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras