Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Gobierno Mundial: Una Advertencia
Selección de ContraPeso.info
12 diciembre 2016
Sección: POLITICA, Sección: Análisis
Catalogado en: ,


El riesgo de la governanza mundial es la idea de Robert F. Gorman en esta columna. Agradecemos al Acton Institute el amable permiso de publicación. El título original de la columna es «Global elites put Christianity in the crosshairs».

El término gobernanza global se refiere a la dimensión política de la globalización. La cuestión aquí es hasta qué punto la gobernanza será centralizada y controlada por las instituciones internacionales de maneras que amenacen con disminuir la capacidad gubernamental nacional y local.

Los defensores de la gobernanza mundial tienden a preferir tanto la regulación trasnacional de los mercados como la creación, marcada por una mayor centralización, de nuevas normas de derechos humanos.

En este último sentido, la gobernanza mundial pueden implicar mucho más que la simple coordinación y cooperación internacionales que han existido a lo largo de las relaciones internacionales modernas.

Ahora también es una ideología profunda y ampliamente embebida que busca la centralización global y la regulación de amplias áreas de interacción internacional. Es algo creído y promovido con un celo casi religioso por sus devotos.

Entre esos devotos están: (1) profesores universitarios y docentes de todos los niveles, (2) profesionales de organizaciones no gubernamentales, (3) abogados internacionales, (4) periodistas, (5) cada vez más numerosos dirigentes y funcionarios gubernamentales elegidos y designados, (6) funcionarios públicos internacionales, (7) celebridades y élites culturales y (8) expertos de la ONU y otras organizaciones intergubernamentales.

Si este cuerpo de creyentes, creciente y cada vez más influyente, simplemente quisiera resolver problemas internacionales apremiantes, sus efectos serían, en gran parte, inobjetables. La cooperación internacional se necesita para prevenir, controlar y resolver conflictos; para proporcionar muy necesaria asistencia humanitaria de emergencia; y promover prosperidad creciente entre las naciones.

Los globalistas, como se les llamó una vez, y los defensores de la gobernanza mundial, como se les conoce con frecuencia, reclaman mucho más. La ideología de la gobernanza mundial tiene como objetivo erosionar y eliminar la soberanía nacional al reducir el control gubernamental nacional del movimiento de personas, bienes, servicios y capital a través de las fronteras nacionales.

Busca establecer un orden enteramente secular en el que las actividades como la educación, la atención de la salud, el desarrollo económico y la justicia son formuladas por expertos mundiales más que por los líderes dentro de sus contextos naturales locales y nacionales. Se considera un ideal el gobierno de los expertos por medio de burócratas globales.

A su vez, estos expertos comparten un conjunto común de perspectivas acerca del mundo. Son seculares que, en el mejor de los casos, desconfían de la religión y de la cultura tradicional como influencias en la civilización, pero que a menudo son abiertamente hostiles a ellas.

Son burócratas o defensores de la burocracia que piensan que el gobierno de los expertos, más que el del funcionarios elegidos, es la única manera de promover una agenda progresista de modernización. Son ambientalistas que, en distinto grado, consideran al ser humano y al crecimiento de la población humana como un flagelo de la ecología global.

Por lo tanto, son casi universalmente defensores del control de la población que considera a la familia, especialmente a la familia tradicional y a las creencias religiosas de las familias, como una amenaza para la integridad ambiental. A menudo apoyan la eugenesia deseando reducir la fertilidad de los pueblos menos deseables.

Son transnacionalistas que creen que el estado-nación es una construcción anacrónica que necesita ser desconstruida. Son, en lo general, defensores de la plasticidad de género que busca, en nombre de los derechos humanos, promover la redefinición global de la masculinidad y de la feminidad y, por tanto, una redefinición de la persona humana y del matrimonio como base normativa de la vida familiar.

Son materialistas que en última instancia niegan la naturaleza espiritual trascendente de los seres humanos y que, por tanto, se ocupan casi exclusivamente de las necesidades físicas y emocionales de las personas. Son relativistas que generalmente rechazan el concepto de la verdad moral objetiva, de la ley natural, o de las dimensiones religiosas y espirituales de la persona humana.

Consideran que el poder y el control son los mecanismos por medio de los cuales se rehace el mundo a su propia imagen. Son centralistas que tiene poca consideración por los derechos de los órganos subsidiarios, los organismos locales de ayuda y de apoyo mutuo, las iglesias, los gobiernos locales o incluso los gobiernos nacionales que desean reservar sus formas de vida distintivas. El nombre de la solidaridad global violan principios básicos de la subsidiariedad.

Las enseñanzas tradicionales del Cristianismo, arraigadas en el Evangelio de Jesucristo, son un objetivo importante para los defensores de la gobernanza mundial. Ellos han adoptado el manto de la paz, la justicia, los derechos humanos y la defensa humanitaria —el evangelio social de la Iglesia—, pero sistemáticamente han atacado a la Iglesia como institución, a la familia tradicional y algunos valores morales tradicionales, el amor al país y a Dios.

Buscan suplantar el papel histórico de la Iglesia en la provisión de obras corporales de misericordia. Son opositores de la libertad religiosa e incluso de la libertad de conciencia.

Esta versión siniestra de la gobernanza mundial es un signo de nuestros tiempos. La globalización de la comunicación electrónica la alimenta cada vez más. El Internet y las redes sociales —en sí mismas de grandes beneficios para la vida moderna— aumentan con demasiada frecuencia agendas antihumanas, desde la pornografía y el abuso sexual, hasta el sindicalismo criminal global y la defensa y reclutamiento de terroristas transnacionales.

En este nuevo mundo virtual, la paz y la justicia luchan contra la violencia y la depravación. La iglesia debe estar consciente de los movimientos ideológicos funcionando bajo el disfraz del humanismo secular y del liberalismo progresista.

La ideología de la gobernanza mundial es el hijastro intelectual del pensamiento materialista marxista. En una época de globalización real, es la cosmovisión reinante de las élites.

Por lo tanto, la Iglesia debe entenderla y resistirse a sus metas más siniestras sirviendo como un signo de contradicción; cooperando con la institucionalización internacional donde esté más justificada; y oponiéndose a ella cuando viola la dignidad humana básica, los derechos subsidiarios de la iglesia y los agentes incrustados de ayuda y apoyo mutuos de los que dependen las comunidades locales.

La Iglesia debe fomentar una forma humana y justa de la gobernanza mundial, resistiendo a las características y los compromisos políticos de la ideología que fomenta una cultura de muerte más que una civilización de vida y de amor.

El verdadero bien y la felicidad de las personas se basa en un respeto genuino de la dignidad humana y el avance del bien común a la luz de las verdades más profundas de la naturaleza humana. La iglesia, así como toda la gente de buena voluntad, debe trabajar para asegurar que la gobernanza mundial promueva este objetivo y no lo frustre.

Nota

Robert F. Gorman es Profesor Distinguido de la Universidad de Ciencias Políticas y Estudios Internacionales en la Universidad Estatal de Texas. Este comentario es extraído y adaptado de What’s Wrong with Global Governance?, el volumen más reciente de la Serie de Pensamiento Social Cristiano del Instituto Acton.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras

También en Twitter

ContraPeso.info tiene ahora su versión en Twitter @GinLogic. Síganos por la defensa de la libertad, la razón y la verdad.