Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
La Esperanza Extrema
Eduardo García Gaspar
30 mayo 2016
Sección: POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión
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Uno recibe más atención que el otro, aunque ambos son notables.

Los medios y las conversaciones tienen a Trump como un tema favorito, y descuidan a Sanders.

La diferencia es errónea. Ambos merecen tener la misma gran atención que solo uno ha recibido.

Ambos son un producto curioso de una situación poco notada. Veamos esta situación primero.

Estamos en una continuación mental de la Gran Recesión del 2008, con una solución que no ha dado realmente resultados y una deuda pública estadounidense imposible de sostener.

Añádase a eso los ocho años del gobierno de Obama, una administración activista con agenda progresista. Total, una economía frenada que produce armas retóricas considerables en su contra.

Más aún, la academia progresista en los EEUU ha producido lo que quiere, jóvenes adoctrinados al estilo activista sustentado en el odio de clases y lo políticamente correcto que viven en esa economía frenada sin percepción de avance y sintiéndo lastimados sus sentimientos cuando alguien les lleva la contra

La economía frenada y la mentalidad socialista, combinadas, forman un caldo de cultivo propicio a la creación de personajes como Trump y Sanders, que antes se veían improbables. No más, ahora son reales y se vuelven fenómenos de rápido crecimiento que toman a políticos más normales, como H. Clinton, desprevenidos.

La mezcla es un populismo nacionalista justiciero mesiánico que vive de la esperanza de colocar en el poder a quien se piense puede volver realidad sus promesas. Una esperanza que surge del reconocimiento desagradable de haber tenido gobiernos consistentemente malos. Más, mucho me temo, un sentimiento de ira y enojo que las campañas electorales hacen mayor.

Son terrenos nuevos, predecibles quizá, pero son tierra desconocida que se mueve de acuerdo a una opinión pública voluble y cambiante y muy acostumbrada ya a hacer reclamos gubernamentales como forma de vida. No tienes empleo, entonces que se prohiban las importaciones, o que se aumente el impuesto a las empresas para pagar seguro de desempleo.

Hacia esas tierras desconocidas se dirige también México. Se tiene aquí un ambiente similar al estadounidense. Ese descontento iracundo es el camino que vuelve ahora probable a lo que antes era impensable, como Trump o Sanders. Aquí, el renacimiento político de López Obrador es real.

Creo que, en resumen, estamos en una situación que puede ser descrita como la europeización de la política estadounidense: gobiernos en crecimiento y economías estancadas. No es un panorama atractivo.

¿Por qué ha sucedido esto? ¿Por qué las personas votan por hacer crecer a los gobiernos dañando a las economías? La respuesta tiene una clave democrática, las elecciones transformadas paso a paso en una oferta de promesas descabelladas que no son posibles de cumplir.

Eso ocasiona descontento, el que es atacado de nuevo en las siguientes elecciones con más promesas aún más descabelladas y menos posibles de cumplir. El resultado es una cadena de gobiernos que fracasan una y otra vez, cada vez peores. Un ciclo de esperanza – desilusión que ha ido haciéndose cada vez más extremo.

Y así es que va admitiendo soluciones más extremas, como Sanders y Trump, o como López Obrador, que son esperanzas realmente alocadas. Alimentadas por la mala situación, el incumplimiento de promesas y el componente ideológico de izquierda. Una especie de tormenta política casi perfecta que abre la puerta a la solución desesperada.

La conclusión que podemos alcanzar, pienso, es que estamos entrando a aguas desconocidas, en las que la predicción es aún menos posible que antes. Lo que antes era absurdo ahora es factible; lo increíble es ya realizable; lo ilógico se vuelve razonable.

Y, repito, es posible detectar dos causas claras.

Primero, el fracaso consistente y natural de promesas gubernamentales crecientes que en la práctica producen soluciones malas o con efectos colaterales que empeoran la situación. El gobierno que comenzó generando esperanzas termina desilusionando a la población.

Segundo, el clima académico que produce jóvenes y adultos cerrados a toda alternativa política que no sea el crecimiento gubernamental (exactamente la causa del problema).

La situación puede mantenerse algún tiempo hasta que se presentan situaciones repentinas, como el surgimiento de personajes al estilo de Sanders o Trump o López Obrador, que son agentes que precipitan acontecimientos.

Finalmente, este ciclo de esperanza – desilusión que imprevistamente llega a la desesperación de lo extremo, no es visto con facilidad. Lo que es un problema central de estructura política sostenida en el crecimiento gubernamental se considera una solución que debe administrarse en dosis mayores.

Erróneamente se diagnostica que no ha fallado la intervención gubernamental sino la pequeña dosis que ella ha tenido, concluyendo que se necesita aún más gobierno, pero ahora sobre una base nueva. La de seleccionar al nuevo salvador social que, como un predicador milagroso, ha sabido colocarse como la nueva esperanza que necesita más poder personal.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que intentan explicar la realidad económica, política y cultural. Defiende la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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