Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Libertad y Humanidad
Leonardo Girondella Mora
22 febrero 2016
Sección: LIBERTAD GENERAL, Sección: Asuntos
Catalogado en:


En lo que sigue, quiero explorar las implicaciones que pueden encontrarse al examinar cualquier conducta humana —una simple acción como adquirir un producto en un supermercado, o ir en automóvil para dirigirse al trabajo.

• Hay en esas acciones una decisión selectiva —la de preferir realizar esto pero no aquello; seleccionar una cierta marca y no otras; conducir en cierta dirección y no en otras.

La decisión implica una valoración superior de una opción frente a las otras. La persona ha sido capaz de evaluar y decidir, lo que necesariamente implica la capacidad de razonar, es decir, pensar en diversas opciones seleccionando una de las posibles.

• En el proceso de selección debe darse una condición necesaria, la de libertad de acción —un ambiente en el que es posible seleccionar entre varias alternativas; la existencia de varias marcas entre las que se selecciona; la posibilidad real de hacer otra cosa que dirigirse al trabajo.

Claramente, ese ambiente en el que se tiene libertad de seleccionar una de varias alternativas no puede ser ilimitado, pero sí tener posibilidades que requieren un proceso de decisión selectiva.

• Dentro de la persona se presupone la existencia de una capacidad mental que le hace posible analizar diferentes opciones y seleccionar entre ellas —es decir, expresar una preferencia que indica la colocación de una de las alternativas por encima de las demás.

Esta preferencia es solamente una que puede ser expresada en orden de preferencias de cada alternativa —con la preferencia indicado un lugar de rango: primera preferencia, segunda preferencia, tercera preferencia y así sucesivamente.

• Dentro de la persona también debe suponerse la existencia de una capacidad física para realizar la acción seleccionada —un cuerpo físico que sirve de instrumento para la realización de una conducta específica.

Tanto el cuerpo físico como otras herramientas externas a la persona, le sirven para la realización de esa acción —para, por ejemplo, trasladarse a un supermercado, entrar en él, caminar por los pasillos, tomar con la mano el producto y otras más.

&&&&&

De lo anterior puede deducirse que la persona al ejecutar una acción demuestra que tiene al menos dos capacidades; la de pensar y la de actuar.

Pensando se perciben las alternativas, se valoran, se ordenan de acuerdo con referencias y se toma una decisión de acción. Actuando se realizan actos diversos orientados a un propósito particular en un momento dado.

El pensar y el actuar necesita un medio ambiente en el que puede realizarse la acción decidida por la persona —sin este ambiente de libertad, la posibilidad humana de pensar y actuar deja de tener sentido.

Es decir, si se retira el medio ambiente de libertad la persona resulta afectada en su misma esencia —las de poder pensar, decidir y actuar. Si la persona se viera forzada a realizar una acción que no fuera la colocada en el primer lugar de preferencia por ella, se estaría en presencia de un ambiente que limita libertades, lo que es indeseable.

Es obvio que es imposible un ambiente de libertades ilimitadas, donde, por ejemplo, una persona pudiera elegir la alternativa de vivir con todos los lujos y sin necesidad de trabajar. El ambiente necesario de libertades tiene las limitaciones que son razonables para cualquiera.

Lo que debe preocupar es que ese ambiente de libertades que es necesario para hacer realidad el potencial humano no sea afectado negativamente —una afectación que siempre es producto del abuso de poder de una persona sobre otra.

Esto es lo que quiero enfatizar en esta columna, la realidad de que el ser humano para lograr su potencial necesita un ambiente de libertad de acción.

Sin ese ambiente no habría realización humana —lo que pone en serios problemas a las escuelas económicas y políticas que se sustentan en la centralización del poder en los gobiernos, retirando de esta manera el poder de la persona para actuar.

Por ejemplo, dentro de un sistema de planeación central de la economía el ambiente de libertad que necesita la persona se anula —la posibilidad de pensar y de actuar de cada una de las personas es cancelada y ellas dejan de tener la posibilidad de realizarse.

Nota del Editor

Si le gustó la columna, seguramente también Desbordar Su Poder. También podría resultar útil Equilibrar El Poder.

No resisto la tentación de añadir un énfasis adicional al punto central del autor de esta columna. Los regímenes políticos y económicos, como el socialismo, el intervencionismo económico y el estado de bienestar, están claro conflicto con la esencia humana, ya que ellos están basados en el retiro y la anulación de libertades. Es decir, van en contra de la esencia humana.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras