Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Libertades, Derechos y Demás
Eduardo García Gaspar
11 febrero 2016
Sección: LIBERTAD GENERAL, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


La mezcla es compleja. Se trata de libertades, derechos, responsabilidades, deberes.

Revueltos todos crean confusión.

Un ejemplo, el de la persona que aseguró tener el derecho a quitarse la propia vida.

Dijo ella que si somos libres, esa libertad incluye el derecho a quitarse la vida uno mismo, o darle autorización a otro para que lo haga.

¿Es eso realmente un derecho? Después de todo, somos seres libres por naturaleza y eso significa poder hacer cosas como esa.

El asunto tal vez pueda ser mejor entendido examinando cada parte por separado. Comencemos con la libertad.

Libertad, brevemente, es la ausencia de impedimentos exteriores para realizar acciones posibles. No tener alas para volar no es ausencia de libertad, pero sí lo sería el que alguien impida a otro ir al templo de su elección, o impedirle comprar el ron que desea.

En libertad podemos hacer cosas, muchas y muy variadas. Algunas de ellas son debidas, otras no; algunas son buenas, otras no; algunas son neutras, otras indeseables, otras loables.

Claramente, la libertad presenta la posibilidad de hacer lo indebido, lo malo, lo indeseable. Esa posibilidad de, por ejemplo, dar un puñetazo a otro, es parte de la libertad.

Dar ese puñetazo o robar una billetera son acciones posibles; malas e indebidas, pero posibles. Jamás pueden interpretarse como derechos. No hay un derecho a robar billeteras, ni a mentir a otros. Son posibilidades de conducta libre, sin duda, pero no significa que sean derechos.

Puede concluirse que, entonces, quitarse la vida sea un acto libre, una posibilidad de acción que todos tenemos frente a nosotros; pero no es un derecho. El que alguien pueda por medio de una decisión libre tomar bebidas alcohólicas en exceso, por ejemplo, no significa la existencia del derecho a la borrachera.

Sí significa que la libertad permite reclamar, en un caso concreto, el derecho a beber bebidas fuertes; cuando sería violatorio de la libertad el que fuesen prohibidas. Sin embargo, sería inexacto al menos mencionar la existencia del derecho al exceso alcohólico.

Eso puede comprenderse mejor cuando la libertad se entiende como compuesta también por eso que llamamos responsabilidad. ¿Quieres robar billeteras o dar puñetazos a otros? Acepta la responsabilidad que eso te trae y no pretendas renunciar a ella.

Esto es lo que nos lleva entonces a la noción de deberes, ética, moral, o como quiera usted llamarle.

Es lo que pone límites a la libertad: eres libre para hacer lo que quieras, pero no todo lo que quieras debes hacer. Es lo que dice que es mal robar billeteras, dar golpes a otros, mentir y… sí, quitarse la vida. Eres libre para hacerlo, no tienes el derecho a eso porque es parte de lo indebido.

La conclusión es la obvia: la libertad tiene límites; los actos libres no se justifican todos por sí mismos por ser libres y no son necesariamente derechos; los límites están determinados por nuestra propia naturaleza humana. Si tenemos vida, ello es bueno, e implica la responsabilidad de respetarla.

Vayamos a otro terreno, el sexual y los derechos sexuales :

«Los derechos sexuales forman parte de los derechos humanos que tiene toda persona. Estos derechos refieren el respeto de la integridad física del cuerpo humano, el derecho a la información y a los servicios de salud sexual, y el derecho a tomar decisiones sobre la propia sexualidad y la reproducción».

Siendo libres, los humanos tenemos la posibilidad de acciones de ese tipo, buenas, malas, neutras. Somos sexualmente libres, pero eso no significa tener derecho al sexo sin limitaciones. ¿Derecho a servicios de salud sexual? ¿A la reproducción?

Realmente no. Tener derechos médicos de ese tipo implica la obligación de que otros los paguen, un traslado de responsabilidades que deben ser propias, no asumidas por terceros. Tener derecho a la reproducción es suponer que puede matarse al ser reproducido, el bebé.

Sí, las cosas son más complejas de lo que permite el cupo de una columna como esta, pero los principios son sencillos: tener la libertad para hacer algo no es igual a tener el derecho de hacerlo; el poder matar no es igual a un derecho a matar.

Y, existiendo responsabilidades y normas, eso permite entender a la libertad como el hacer lo debido cuando pudo optarse por hacer lo opuesto.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que intentan explicar la realidad económica, política y cultural. Defiende la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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