Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Libertades Son Universales
Eduardo García Gaspar
7 abril 2016
Sección: LIBERTAD GENERAL, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Es mero sentido común. Por eso, poco frecuente.

Y presenta una paradoja fascinante, la del preocupado con un detalle y descuidado con el todo. Comienzo con algo simple que ayuda a entender la idea.

Imagine usted a una persona cualquiera. Ella tiene creencias y una de ellas es la desigualdad racial. Ella piensa con fuerza que no todas las razas son iguales, que algunas son inferiores a la suya.

Es lo que llamamos discriminación racial. Y, más aún, la persona pretende que el gobierno impida a las «razas inferiores» que vivan en lugares donde viven los de «razas superiores».

No es difícil imaginar este caso. Nótese que no he dicho de qué raza es la persona ni qué razas son las que considera inferiores. Seguramente usted pensó que se trataba de una persona de raza blanca que discrimina a los de raza negra. Pero la otra posibilidad la inversa es admisible: una persona de raza negra discriminando a los de raza blanca.

Esto es lo que nos presenta una situación reversible: si alguien niega los derechos y libertades de otros está aceptando que también los suyos pueden ser negados.

Si en un país se considera que los de raza negra son inferiores eso significa que sus habitantes en otro país tendrán que aceptar que ellos sea considerados la raza inferior (y no podrán quejarse de ello).

«Porque al negar a los derechos y deseos de otros usted niega que ellos y usted comparten deseos y derechos en exactamente la misma forma. Usted los posee solamente como usted los tiene en común con otros» (MacIntyre, Alasdair C. 1998. The MacIntyre Reader. Univ of Notre Dame Press)

Quizá esto pueda llamarse un principio de universalidad de libertades y derechos y que establece que no hay excepciones. En el momento en el que existan salvedades dejan de existir los derechos y las libertades. Suena lógico, es razonable y, sin embargo, el principio es violado con frecuencia y entre vítores.

Un caso, un grupo de personas acude al gobierno para que prohiba la apertura, en su barrio, de un templo de una religión distinta a la suya. Lo que ese grupo está haciendo es negar su derecho a abrir templos, seguramente en otras partes, donde la suya sea una religión diferente a la común. No podrán alegar libertad religiosa para su religión cuando la han negado a otros.

Eso es lo que puede ser llamado el principio universal de libertades y derechos, por el que no puede haber excepciones.

Otro caso, más sutil. Ciertas personas apoyan y promueven que ciertas personas paguen más impuestos que los que pagan ellas, digamos proporcionalmente mayores. Eso hace que ciertas personas paguen, por ejemplo, 40% de sus ingresos en impuestos y otros paguen, digamos 20%.

Estas personas que apoyan esa idea han negado su derecho a no ser sujetas de impuestos diferenciales. No podrán reclamar que sea injusto que ellas, tiempo después, se vean obligadas a pagar más impuestos que otros. Han negado la libertad universal de gozar por igual de los frutos del trabajo personal.

Después de leer el párrafo anterior, estoy seguro, algunos dirán que eso es una tontería, que lo que es justo es que los que más ganan paguen más impuestos.

No se darán cuenta que han abierto la puerta a la negación de derechos y libertades propios; no podrán argumentar nada en caso de que el gobierno decida que ellos deben también pagar impuestos (como el IVA a la venta de libros que se negaron a aceptar escritores que proponían que los ricos pagaran más).

Las cosas pueden complicarse mucho más. Piense usted en las ideas de tener cuotas de mujeres en puestos de legisladores. La idea central es algo entendido como positivo: evitar que haya discriminación femenina definida como un número de mujeres en esos puestos por debajo de la mitad.

¿Suena correcto? Solo en apariencia. Se ha introducido una variable de discriminación que está oculta: los hombres que por sus talentos hubieran sido elegidos a esos puestos son diferenciados por causa de su sexo. Como consecuencia, quienes eso propusieron no podrán reclamar si se implanta una medida cualquiera que discrimine a las mujeres por medio de cuotas forzadas (como quizá profesoras de preprimaria).

En fin, me parece que era necesario reiterar ese aspecto olvidado de las libertades, ellas son universales o no son libertades.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que intentan explicar la realidad económica, política y cultural. Defiende la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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