Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Población, Pobreza, Política
Eduardo García Gaspar
7 septiembre 2016
Sección: LIBERTAD ECONOMICA, Sección: Una Segunda Opinión
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La idea flota y surge ocasionalmente. Aparece cuando se buscan explicaciones de la pobreza.

¿Qué la causa? Una de sus causas centrales, se nos dice, es la sobrepoblación.

Eso supone que cuanto más habitantes existan en un país, más pobre será; y viceversa. No el número absoluto de personas, sino la densidad de población. ¿Es cierto?

Vamos a ver datos del Banco Mundial del 2014 (habitantes por kilómetro cuadrado).

Hong Kong con casi 7,000 debería ser un país pobre, pero no lo es. Mongolia con 2 habitantes debería ser uno de lo más ricos, pero no lo es; como tampoco lo son Namibia con 3 y Mauritania con 4.

Noruega con 14 debería ser rico y lo es; igual que Australia con 3 que también es un país rico. Bolivia tiene también pocos, 10, pero no es rico; lo mismo que le sucede a Botsuana con 4 habitantes por kilómetro cuadrado.

O bien, compare dos países con casi igual densidad de población: Vietnam (293) y el Reino Unido (267). Según la teoría de la sobrepoblación, ambas naciones debería tener un nivel similar de desarrollo.

La apariencia de los datos anteriores es una no-relación entre densidad poblacional y desarrollo o riqueza. Usemos ahora algunos datos más del Banco Mundial del 2014.

La sobrepoblación de Hong Kong no parece tener influencia en el alto ingreso per cápita que tiene. Vietnam y el reino Unido con igual densidad poblacional tiene ingresos per cápita muy diferentes: 2,000 contra 46,000.

Australia tiene un per cápita de 62,000 y Namibia 5,500; ambas naciones con densidad poblacional casi igual. La conclusión a la que puede llegarse es la obvia. Si usted quiere buscar las causas de la pobreza es mejor que se olvide de la densidad poblacional y busque en otras partes.

¿En qué partes? En las variables que están correlacionadas con desarrollo y alto ingreso per cápita. Hay una que es particularmente interesante, la de libertad económica.

Vea usted, por ejemplo, el mapa que están en Freedom House y lo entenderá.

O, también, vea el Índice de Libertad Económica y que muestra lo mismo. La asociación entre libertad económica y riqueza es obvia.

Los primeros lugares están ocupados por países como: Hong Kong, Singapur, Nueva Zelandia, Suiza, Australia, Canadá, Chile, Irlanda, Estonia, Reino Unido, Estados Unidos, Dinamarca y otros similares.

Ahora trate de adivinar qué países están en los últimos lugares de libertad económica. Esos en los que usted ha pensado y otros más: Uzbekistán, Chad, Ecuador, Bolivia, Burma. Angola y similares, como Cuba, Venezuela, Irán, Eritrea.

Hasta aquí hemos hecho dos descubrimientos razonables. Uno, la riqueza no parece estar asociada con la densidad poblacional. Dos, la libertad económica parece estar muy asociada con la riqueza. Como conclusión, entonces, será mejor examinar a las libertades de cada país para tratar de explicar la pobreza.

Usted puede hacerlo con tanta profundidad como quiera. Una de las maneras es la de examinar teorías económicas y lo que ellas dicen que permite producir riqueza. Es discutible, pero la mejor recomendación quizá sería la Escuela Austriaca de Economía.

Lo que hemos hecho es demostrar asociación o correlación entre libertad y progreso, pero eso no significa causalidad.

Ella tiene que buscarse en las teorías económicas, así como en evidencias como, por ejemplo, el mayor «experimento» económico de la historia: el de las dos Alemanias después de la Segunda Guerra Mundial.

¿Cuál de ellas tuvo el mejor desarrollo y por qué?

En este punto es cuando comienza a comprenderse que las explicaciones de pobreza y riqueza, de progreso y retraso, se encontrarán en el tipo de economía que tiene cada país. Es decir, el tipo de política económica que allí sigan pronosticando que las políticas de libertad causarán riqueza y que las opuestas no la producirán.

El punto tiene ahora algo que bien merece una segunda opinión.

Contrario a lo que muchos pueden pensar, la riqueza de un país, y su pobreza, es un estado provocado mucho más internamente que por situaciones externas.

Por ejemplo, la pobreza cubana, tradicionalmente explicada por un bloqueo económico discutible, tiene una mucha mejor explicación en las políticas económicas socialistas de la isla.

Mi intención no ha sido defender a la libertad económica, en la que creo, pero sí el apuntar un camino de discusión acerca de la pobreza y cómo combatirla: usando la razón para encontrar la verdad.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que intentan explicar la realidad económica, política y cultural. Defiende la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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