¿Qué es deuda social? La definición de «deuda social» es difícil y ambigua. Su variedad de elementos no facilitan su precisión. Sin embargo, su uso frecuente merece un examen objetivo.

Las definiciones estándares de deuda social

Primero, tomo algunas ideas del significado de «deuda social» —por ejemplo, esta de carácter popular

«Deuda social es la que existe con los pobres e indigentes. Con los alumnos sin clases, con los maestros mal capacitados y mal pagos, con los hospitales saturados de necesitados y médicos insuficientes y mal pagados». ar.answers.yahoo

En otra parte, se dice que

«[…] la disminución de la deuda social, entendida como el deber de cooperar activamente para reducir las privaciones y carencias que afectan el derecho a una vida plena y digna, en un contexto de libertad, trabajo e igualdad de oportunidades y progreso social». acde.org.ar

Se comprende también como se dice aquí:

«[…] la reiterada deuda, compendia el cúmulo de necesidades insatisfechas de la población, unas veces por acción y otras por omisión. Como se trata de un crédito a favor de la población, hay que retrotraerlo en el tiempo, y extenderlo hasta la fecha de hoy».elnacional.com.do

Otras dos definiciones acostumbradas

En otra parte se hace una cita sobre el concepto y se añaden ideas. Una definición extensa:

«La deuda social se compone de privaciones que ponen en grave riesgo el sostenimiento de la vida, la dignidad de las personas y las oportunidades de florecimiento humano […] como una acumulación de privaciones y carencias en distintas dimensiones que hacen a las necesidades del ser personal y social. En otros términos, como una violación al derecho a desarrollar una vida plena, activa y digna en un  contexto de libertad, igualdad de oportunidades y progreso social».alcaold.com.ar

Por último, una definición más simple

«La Deuda Social está constituida por todas las normas incumplidas, programas fallidos e inequidades generadas por el Estado peruano manejado en forma corrupta y, en la mayor parte de los rubros, incompetente durante los últimos 30 años». larazon.pe

Los componentes

De las definiciones de «deuda social» anteriores, es posible encontrar algunos componentes explícitos o implícitos:

• Un acreedor a quien se debe algo y que es entendido en varias facetas como personas con privaciones, sin vida plena, pobres, con carencias, cuyos derechos se violan. En general, posiblemente capaces de ser definidos como pobres. Un sujeto colectivo impreciso.

• Un monto que forma la deuda, definido como necesidades no satisfechas, derechos no respetados, privaciones pasadas y presentes, Es lo definido como el «derecho a desarrollar una vida plena, activa y digna en un  contexto de libertad, igualdad de oportunidades y progreso social». Un monto indefinido.

• Un deudor no bien determinado ni definido, a veces referido al Estado que incumple sus deberes. O bien, a alguien impreciso que podría entenderse como a la sociedad en general. Un sujeto vago.

• Una relación deudor-acreedor que se entiende como obligatoria. Se reclama que es imperativo que el deudor indefinido pague la deuda al acreedor colectivo también sin identificar. Una relación sin justificación.

• Un componente de tiempo que hace referencia al atraso en el pago de esa deuda y que haría necesario calcular pagos por el retraso y cuyo monto específico se desconoce.

• Un carácter colectivo claro, por el que el deudor y el acreedor son sujetos comunales sin personalizar como sucedería en el caso de deudas normales. Esto hace imposible determinar quién debe dar qué a quién.

Deuda social, un concepto impreciso y vago

La imprecisión de «deuda social» permite un uso variado que produce inutilidad conceptual . Tanto puede usarse para exaltar el pago de pensiones atrasadas, como un asunto internacional: la

«deuda que los países del Norte adeudan a los del Sur por los efectos sociales que las actuaciones de sus gobiernos, empresas y ciudadanos han producido y producen en los países del Sur».

Por lo tanto

De lo anterior, concluyo que la noción de «deuda social» es un concepto inútil y sin sentido práctico, por razones de su vaguedad e imposibilidad de cuantificarse especificando sujetos claros responsables de uno y otro lado.

La «deuda social» es más bien una resultante de un manejo lingüístico que persigue agregar sentimientos y emociones sustituyendo razonamientos

No es esencialmente distinto a lo que se logra con la expresión «justicia social» que puede significar todo para todos. Desde un sacerdote hasta un activista y un político en campaña, o un académico, cada quien lo interpretara a su gusto.

Es lo que sucede con otra expresión, «hipoteca social» y que tiene efectos colaterales como la elevación del gasto social.

La expresión es, por tanto, un recurso retórico de utilidad ideológica y uso político redituable de significado múltiple e impreciso.

Su peligro radica en un punto oculto que es un efecto colateral indeseable: promueve la expansión del poder gubernamental y concentra demasiada autoridad en los gobernantes. ¿Quién si no el gobierno se hará cargo de pasar la «deuda social»?

Lo peor de la expresión, sin embargo, es la sustitución del lenguaje que ella produce.

En lugar de hablar de virtudes y obligaciones morales, como la compasión, la caridad, la piedad, la misericordia y el amor, produce el olvido de ellas. Adopta una posición indefinida y sin sentido personal —hace que la persona ignore sus responsabilidades convirtiéndolas en algo colectivo en lo que ella poco o nada tiene que ver.