Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
¿Qué Tan Socialistas?
Eduardo García Gaspar
7 julio 2016
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SOCIALISMO, Y MATERIAL ACADEMICO
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«¿Qué es socialismo?» me preguntaron los alumnos hace ya mucho tiempo. La respuesta puede ser fácil, si es que no se va por la definición tradicional.

«Socialismo es un sistema económico sustentado en la propiedad gubernamental de los medios de producción», les dije.

Y aclaré que en un sistema económico cualquiera puede medirse su índice socialista: la suma del tamaño de las empresas en manos estatales, a lo que debe añadirse la suma del tamaño de otras instituciones estatales, como escuelas públicas y seguridad social.

No es un índice formal, pero puede construirse con relativa facilidad, sumando por ejemplo, empleados en empresas e instituciones bajo el dominio estatal (diferentes a la burocracia tradicional). Eso permitiría tener una medición de intensidad socialista.

El punto máximo de intensidad sería el de la definición inicial: todos los medios de producción en manos del gobierno. Conforme su número vaya disminuyendo esa economía se volverá menos y menos socialista; o más y más capitalista. Pero eso no es todo.

Puede medirse al socialismo también de otra forma, examinando el tamaño y la dirección del presupuesto de gastos del gobierno y de la deuda pública. Conforma aumenten la economía será más y más socialista. No son cosas complicadas y muestran la naturaleza socialista neta, que es el incremento del tamaño y del costo del gobierno.

No está mal, pero falta algo que ayude a completar la idea de la esencia socialista más allá del simple, pero descriptivo, «propiedad estatal de los medios de producción». Afortunadamente, alguien ha formulado una definición muy aceptable del socialismo:

«Hemos definido al socialismo como una política institucionalizada de títulos de propiedad. Más precisamente, es una transferencia de títulos de propiedad de gente que en realidad ha dado uso a medios escasos o de gente que los han adquirido por medio de contratos de personas que han hecho lo mismo previamente, hacia personas que no han hecho nada con las cosas mencionadas y tampoco las han adquirido por medio de contratos».

No está nada mal esa definición y es consistente con lo anterior. La esencia del socialismo es un traslado de propiedades. Esas propiedades de personas están legitimadas por el haberlas producido o por el haberlas adquirido con acuerdos mutuos; y ellas son trasladadas a otros que no las han producido ni las han adquirido voluntariamente de otros.

Un ejemplo, muy conocido en México, ilustra esa transferencia no voluntaria de títulos de propiedad:

«[…] el General Lázaro Cárdenas se presentó ante los medios de comunicación […] para anunciar uno de los hechos más trascendentes en la historia de los Estados Unidos Mexicanos: la Expropiación Petrolera. Ésta consistió en la apropiación legal [sic] del petróleo que explotaban 17 compañías extranjeras para convertirse en propiedad de los mexicanos. Entre ellas figuraban Mexican Petroleum Company of California, Compañía Mexicana de Petróleo “El Águila” y la Compañía Exploradora de Petróleo la Imperial SA […]».

En Venezuela, Hugo Chávez expropió casi 1,200 empresas en diez años. Una buena medición de un socialismo claro y diáfano.

Esta es la noción del socialismo más algunas posibilidades para medir su intensidad. Queda ahora por tratar algo vital, porqué se hace eso, porqué se trasladan propiedades de unos a otros de manera no voluntaria bajo el socialismo.

Una respuesta retórica y muy exitosa en México, está en la frase usada antes, «convertirse en propiedad de los mexicanos», o de todos los venezolanos, o cubanos, o rusos, o chinos… Esto es, por supuesto, engañoso, pues el punto importante no es la propiedad nominal sino el control sobre la propiedad transferida.

La propiedad comunal es como una asamblea de accionistas que nunca se reúne, nunca vota y a quien no se presentan resultados jamás. Lo que llega a saberse ocasionalmente es la riqueza del líder sindical, por ejemplo.

Como consecuencia neta real, el socialismo transfiere propiedades de manera no voluntaria y coloca el control de esas propiedades en manos de un grupo de gobernantes del que espera una conducta ejemplar, honesta y sabia.

Creo que lo anterior provee una definición razonable del socialismo y nos da una manera simple de medir sus diferentes intensidades.

Pero, lo que creo más valioso de saber qué es el socialismo es su punto esencial: la dependencia total en la esperanza de que el grupo de gobernantes que controlarán a las propiedades será siempre sabia, honesta, altruista y prudente.

Yo no sé usted, pero esa esperanza me parece demasiado atrevida.

Post Scriptum

La cita sobre el socialismo es de Hoppe, Hans-Hermann. 2007. A Theory of Socialism and Capitalism: Economics, Politics, and Ethics

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