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Responsabilidades del Capital
Selección de ContraPeso.info
10 febrero 2016
Sección: LIBERTAD ECONOMICA, Sección: Asuntos
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Las normas que deben guiar al capitalista es el tema de Jorge Ramón Pedroza en esta columna.

«Companies with their eye on their “triple-bottom-line” outperform their less fastidious peers on the stock market».
The Economist

Tuve una discusión con un buen amigo el otro día.

Observando la gran cantidad de construcciones de edificios de departamentos en la zona residencial de Monterrey lamenté que inversionistas con gran capital hayan dejado de crear industrias para dedicarse a los bienes raíces, generando una sobreoferta que bien puede terminar en una burbuja que al reventar afectaría a toda la ciudad.

Esto sin tomar en cuenta el impacto ambiental y a la vialidad de tanta construcción vertical.

Mi amigo, férreo defensor del capitalismo y además corredor de bienes raíces, reaccionó con dureza argumentando que los inversionistas pueden hacer con su dinero lo que les pegue la gana, que nadie debe venir a decirles cómo invertir su capital y tampoco tienen que rendir cuentas a nadie.

En principio mi amigo tiene toda la razón, pero en sus consecuencias no. Aunque es importante que exista la libertad económica, el capitalista debe invertir con responsabilidad. Aunque sea su dinero sí tienen que responder a alguien más.

Curiosamente al primero que tienen que responder es al mismo capital.  La responsabilidad primaria del capital es crear más capital, para que su efecto positivo en la economía se propague.

En este contexto, una mala inversión es una irresponsabilidad porque destruye capital. Así, en una empresa los primeros interesados son los tenedores de las acciones de la compañía que esperan utilidades derivadas de las inversiones de la empresa.  Cuénteme de un director de empresa que falle en este elemental propósito y sobreviva, y empezaré a creer en los unicornios.

La segunda responsabilidad del capital es con la sociedad misma, que le permite operar y obtener ganancias. Vamos, cuando usted registra un negocio nuevo el notario le pide declarar su razón social.

En otras palabras su razón para existir en esta sociedad.  Si usted declara que su principal actividad será el narcotráfico o la prostitución seguramente se le negará el registro por ser actividades consideradas perjudiciales para la sociedad como un todo.

En esta misma línea de pensamiento el capital debe comportarse como un buen ciudadano respetando las leyes y normas que imperan en la sociedad.

Aunque algunas leyes puedan parecer o sean de plano absurdas, el buen ciudadano está obligado a cumplirlas.  Lo mismo aplica al capital, pequeño, mediano o grande.  En todo caso lo que hay que hacer es luchar por cambiar la ley absurda en lugar de ignorarla o violarla flagrantemente.

La tercera responsabilidad del capital es más moral que económica o social.  El capital debe tener un compromiso con «hacer el bien». Aquí estaríamos hablando del impacto de los bienes y servicios que el capital genera en la sociedad y el medio ambiente.

Por ejemplo, si el producto en su fabricación, consumo o disposición contamina el ambiente, esta sería una acción irresponsable del capital.

Finalmente, la cuarta responsabilidad del capital es individual y casi espiritual.  El capitalista, a final de cuentas, tiene el compromiso de «ser bueno».

De nada sirve que se genere capital, se respeten las leyes, y se hagan buenos productos con buenos procesos, si se logra todo a expensas de pagar mal a los empleados, de evadir impuestos o de incurrir en prácticas competitivas desleales.

En conclusión el capital tiene las responsabilidades de generar riqueza, portarse bien socialmente, hacer el bien y ser bueno.

Esta es una visión muy distinta del dinero, que muy frecuentemente se asocia a la avaricia y la codicia, hasta el punto de llamarle el estiércol del diablo.

Hoy en día está en boga el concepto de Responsabilidad Social Corporativa.  Algunos lo confunden con que la empresa haga labores de beneficencia como patrocinar hospitales, museos o causas como los derechos humanos o la lucha contra el cáncer.

Sin embargo, la responsabilidad social del capital va mucho más allá. Hoy se habla de que una empresa debe de cuidar su triple bottomline.

Obviamente su primer resultado importante es el económico, el capital tiene que generar más capital.

El segundo resultado es el impacto social de la empresa y aquí hay que preguntarse si la sociedad mejora por la actividad de la empresa.

El tercer resultado es el ambiental, y tiene que ver con la sustentabilidad no solo del planeta sino de la misma empresa.

Y tal parece que las empresas que cuidan el triple resultado prosperan más que las demás.

Coincido con mi amigo otra vez, nadie tiene derecho a decirle a un inversionista qué hacer con su capital, pero tampoco ningún inversionista tiene derecho a ser irresponsable, y a mayor el capital mayor la responsabilidad.

La otra opción es que ante inversionistas irresponsables el gobierno se entrometa a regularlos.

Me imagino que usted ya se imagina el resultado.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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