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Urgen: Derechos de Propiedad
Selección de ContraPeso.info
26 septiembre 2016
Sección: DERECHOS, LIBERTAD GENERAL, Sección: Análisis
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ContraPeso.info presenta una idea de Michael Matheson Miller. Agradecemos al Acton Institute el amable permiso de publicación. El título original de la columna es «The Global Poor Desperately Need a Thing You Can’t Taste or Touch: Property Rights».

Una noticia reciente de la AP lamenta que los pobres de Río de Janeiro estarían observando a los Juegos Olímpicos de verano desde sus techos, dado que no tienen billetes para una celebración reservada para los ricos y glamurosos.

La noticia es una ojeada a las esperanzas y los sueños de los habitantes trabajadores de barrios pobres viviendo a la sombra del estadio olímpico de Río, pero la noticia se pierde de algo importante.

Los pobres de Río —como los pobres de todo el mundo en desarrollo— carecen de un billete más importante. Carece de un billete para el juego de la creación de riqueza y empresa.

Ese juego no ha sido y no debe ser solo para los ricos. La economía de mercado es un motor creativo que ha permitido a cientos de millones de personas en todo el mundo salir de la pobreza.

Pero para jugar el juego usted necesita derechos de propiedad y para demasiados en todo el mundo los derechos de propiedad son mucho más difíciles de conseguir que un billete para las olimpiadas.

¿Por qué importa tanto esto? Estas son cuatro razones por las que los derechos de propiedad importa — y no es solo un asunto económico.

Los derechos de propiedad permiten desarrollo económico

En muchos de los países en desarrollo, del 50 al 60% de la tierra no tiene un título claro de propiedad. Si usted no sabe quién es el dueño de la tierra, entonces no tiene incentivo para mejorarla y desarrollarla; y usted puede de ser despojado de ella —especialmente si usted es una viuda o un huérfano.

Sin un título claro, tampoco puede usarse a la tierra como garantía para obtener un préstamo para. por ejemplo, un tractor o para iniciar un nuevo negocio.

Como ha apuntado el economista peruano Hernando de Soto, los activos existentes en el mundo son mucho mayores que toda la ayuda exterior de las últimas pocas décadas. El problema es que los pobres sin un título claro de propiedad no pueden tener acceso a mucho del valor de su tierra. Lo que resulta es que una gran cantidad que tierra potencialmente productiva permanece improductiva.

La correlación entre propiedad privada y el desarrollo económico es muy fuerte. Si ponemos uno sobre otro a mapas de desarrollo económico y derechos derechos de propiedad, veremos como los países con más fuertes derechos de propiedad son los más desarrollados.

Sí, allí hay más cosas que suceden además de los derechos de propiedad. El estado de derecho, la ausencia de corrupción y otras cosas juegan un papel. Pero como dijo el empresario de Ghana, Herman Chinery Hesse, «No puede desarrollarse una economía sin propiedad privada»

Los derechos de propiedad mejoran la visión del mundo

Rafael Di Tella y Ernesto Schargrosky realizaron un estudio muy interesante en un barrio de Buenos Aires donde la mitad de la población tiene un título de propiedad, mientras que la otra mitad está todavía esperando conseguir el suyo. El conseguirlo fue puramente suerte en un sorteo.

Los dos investigadores descubrieron que el tener un claro título de propiedad de la tierra propia realmente cambió la manera en la gente veía al mundo.

Aquellas personas con un título de propiedad tuvieron mayores niveles de confianza, menos embarazos adolescentes, más preocupación por la educación y una visión más positiva del futuro.

Mientras que sus preferencias de música y entretenimiento permanecieron iguales a las de sus vecinos, su actitud hacia el futuro y hacia la sociedad fue similar a la de las clases medias argentinas.

Schargrosky también argumentó que podía ver una diferencia visible en la manera en la que la gente con título cuidaba su propiedad.

Estuvo él interesado en escuchar que sus hallazgos coincidían con las ideas del filósofo católico medieval y teólogo Tomás de Aquino, quien sostenía que la propiedad privada es esencial, «Primero, porque cada hombre es más cuidadoso para procurar lo que es para él solo que aquello que es común a muchos o a todos…»

Los derechos de propiedad limitan al Estado

Los derechos estables de propiedad tienen también importantes ramificaciones políticas. Una de ellas es que limitan al Estado y controlan la consolidación del poder. Ejercen ese efecto de un par de maneras.

La más evidente es cuando la propiedad no pertenece al Estado sino a diferentes intereses privados, lo que crea centros diferentes de poder y de influencia que resisten al poder gubernamental.

La propiedad privada no solamente permite florecer a las empresas privadas, también permite capas más fuertes de sociedad civil, o lo que el filósofo político francés Alexis de Tocqueville llamó «instituciones intermedias».

Estas incluyen a escuelas, asociaciones privadas, sinagogas, iglesias, sociedades mutualistas y similares, las que crean una barrera entre la persona y el Estado.

Cuando las familias, las comunidades religiosas y la sociedad civil son débiles o inexistentes, hay pocas capas entre el individuo y el Estado, y el Estado comienza a absorber más cosas para sí —llegando por último a lo que Tocqueville llamó «despotismo suave».

Tocqueville escribe que hay tres cosas que previenen este descenso al despotismo suave: política local, sociedad civil (organizaciones privadas voluntarias) y religión.

Cada una de ellas lleva a las personas fuera de sí mismas y les hace engancharse con sus comunidades y con otros. Sin embargo, sin propiedad privada, las personas no se enganchan tanto con su comunidad y pueden con facilidad convertirse en pupilos y peones del Estado.

Los derechos de propiedad promueven libertad familiar y religiosa

Finalmente, la propiedad privada es esencial para la familia y para la libertad religiosa. La propiedad crea el espacio para que las familias vivan sus libertades y sus responsabilidades. Permite a las familias tener independencia económica sin depender simplemente de otros.

Este espacio de independencia es esencial para la religión y la cultura porque ¿cómo piensa usted que la religión y la cultura son transmitidas? No primeramente y ante todo en la iglesia, sinagoga o escuela religiosa —sino en la familia.

Sin libertad familiar, no puede haber libertad religiosa duradera y las tradiciones y patrones culturales se debilitan siendo reemplazados por la publicidad y el consumismo.

Mientras que los cristianos y los judíos pueden a veces olvidar la interconexión entre familia, propiedad y religión, los militantes socialistas la han comprendido bien.

Los socialistas de todo tipo, desde Marx y Engels hasta Robert Owen, Gramsci, los fabianos y de la Escuela de Frankfurt, todos reconocen la naturaleza de refuerzo mutuo entre esas tres cosas —es por esto que siempre luchan para erradicarlas.

Friedrich Engels, citando a Robert Owen, sostuvo que hubo tres principales obstáculos para la reforma socialista: «la propiedad privada, la religión, la forma actual del matrimonio».

Como la enseñanza judía y cristiana y los escritores socialistas todos reconocen que hay una relación profunda y de refuerzo entre la propiedad privada y la religión. Cuando se lastiman los derechos de propiedad, las familias se debilitan, se pone en peligro a la libertad religiosa y se abre la puerta a Estados de despotismo suave y duro.

En un momento en el que hay una creciente desconfianza en las economías libres y la propiedad privada, tanto de fuentes seculares como religiosas, es importante para aquellos que valoran estas cosas no solamente apuntar la defensa económica y de eficiencia de la propiedad privada, sino también mostrar que beneficia a los pobres, promueve el florecimiento humano y protege a la libertad religiosa.

El derecho a la propiedad privada hace eso porque respeta a la dignidad de la persona humana —la que fue hecha para la libertad, hecha para la familia y dotada con la inteligencia para resolver problemas y conducir a la creación de Dios.

Nota del Editor

Este artículo fue publicado originalmente en The Stream. Es una adaptación de un ensayo más largo, «La Propiedad Privada, La Libertad Religiosa, y El Desarrollo Económico», en el libro recién publicado One and Indivisible: The Relationship between Religious and Economic Freedom.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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