Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Utilidades Con Claridad
Eduardo García Gaspar
5 abril 2016
Sección: NEGOCIOS, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


¿Qué es lo más importante para una empresa? La pregunta fue planteada en una conversación fascinante.

Una respuesta, casi unánime fue sorprendente: las utilidades, las ganancias, son la parte vital de la empresa. Sin ellas, desaparecería.

¿Responsabilidad social y esas otras cosas? Son secundarias; dijo uno: «Sin ganancias los empleos, los productos, los bienes desaparecen».

Es cierto. Nadie abriría una empresa sin existir la posibilidad de ganar. Ni siquiera un ángel bajado del cielo lo haría.

Si eso es cierto, entonces debemos entrar al campo en el que encontramos una y otra vez el desprecio y el odio a los beneficios empresariales. Esos que hablan del «afán de lucro» como si fuera una terrible falta moral.

Hablemos claro al respecto. Esta cita de AcciónHumana.com lo explica muy bien:

«El espíritu de lucro está presente en todos, llámense “ricos” o llámense “pobres”, empleadores y empleados, empresarios y menesterosos. Nadie en absoluto carece de él. Lo recusable del lucro aparece únicamente cuando este intenta lograrse a costa de terceras personas, que es como ordinariamente operan los gobiernos del mundo y la clase política encaramada en el poder».

Querer ganar, querer tener un beneficio producido por el trabajo propio, es un deseo universal. No es único del empresario. Lo tienen obreros, trabajadores, comerciantes, gobernantes, todos. Y esto no es el problema,

Creer que lo es haría desaparecer a las empresas y la riqueza producida. Querer ganar dinero no es el problema. Lo que si puede ser un problema es cómo se logra la utilidad, la manera en la que se logra el beneficio propio.

Volvamos a ser claros con otra cita de AcciónHumana.com:

«El espíritu de lucro es, además, fundamental para el progreso y mejoramiento de la humanidad, especialmente para que los sectores que están más desprotegidos y desfavorecidos, desprotección y desamparo que mucho tienen que ver con los gobiernos de esos países. Sólo mediante el lucro de la acción empresarial se asegura el consumo de las masas».

Sí, esto causará un shock en muchos. Si alguien quita de la economía el incentivo de tener un beneficio derivado del trabajo propio, el efecto sería la creación inmediata de miseria universal. Nadie trabajaría, nadie se esforzaría, nadie crearía.

Los que se encuentren escandalizados por lo que se ha escrito aquí, espero entiendan que su condenación del lucro o ganancia no está correctamente analizada. En sí misma la utilidad empresarial no puede ser condenada moralmente, lo único que podría serlo es un acto de una persona y no un objeto.

Es decir, lo que podría ser condenable es una manera inmoral de tener un beneficio personal, por ejemplo, a través de engaño o violencia. El dinero que recibe quien comete un robo no es condenable en sí mismo, es solamente un objeto; lo que sí es condenable es el acto de la persona que usó engaños, o violencia.

No es difícil de entender, aunque es ignorado todo el tiempo.

En un primer nivel, debe aceptarse que buscar tener beneficios no es inmoral pero puede serlo la manera en la que eso se haga.Y yendo a un segundo nivel, resulta que tener beneficios empresariales es algo moralmente loable.

En otras palabras, si algo es moralmente condenable eso es la manera en la que se logra el beneficio empresarial, cuando, por ejemplo, se obtiene por medio de engaños, fraudes, corrupción y demás. Pero el querer tener un beneficio no es inmoral.

La distinción es sutil, pero importa mucho. Gracias a las utilidades es posible conocer si los recursos finitos están siendo bien utilizados y eso es vital para ayudar a todos. También es precisamente lo que bien vale una segunda opinión.

Un diagnóstico equivocado lleva a soluciones erróneas. Reprobar al lucro, así en general, lleva a efectos muy indeseables, lastimando a todos. En cambio, si se pone atención en el modo en el que se obtiene el beneficio, sí será posible encontrar maneras reprobables y todos se beneficiarán.

Una vez no hace mucho, conversé acerca de esto con una buena persona, la que pareció entender lo que yo explicaba. Sin embargo, al poco tiempo, de manera automática, repitió la misma idea: «el afán de lucro es inmoral». Me di por vencido.

Y es que hay ideas como esa que tienen un arraigo mental a prueba de todo evidencia y razonamiento. Son ideas a prueba de lógica y demostraciones. Y producen lo que deben producir: miseria incomprensible para quienes tienen esas ideas.

Post Scriptum

Véase Afán de Lucro Capitalista.

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