Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Democracia y Socialismo
Leonardo Girondella Mora
18 octubre 2017
Sección: Sección: Asuntos, SOCIALISMO
Catalogado en:


¿Son compatibles la democracia y el socialismo?

La idea aceptada es que sí, que son compatibles —que un sistema socialista puede implantarse dentro de un régimen democrático sin que que pierda la esencia de ese sistema político.

Lo que quiero es explorar esa idea, poniendo en tela de juicio esa compatibilidad —proponiendo de hecho que la convivencia del socialismo y la democracia es difícil, incluso imposible.

• En la democracia, el centro político es la persona, considerando a cada una de ellas como un individuo separado del resto —y ese sistema está construido como una defensa de la libertad personal ante abusos de gobierno y de otras personas.

En ella, se defienden las libertades de la persona —libertades políticas, culturales y económicas, como un todo indivisible. Resultaría algo absurdo que la persona tuviese libertad para elegir gobernantes, pero no libertad para elegir lo que quiera producir y a qué precio venderlo, que es parte de lo que el socialismo plantea.

• En la democracia y en el socialismo se habla de igualdad, quizá lo único que tienen en común —pero que comprenden de manera distinta:

«[…] mientras que la democracia busca la libertad en la igualdad, el socialismo busca la igualdad en restricción y servidumbre». F. A. Hayek, The Road to Serfdom.

Es un conflicto entre valores políticos que no pueden admitirse con la misma jerarquía, debiéndose seleccionar a uno de ellos como el central. La democracia ha elegido a la libertad como prioridad central; el socialismo a la igualdad —una diferencia notable que apunta hacia la incompatibilidad mencionada antes.

• La democracia entiende a la libertad como ausencia de coerción —de gobiernos limitados que abusan de su poder y alteran la libertad de poseer, de trabajar, de perseguir la felicidad propia.

La libertad entendida como el derecho a escoger gobiernos y cambiarlos; el derecho a la propiedad personal que es defensa contra abusos de autoridad; el derecho a decidir la educación, a adorar a Dios, a tener opiniones y expresarlas.

Esta libertad causará desigualdades inevitablemente, pero también proveerá oportunidades de mejora personal y de ayuda mutua; de colaboración y coordinación. La igualdad que se mantiene es la igualdad legal y de derechos, todo en la libertad.

• Ya que el socialismo da la prioridad central a la igualdad, sin querer perder el elemento de la libertad, lo que lo pondría en desventaja, ha producido un cambio lingüístico de consideración.

Es una modificación del concepto de ‘libertad’, alterado para acomodarse a la meta central igualitaria. Dejando su significado democrático, toma uno que se acomoda al socialismo y mantener de esa manera su apariencia democrática.

Esta nueva acepción de la palabra ‘libertad’ hace referencia a «la libertad de la necesidad, la liberación de la compulsión de las circunstancias que inevitablemente limitan el número de opciones» (ibídem).

Es esta nueva libertad una emancipación de las necesidades, de las exigencias físicas para vivir. Incluso de los menesteres del trabajo y de las limitaciones que impone la creación de riqueza, como esfuerzo, sacrificio y ahorro.

• La libertad democrática teme al gobierno como origen central de abusos de poder y, por medio de leyes y defensas legales, preserva la libertad igual para todos —haciendo que el gobierno se redimensione de sus antiguos estándares monárquicos y autoritarios.

Por el contrario, la libertad, redefinida por el socialismo, expande al gobierno convirtiéndolo en dispensador de medios que distribuye entre los ciudadanos para liberarlos de sus necesidades naturales, de sus obligaciones de trabajo, de sus exigencias de esfuerzo y sacrificio.

&&&&&

Lo anterior me sirve para destacar la incompatibilidad entre democracia y socialismo —apuntando que que para la democracia el valor primario y central es la libertad, proponiendo la libertad en la igualdad.

Para el socialismo, en cambio, el valor primario es la igualdad y ya que esto limita a las libertades, redefine a la libertad de la manera en la que dije antes.

Esta «nueva libertad socialista» la crea el gobierno y es en realidad solamente una redistribución de recursos propiedad de unos para convertirlos en propiedad de otros. Aunque sea llamada ‘libertad’ se trata solamente de una situación de dependencia de la persona —un estado de servidumbre y sujeción del ciudadano.

La democracia y el socialismo hablan de las mismas dos palabras, ‘libertad’ e ‘igualdad’ —pero estas dos tienen un significado distinto para cada doctrina.

Democracia y socialismo solo parecen compatibles en su apariencia, no lo son en su realidad.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Facebook
Extras