Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Erótico o Pornográfico
Eduardo García Gaspar
19 junio 2017
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SEXUALIDAD
Catalogado en:


La diferencia es notable. Notable y obvia, tanto como también es difícil de expresar.

Un amigo suele hablar del tema. De lo distinto que es lo erótico de lo pornográfico. Tiene razón. Son cosas diametralmente opuestas y que suelen mezclarse creando confusiones tontas y consecuencias graves.

En el uso cotidiano, el término ‘erótico’ suele emplearse como sustituto de ‘pornográfico’ simplemente porque tiene una connotación superior, menos reprobable. Si alguien vende «lencería erótica» tendrá mejor imagen que quien venda «lencería pornográfica».

En fin, suelen usarse como equivalentes cercanos, cuando no lo son. Hay en lo erótico algo humano y digno que es parte de nuestra naturaleza claramente influida por lo sexual. Es lo que permite colocar en un museo a La Venus de Urbino, de Tiziano; o al Nacimiento de Venus de Boticelli.

Es lo que hace que la pornografía se encuentre oculta o disfrazada. Un asunto, en parte, de belleza contra fealdad; de lo sagrado contra lo sacrílego. En el erotismo hay imaginación que deja entrever fragmentos de lo sagrado, como escribió. R. Scruton.

Quien también ofreció otra idea al respecto. En lo erótico hay imaginación, mientras que en lo pornográfico hay fantasía. Y no son lo mismo. La fantasía «ofrece sacrilegio y profanación». dijo. La imaginación no, al contrario. En esta hay belleza, en la otra fealdad.

La diferencia puede verse de otra manera, entre respeto y burla, entre seriedad y desaire; entre sinceridad y fraude. Incluso como la diferencia entre verdad y mentira. Lo erótico es humano y, por eso, digno. Es elevado y bueno. La pornografía es una degradación de lo humano al rebajar a lo erótico, despreciándolo.

Lo erótico tiene que ser digno y noble por ser parte de la naturaleza humana, también digna y noble. Esto significa que degradar a lo erótico es también un rebajamiento de la dignidad humana (lo que les sucede a quienes protagonizan películas pornográficas y sus audiencias).

La seriedad contra la insensatez en el tratamiento de la sexualidad ayuda a ver la diferencia entre lo erótico y lo pornográfico. Cuando se toma a la sexualidad con respeto y sensatez suceden cosas obvias, como el considerar con responsabilidad al matrimonio.

El clímax de esa seriedad respetuosa es, me parece, el enfoque cristiano del matrimonio. Mucho más que un contrato, es un sacramento que muestra un compromiso ante Dios mismo. Alguien puede ver esto con desdén, pero no lo quedará otra opción que aceptar la respetabilidad que así se le otorga al matrimonio y a la sexualidad.

«Novia y novio consagran sus vidas y esta consagración es un sacrificio: sus vidas son por esto dadas a algo más alto que ellos mismos y las privaciones de fidelidad, ayuda mutua y crianza de hijos se asumen para la eternidad» Roger Scruton Modern Culture.

No creo que exista forma alguna más alta de tomar en serio al sexo, aceptando a lo erótico en un plano de  elevación matrimonial. Para ser más claro: en ese matrimonio hay erotismo, así como en las relaciones sexuales sin matrimonio hay pornografía.

Se quejaba una persona de Dios. Decía que Dios había colocado en ella un deseo sexual poderoso que sus propios mandatos le impedían usar. «¿Por qué me impide Dios tener sexo con otros cuando él mismo colocó el deseo sexual en mí?», se preguntaba.

No creo que esa persona haya entendido el asunto. Lo sexual es parte de nosotros y, por eso mismo, debe ser tratado con respeto y dignidad, que son esos mandamientos. No lo prohiben, simplemente mandan que el sexo sea también noble y honroso. Como el resto de lo humano.

Entre lo erótico y lo pornográfico existe una diferencia similar a la que se tiene entre comer y beber usando la razón y la prudencia, o la golotonería y la intemperancia. Un asunto de excesos y degradación contra dignidad y autoestima.

Finalmente, nuestros tiempos son unos en los que se pierde esa diferencia entre lo erótico y lo pornográfico. Una pérdida sustancial de buena parte de nuestra dignidad y valor. Reduciendo el sexo a un derecho a la diversión genital nos reducimos a nosotros mismos, cometemos una degradación que algunos piensan que es una liberación.

Curiosa mentalidad de un esclavo que regresando a la sumisión supone que ha sido liberado.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que intentan explicar la realidad económica, política y cultural. Defiende la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Facebook
Extras

ContraPeso.info en Twitter

Recuerde, estamos ya en Twitter @GinLogic. Síganos por la defensa de la libertad, la razón y la verdad.