Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Falacia de la Visión Corta
Leonardo Girondella Mora
25 octubre 2017
Sección: ECONOMIA, EFECTOS NO INTENCIONALES, FALSEDADES, Sección: Asuntos
Catalogado en: ,


La definición de Economía en su comprensión tradicional da pistas sobre la naturaleza de esa ciencia:

«La economía es una ciencia social que estudia la forma de administrar los recursos disponibles para satisfacer las necesidades humanas […] se centra también en el comportamiento de los individuos, su interacción ante determinados sucesos y el efecto que producen en su entorno […] El objetivo último de la economía es mejorar las condiciones de vida de las personas y de las sociedades. Hay que tener en cuenta que los recursos disponibles son limitados (existe escasez), pero las necesidades humanas son ilimitadas.». economipedia.com

Con más perspicacia la Economía ha sido vista como Cataláctica: la ciencia que

«[…] estudia los intercambios entre humanos definidos en términos monetarios […] toda acción humana es un proceso mediante el que el individuo pasa de un estado menos satisfactorio a otro más satisfactorio mediante el intercambio de bienes» eumed.net

Y con buena dosis de agudeza también, la Economía es vista como

«[…] una ciencia para el reconocimiento de consecuencias secundarias. Es también una ciencia para ver consecuencias generales. Es la ciencia de revelar los efectos de políticas propuestas o existentes no solo para un interés especial en el corto plazo, sino para el interés general en el plazo largo». H. Hazlitt Economics in One Lesson.

De todas las definiciones, esta última resulta ser la más útil —especialmente para quienes tienen sugerencias acerca del manejo de la economía de un país y sin vergüenza alguna proponen acciones ignorando sus consecuencias.

El mismo Hazlitt ejemplifica su demostración con varias sugerencias que suelen escucharse acerca del manejo de la política económica.

• Puede alguien proponer que la vía para resolver una situación de estancamiento económico es facilitar el crédito de manera que se reavive la economía.

La consecuencia de esa propuesta —que suele ser común y recibida con entusiasmo— puede ser vista del lado opuesto y complementario: su efecto es el aumento de la deuda.

¿Puede ser razonable afirmar que la economía florecerá por medio del aumento de la deuda? Muy difícilmente.

• Otros han propuesto que el fomento a la actividad agrícola debe realizarse por medio del aumento del precio de esos productos, lo que ayudará a los campesinos y personas de ese sector.

La siguiente pregunta es pensar en las consecuencias que ese aumento de precios tienen en los demás —pues pensar solo en los agricultores es demasiado limitado.

Hazlitt lo explica claramente: pensar en aumentar los precios agrícolas es igual a creer que «el camino a la prosperidad es encarecer la comida del obrero de la ciudad».

• Es frecuente también escuchar la propuesta de que los subsidios gubernamentales ayudan a la economía de las personas —por ejemplo, subsidiando a la electricidad.

Pero si se deja de tener la visión limitada y de plazo corto, la visión general y de plazo largo hará ver que quien propone subsidios está diciendo que la prosperidad se logrará aumentando los impuestos —lo que tiene muy poco sentido.

• La propuesta de elevar salarios por medio de decretos gubernamentales con el objeto de aumentar el poder adquisitivo de los trabajadores es parte de buena cantidad de plataformas políticas electorales.

Sin embargo, con la visión general y de largo plazo podrá verse lo que sucede adicionalmente al aumento del ingreso de los trabajadores —se verán aumentos en los costos de producción.

Es decir, proponer que se eleven los salarios para mejorar la vida de los trabajadores es equivalente a afirmar que los trabajadores y todos los demás vivirán mejor por medio del aumento de los costos de producción —una propuesta sin sentido.

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Con lo anterior he querido llamar la atención sobre lo que quizá es el mayor problema gubernamental de estos días —proponer e implantar políticas económicas con resultados benéficos de corto plazo en un sector de la nación y sin poner atención en las consecuencias generales a largo plazo.

Es un modo erróneo de pensar y razonar que podría ser llamado falacia de la visión corta. Consiste en justificar acciones de política económica sin tomar en cuenta sus consecuencias de largo plazo para la población total.

Esta falacia permite conocer la esencia de los efectos no intencionales —esas situaciones en las que queriendo solucionar un problema la solución aplicada empeora la situación.

Es un asunto de razón práctica que debe poner a pensar a todo ciudadano —quien tiene la obligación de pensar en las medidas económicas de su gobierno evitando esta falacia: pensar en el efecto general de ellas en el largo plazo.

Por ejemplo, podrá ser aplaudida la idea de proteger a empresas y empleos nacionales por medio de aranceles a la importación —pero la medida será reprobada cuando se vea que ella en el largo plazo está diciendo que la economía será mejor teniendo bienes más caros y ayudando a las empresas menos eficientes.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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