Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Más Allá Del Mercado
Eduardo García Gaspar
1 mayo 2017
Sección: LIBERTAD GENERAL, Sección: Una Segunda Opinión
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La idea es buena, realmente buena. Es la explicación del funcionamiento de un mercado libre. Algo muy positivo.

Tome usted a dos personas con el deseo de satisfacer sus propias necesidades y póngalas frente a frente hablando entre ellas para ponerse de acuerdo en una compra-venta. Al llegar a un acuerdo voluntario ambas habrán satisfecho sus necesidades.

Sí, lo harán ganando ambas con la condición de no usar la fuerza y evitar los engaños. Con eso es suficiente para que se obseerve un fenómeno curioso en verdad: el interés propio en satisfacer necesidades acaba ayudando a que la otra parte satisfaga las suyas.

Es una especie de egoísmo ilustrado con un efecto directo, la satisfacción de necesidades propias, pero también con un efecto colateral no buscado, la satisfacción de las necesidades de la otra parte. Todo, gracias a permitir la libertad de acción personal en asuntos económicos.

Es la libertad para vender, para producir, para comprar, para ahorrar, gastar, rentar, abrir negocios, cerrarlos. No es difícil de entender y, a pesar de eso, buena parte de los gobernantes y de los académicos no comprenden ese efecto colateral positivo.

La cosa va más allá. Podemos usar ese «modelo» del funcionamiento del mercado para conocer mejor, por ejemplo, el comportamiento de los criminales tomando decisiones de cometer delitos como vender drogas. Incluso también podemos mejorar nuestro conocimiento acerca de la conducta de los gobernantes.

También, para sorpresa de muchos, puede usarse el funcionamiento del mercado como una ayuda para examinar la conducta de las iglesias bajo condiciones de monopolio, o en competencia. Esto lo hizo A. Smith (1723-1790) en su famosa obra.

Queda ahora la pregunta obvia. ¿Explica eso todo acerca de la conducta humana? Me refiero a si podría verse al ser humano como alguien exclusivamente interesado en su bienestar personal con esa conducta de egoísmo ilustrado que lejos de dañar a otros, los beneficia.

La pregunta es la queja y el lamento de quienes quieren ver más allá del «mercado» que es promovido con buenas razones por los liberales. Muchos religiosos y, por supuesto, los socialistas se expresan en contra del mercado libre; aunque estos últimos con frecuencia usando análisis poco fundamentados.

Si bien en su sentido antropológico la libertad humana hace al mercado libre algo que se acomoda mejor a las personas que los regímenes centralizados del socialismo y el intervencionismo, subsiste la pregunta. ¿Es el egoísmo ilustrado que es benéfico para todos suficiente para explicar a la conducta humana?

Creo que la respuesta es no, no es suficiente. Es una idea estupenda, con poder de explicación; una gran herramienta, aunque difícil de comprender, al menos para una buena cantidad de personas. Estas rechazan esta buena idea y eso es una lástima.

Me parece que la conducta humana es tan compleja que no queda totalmente explicada por el libre mercado, aunque este ayude notablemente. Debemos ir un poco más allá y quitarle el término ‘mercado’ a la expresión «libre mercado», para quedarnos con una idea más abstracta, la de libertad en general.

La libertad económica es solo una faceta de la libertad humana, parte de su naturaleza. Es lo que también hace deseable a la libertad política, a la religiosa, educativa, de expresión. Si el libre mercado es positivo y explica un modo de conducta humano es porque respeta la misma libertad que en otras partes debe existir.

Y donde el ser humano puede actuar bajo esa idea de egoísmo ilustrado: satisfacer necesidades propias con un efecto colateral positivo en otros. Muy bien, ¿pero de eso solo se trata, de satisfacer las necesidades propias y solamente eso?

Para resolverlo, podemos acudir a casos de personas que cuya conducta no está explicada por el egoísmo ilustrado. A los cristianos les gusta citar el ejemplo de lo mártires, quienes aceptan la muerte antes de renunciar a sus creencias; es un buen ejemplo.

Hay otros, como el de pintores viviendo en la miseria pero entregados a su compromiso. En lo general, todo eso que llamamos amor, amistad, nobleza, lealtad; en general todo eso que se refiere a virtudes. El caso de quien prefiere un puesto universitario de investigación a un puesto extraordinariamente bien pagado en un banco.

En resumen, la idea del mercado libre y del egoísmo ilustrado hace grandes aportaciones para entender la conducta humana y no debe desecharse; hacerlo sería un error considerable. Pero no lo es todo, hay más en nosotros los humanos, mucho más.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que intentan explicar la realidad económica, política y cultural. Defiende la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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