Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Noticias Falsas, Falsificadas
Eduardo García Gaspar
23 enero 2017
Sección: MEDIOS DE COMUNICACION, Sección: Una Segunda Opinión
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Noticias falsas y noticias falsificadas. No son iguales y la diferencia importa.

Una noticia falsa es esa que no corresponde con la realidad, por la razón que sea y cuya responsabilidad radica en el medio, el que ha fallado o distorsiona la noticia real dada su inclinación ideológica.

Son noticias y reportes al menos inexactos. Hay una lista de ejemplos estadounidenses. Los casos de medios noticiosos razonablemente confiables y que en casos aislados han reportado noticias falsas.

Quiero poner atención en la otra noticia, la falsificada intencionalmente. Es la creada y fabricada con la meta de ser creída por la mayor gente posible a la que se quiere engañar. La que es emitida consistentemente por su fuente y no es un error aislado, sino una práctica frecuente y voluntaria de diseminación de información falsa.

¿Por qué? Quizá por simple diversión del que la crea cuando ve a su creación convertida en algo popular. Pero también porque la noticia representa un beneficio propio o un daño al enemigo.

Gracias a que en estos tiempos cualquiera puede crear una página web, las noticias falsificadas han crecido notablemente; difundidas además por las redes sociales. Como los rumores falsos de antes, pero ahora en una escala colosal.

La noticia falsificada no es la noticia falsa con humor, eso que se lleva años haciendo The Onion en los EEUU; o El Deforma en México («Televisa prepara novela sobre una pareja que deberá luchar por su amor al ser separada por el muro de Trump»)

Me refiero a la noticia no tanto falsa o inexacta por error, sino la falsificada con plena intención de engañar.

Ha sido reportado que un joven en Macedonia ganó 60,000 dólares produciendo eso, mayoritariamente tratando de atraer a partidarios de Trump.

En fin, estamos en una situación que demanda al menos una actitud de suspicacia mayor a la acostumbrada. Es cierto, estamos frente a la producción frrecuente de noticias falsificadas.

Noticias falsificadas que son creídas. Un ejemplo reciente y famoso fue el del «pizzagate», con consecuencias desafortunadas. Otro fue el del endoso papal a la implantación de chips.

Total, todos enfrentamos ese fenómeno de noticias falsificadas intencionalmente con algún fin reprobable: engañar y mentir para favorecer a una idea, una persona, u otra cosa.

¿Consecuencias? Hay varias.

Una es la resignación porque eso seguirá de una manera u otra. No hay manera de detener a tales noticias. Ellas aparecerán con frecuencia y con apariencia de ser creíbles, incluyendo la distorsión de una noticia real.

Otra es la necesidad de desarrollar un escepticismo mucho mayor en todas las personas, o al menos en las más posibles. Nunca faltará el crédulo que con una inocencia mayúscula crea todo y lo difunda suponiendo que está ayudando a diseminar una verdad incuestionable. Todos tenemos uno o más amigos de ese tipo, distribuidores incansables de noticias que son tan sensacionales como falsas.

La «rata de KFC», creo, es un clásico que atrae al amante de lo escandaloso a compartir la revelación, como un servicio social, en las redes sociales.

Tercero, un efecto no tan obvio: quienes estén en desacuerdo con alguna noticia, real o falsificada, la descartarán aduciendo que se trata de una noticia falsificada, aunque no lo sea. Es una buena salida para lograr comodidad mental dejando de pensar.

También, entrará en funcionamiento el filtro mental de aprobación crédula de todo lo que apoye a las opiniones propias y rechazo inmediato de todo lo que las niegue. Esto va mucho más allá de la noticia de que Facebook cerraría cuentas por mala ortografía.

Si alguien, por ejemplo, tiene opiniones malas del presidente de su país, puede pronosticarse que estará más dispuesto a creer noticias falsificadas que refuercen esa opinión previa; y a rechazar noticias verdaderas que la contradigan.

Si alguien es socialista, estará notablemente inclinado a creer y difundir noticias que favorezcan a sus ideas, pero al mismo tiempo, estará muy inclinado a rechazar noticias verdaderas que lo contradigan. Igual que les sucede a liberales, conservadores y progresistas.

El partidario de Trump verá con beneplácito un reporte de mentiras de H. Clinton, pero no difundirá lo mismo sobre Trump (Irlanda está aceptando emigrantes en caso de ser elegido Trump). Vea What is fake news?

Cuarto, volver a resignarse porque hay cientos de páginas web creadoras de noticias falsificadas. Ello no sería un problema de no ser por la credulidad e iniciativa personales que las lleva a ser difundidas sin pasar por el menor filtro de autenticidad.

Al final de cuentas, la responsabilidad de creer o no está en la audiencia, la que al parecer aún no desarrolla ese escepticismo necesario que debe estar a la par en esta era de la (des)información.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que intentan explicar la realidad económica, política y cultural. Defiende la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “Noticias Falsas, Falsificadas”
  1. Noticias falsas, credulidad eterna - Notiunión




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