¿Qué es ingobernabilidad? Definición, significado, manifestación y elementos. Una situación grave de descontrol que afecta a todo un país.

Definición y elementos

La definición de ingobernabilidad será mejor comprendida a través de sus elementos. Sin características que tomadas conjuntamente permiten conocer la existencia o no de una situación de ingobernabilidad.

El concepto de ingobernabilidad contiene al menos los elementos siguientes:

Situación política desordenada

Ingobernabilidad es una situación política que se manifiesta en circunstancias persistentes de gran intranquilidad nacional general. Circunstancias graves de convulsión, desorden y perturbación.

En una situación ideal, las personas en una sociedad deben gozar de condiciones de orden y estabilidad que hagan posible prever un futuro estable y confiable. Una situación con un mínimo de cambios súbitos y, mucho menos, situaciones de desorden y convulsión general.

Un desperfecto sustancial

La ingobernabilidad es un fenómeno político que significa un desperfecto sustancial en el ejercicio de la función gubernamental, manifestada en esas circunstancias persistentes de gran intranquilidad general nacional.

La función central de todo gobierno es el mantenimiento de circunstancias propicias al disfrute de la vida libre de sus ciudadanos. Circunstancias bien descritas en la noción de confianza en el futuro personal.

Ilegalidad general

Un elemento propio de la ingobernabilidad es la ilegalidad. Es decir, una situación en la que existe una brecha considerable entre la realidad y las leyes. No son ellas aplicadas o se aplican selectivamente.

No es que no existan leyes, incluso pueden existir demasiadas, sino que ellas se ignoran cuando deben ser usadas, se aplican con discriminación, o son empleadas en favor de los gobernantes y sus asociados.

Es lo opuesto al estado de derecho, al imperio de la ley y tiene la consecuencia de crear mentalidades que desprecian a la ley, a las que las instituciones no importan.

Inestabilidad generalizada

Otro elemento es la inestabilidad general. Es decir, una debilidad de las instituciones y su permanencia, en la que todo pasa a depender de las personas que están en el poder y sus voluntades.

Es dejar de ser un país sustentado en instituciones estables que trascienden a los gobernantes en turno, para pasar a ser un país cuya estabilidad depende de quién gobierne.

Facciones en lucha

Derivado de la situación anterior, la política del país renuncia a las costumbres de negociación dialogada y se transforma en un escenario de lucha por el poder. Cuando no importan las consecuencias de esta violencia en la vida de los ciudadanos.

Este escenario da entrada al surgimiento del culto por un líder, en el que se depositan las esperanzas de solucionar la situación de perturbación social extrema. Y entra en conflicto violento con otros líderes y opositores, donde la fuerza es la única vía de solución.

Inutilidad gubernamental

Existe en la ingobernabilidad un elemento sustancial de ineficacia política, de inutilidad gubernamental. Las acciones gubernamentales no tienen resultados, o si los tienen, ellos son poco claros y discutibles.

Las promesas gubernamentales no se cumplen muchas veces porque los poderes han sido limitados por motivos políticos de opositores que ven una ventaja en el empeoramiento de la situación

Corrupción generalizada

Otro elemento es la corrupción, cuando la situación de ingobernabilidad se convierte en una situación desordenada que es una buena oportunidad de beneficio personal.

Los niveles descarados y cínicos de corrupción impune en los círculos políticos se convierten en una nueva normalidad.

Batalla de propaganda

Además, existe una batalla de propaganda que admite todo tipo de engaños y mentiras —justificada siempre por la intensidad de la lucha por el poder.

Bajo esta circunstancia, las personas pierden información y se vuelven víctimas de embustes y patrañas alocadas —sin que fuente alguna pueda considerarse digna de crédito.

Estancamiento económico

La ingobernabilidad frena a los incentivos económicos de inversión, lo que reduce el empleo y la producción de satisfactores. Esto produce un descenso notable en los estándares de vida.

Situación dinámica

La ingobernabilidad no es un estado de encendido/apagado. Es una situación gradual que se mueve lentamente y por eso es posible dejar de percibirla.

Un empeoramiento lento y gradual llega a parecer que la situación vivida es normal impidiendo ver la realidad. Puede estarse viviendo en la ingobernabilidad sin estar plenamente consciente de ello.

En resumen

Los elementos anteriores proveen razonablemente una definición de ingobernabilidad. Es decir, de un escenario político de lucha extrema por el poder, por medios no democráticos, y que realizan sin cuartel los líderes y sus grupos. En la que la vida del ciudadano común está llena de intranquilidad y zozobra.

Es un gobierno fracasado, en el sentido de fallar notablemente en su responsabilidad esencial, la de proveer a los ciudadanos de un ambiente de seguridad y orden que les haga posible tener una confianza razonable en el presente y el futuro: la protección de sus vidas, posesiones, intereses y planes.

Y suele ser el resultado de una ambición extrema de poder entre facciones en lucha.

Y algo más…

Para esta columna he usado con flexibilidad el artículo «Qué es la ingobernabilidad» de Juan Gabriel Tokatlian (el-tiempo.com), la que a su vez toma conceptos de Philippe C. Schmitter. A eso he añadido elementos y comentarios míos.