¿Qué son precios depredadores? La definición de un concepto económico con aplicación política. Lo que la mala traducción del inglés llama precios predatorios. Más el sabroso argumento de una fantasía misteriosa.

Precios depredadores, definición y esencia

La definición de precios predatorios o depredadores es muy simple —con una explicación estándar sencilla:

«[…] se conoce con el nombre de precios predatorios la práctica de vender un producto o servicio a un precio muy bajo, con la intención de expulsar a los competidores fuera del mercado, o crear barreras de entrada para los potenciales nuevos competidores». es.wikipedia.org

Aunque esa es una expresión común, sería mejor hablar de ‘precios depredadores’ —si es que se quiere mantener la imagen carnívora de un mercado con competencia salvaje.

[La traducción correcta de predatory prices es «precios depredadores». Esto connota la idea de robar o saquear de modo violento, que en el caso de los animales se aplica a los que cazan a otros. Aquí se usarán los dos términos indistintamente.]

Otra forma de comprenderlos es esta:

«Estos son precios que son ofrecidos por una empresa en el corto plazo para deshacerse de la competencia y para dañar a los consumidores en el corto [¿largo?] plazo». eleconomista.com.mx

O lo mismo expresado de otra manera:

«Los precios predatorios consisten en una estrategia de precios que puede ser utilizada por una firma predominante en el mercado con el fin de eliminar a sus competidores y así asegurarse el monopolio del mercado. Se trata de reducir los precios por debajo del coste». economipedia.com

Su esencia

Se diga precios predatorios o precios depredadores, es claro que se refiere a la práctica de reducción de ellos a niveles tan bajos que hagan desaparecer a los competidores y sobreviva una sola empresa productora.

Ella, entonces, se supone, se habrá convertido en un monopolio y podrá elevar sus precios para tener ganancias enormes.

Precios depredadores: funcionamiento

Los precios predatorios, se cree, funcionan de la manera siguiente —una narrativa que para muchos resulta atrayente en extremo.

Primer acto: el villano entra en escena

Una empresa cualquiera, generalmente grande y sólida, enfrenta mucha competencia.

Esto tiene el efecto de proveer mejores productos al consumidor, pero limita las utilidades o beneficios de esa empresa grande, poderosa y egoísta.

Segundo acto: el villano decide reducir sus precios

Esa empresa grande y sólida quiere deshacerse de la competencia para ganar más. Decide hacerlo por medio de una reducción drástica de precios.

Va a reducir sus precios incluso por debajo del costo, es decir, está dispuesta a sufrir pérdidas sustanciales. No le importa eso porque piensa que después las cubrirá y ganará mucho más.

Tercer acto: aparecen los precios depredadores

Los nuevos y muy reducidos precios fijados por esta empresa ponen presión en su competencia.

Se espera que después de un cierto tiempo muchas de esas empresas quiebren y desaparezcan por no tener utilidades. Sus ventas se reducirán tanto que irán quebrando una por una.

También, los posibles participantes nuevos en ese sector decidirán no entrar por considerarlo poco redituable.

Cuarto acto: el villano gana y obtiene jugosas ganancias

La empresa grande espera que después de transcurrido un cierto tiempo, la competencia disminuya notablemente o incluso desaparezca.

Esto le permitirá llegar a una posición privilegiada y muy dominante en la que aumentará los precios y tendrá ganancias mayúsculas. Incluso podrá ser un monopolio con precios abusivos.

Todo eso. gracias a primero haber decidido usar precios predatorios o depredadores

¿Funcionan realmente así los precios depredadores?

Esta narrativa es común entre críticos del libre mercado, quienes la utilizan como una critica a la libertad económica. Y tiene la ventaja del fuerte aroma a la teoría de conspiraciones, que es muy atractiva siempre.

¿Es sólido el concepto de precios predatorios o depredadores?No, realmente no. Es más una narrativa fantasiosa por causas como las siguientes:

La reducción de precios es buena

Llamaría a entender toda reducción de precios como una decisión reprobable, aunque en realidad beneficie a los compradores. Y consideraría positivos los aumentos de precio, aunque los dañen.

Las reducciones de precios son positivas para el comprador y verlas como posibles precios predatorios es absurdo.

Se necesita tener un criterio sólido para poder calificar a una reducción de precios como algo depredador. Por ejemplo el vender por debajo del costo por un período largo de tiempo.

Pero eso haría sospechosas medidas positivas para el consumidor, como las liquidaciones de inventario anterior y las rebajas de fin de temporada.

Incluso a la estrategias de venta sustentadas en precios muy bajos serían calificadas de depredadoras y prohibidas. Es absurdo impedir reducir precios que benefician al comprador.

Una historia irreal

La implantación de precios predatorios necesita que (1) los competidores desaparezcan y (2) que la empresa pueda aumentar sus precios durante el tiempo necesario para cubrir los costos de las pérdidas anteriores durante el tiempo que haga redituable esa estrategia (más de lo que hubiera sucedido sin ella).

Esta narrativa suele olvidar que para que funcione, el sector económico debe contar con barreras de entrada que impidan la apertura de nuevas empresas cuando la empresa que eleva los precios lo haga.

Eso hace atractivo otra vez al sector para nuevos inversionistas y emprendedores, si es que existe un mercado libre.

Concluyendo

La noción de los precios depredadores o predatorios es más una fantasía o una especulación curiosa que una posibilidad real.

Pero eso no importará a quienes prefieren historias caricaturizadas y llenas de complots y conspiraciones.

[La columna fue revisada en 2019-07]