Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Reflejos Políticos Condicionados
Eduardo García Gaspar
24 abril 2017
Sección: POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: , ,


Hay algo especial en el debate político actual, especial e indeseable. Algo que oscurece los diálogos.

Christopher Lasch lo ha expresado así:

«El creciente aislamiento de las élites, entre otras cosas, significa que las ideologías políticas pierden contacto con las preocupaciones de los ciudadanos ordinarios. Ya que el debate político es restringido la mayoría del tiempo a las talking classes, como han sido adecuadamente caracterizadas, se convierte en algo crecientemente cerrado [ingrown] y predecible [formulaic]. Las ideas circulan y recirculan en la forma de palabras de moda [buzzwords] y reflejo condicionado» C. Lasch, The Revolt of the Elites and the Betrayal of Democracy

Varios elementos deben distinguirse.

Uno, el debate restringido y limitado a ciertas personas sin que pueda participar el resto. Dos, el debate convertido en un reciclaje de ideas dentro de un ambiente cerrado. Tres, ideas convertidas en la nada de eslóganes, palabras mágicas y reacciones irreflexivas.

Esto aplica a la izquierda tanto como a la derecha, a los conservadores como a los liberales, los que pierden contacto con la realidad cotidiana del ciudadano común.

A partir de esta idea puede verse algo que bien vale una segunda opinión: el debate político en el nivel del ciudadano no es parte del debate político de las élites gubernamentales e intelectuales.

Las gotas del debate que llegan hasta el electorado son esas frases simples, los eslóganes y palabras mágicas que todo lo resumen. Por ejemplo esto:

«La mayoría de conflictos que suceden diariamente en el mundo son el resultado de la falta de entendimiento por parte de los distintos colectivos que participan en esta sociedad. El aprendizaje de actitudes que favorezcan tolerancia, democracia, respeto… sentará las bases para el desarrollo de la Cultura de la Paz». uned.es

El sonido es atractivo aunque en realidad no se conozca un significado preciso y la tesis sea cuestionable. Pero no importa, el ciudadano común sentirá escasa inclinación por repeler lo vago, dudoso y abstracto con tal de que sea políticamente correcto el uso de las frases y palabras mágicas del debate político.

Consecuentemente, en el ciudadano normal se arraiga la costumbre del lenguaje políticamente correcto, definido en lo que sigue de manera descriptiva y explícita:

«Políticamente correcto. Adjetivo de dos palabras aplicado a la doctrina del quererquedarbienismo aplicada al lenguaje. El quererquedarbienismo es una tendencia de la doctrina social postmoderna consistente en evitar caer en descalificaciones gratuitas para no ofender a minorías, medianías y mayorías sociales tales como los maricones, los negros, los mendigos y los subnormales […] La diferencia entre la buena educación simple y llana y el lenguaje políticamente correcto [LPC] es que el usuario del LPC tiene la voz ligeramente más aguda al decir ramera, debido a la falta de cojones para llamar puta a una mujer que cobra por follar». Inciclopedia

Es decir, el posible debate político del ciudadano ha sido restringido a usar términos y frases con escaso significado, lo que empobrece al diálogo y a la discusión. Si usted quisiera examinar las bondades y desventajas del matrimonio homosexual será marginado con acusaciones de homofobia y sus derivados.

El debate político, por tanto, se vuelve un ejercicio de reflejos condicionados ante los estímulos lingüísticos creados y difundidos por la élite intelectual, gobernantes y académicos. Opera como una censura frente a posibilidades que lo contradicen.

«palabras tales como “gitano” y “oriental” son derogatorias. En su lugar, utiliza “roma” por “gitano” y “asiático” en lugar de “oriental”. Hasta las palabras “novio” y “novia” pueden ser políticamente incorrectas cuando no conoces a la persona, porque ambas asumen la heterosexualidad […] También es buena idea evitar el uso del término “Dios” o “dios”. Cada grupo religioso tiene nombres diferentes y reglas distintas para mencionar el término. Las personas de la fe judía no hablan igual de dios, los musulmanes se refieren a su dios como a Alá y los hindúes adoran a muchos dioses diferentes […] puedes decir “Estimada concurrencia” en lugar de “Damas y caballeros” cuando intentes obtener la atención de un grupo». Wikihow

Y entonces, sin pensar, como un reflejo condicionado, el debate político del electorado se restringe a una serie de reacciones irreflexivas de aprobación o rechazo a palabras prejuiciadas. Y eso, mucho me temo, no es un debate político que conduzca a un voto razonable.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que intentan explicar la realidad económica, política y cultural. Defiende la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Facebook
Extras

AVISO

Dejaremos de publicar desde el lunes 18 de diciembre y reanudaremos la publicación a partir del martes 2 de enero. ¡Feliz Navidad!