Protocolo de uso tecnológico aplicable a Whatsapp y similares. Reglas de comportamiento para las personas que usan esas aplicaciones en sus relaciones sociales, laborales y familiares.

La app del momento

Whatsapp y sus similares son herramientas usadas y abusadas. Tienen una gran utilidad y, al mismo tiempo, pueden ser molestas y ocasionar pérdidas de tiempo. Inicio con una definición:

«WhatsApp es una aplicación de chat para teléfonos móviles de última generación, los llamados smartphones. Permite el envío de mensajes de texto a través de sus usuarios. Su funcionamiento es idéntico al de los programas de mensajería instantánea para ordenador más comunes. La identificación de cada usuario es su número de teléfono móvil. Basta con saber el número de alguien para tenerlo en la lista de contactos. Es imprescindible que, tanto el emisor como el destinatario, tengan instalada esta aplicación en su teléfono». fotonostra.com

Protocolo de uso tecnológico

Se sugiere ser guiado por estas normas de comportamiento.

1. Úselo en ocasiones de real necesidad

No hay justificación alguna que pueda convertirla en una obligación de uso diario, mucho menos cada hora o quince minutos enviado y reenviando mensaje, memes y videos de gatos asustados. Usted no es una agencia de reenvío de mensajes.

2. Las personas tienen preferencia

Cuando se esté frente a personas de carne y hueso, ellos tienen preferencia de atención. Los mensajes se quedan el el teléfono, lo que digan y hacen las personas no. Guarde el teléfono en su bolsillo y ponga su atención en las personas, toda su atención.

3. Piense en el interés de su mensaje

Cuando envíe algo reflexione sobre la gran probabilidad de que su mensaje no interese a todos en los grupos que tiene. Parte importante también del protocolo de uso tecnológico.

Sus envíos de mensajes con noticias, videos, fotografías y enlaces son exigencia de tiempo en los demás y eso solo lo merece lo realmente excepcional, no el video de un perro que salta, ni la foto de la mujer en la playa a la que le echan agua en la espalda.

4. Evite lo vulgar y obsceno

No envíe pornografía, vulgaridades, ni cosas similares. Los teléfonos pueden ser vistos por otras personas no propietarias del teléfono. Pero sobre todo, es un asunto de clase y categoría personal.

5. No se es una agencia noticiosa

No tome usted el papel de agencia de noticias que envía reportes de sucesos acontecidos hace unos minutos. Los otros también tienen acceso a las noticias y las verán cuando quieran.

6. No reenvíe información falsa

Evite enviar noticias que son falsas. Si no puede resistir la tentación, al menos verifique antes que no se trata de falsificaciones, rumores, ni bromas. Lo que vea como extraño e imposible, seguramente lo será.

7. Brevedad, brevedad, brevedad

Sea breve y al grano, es decir, no mande mensajes largos. Más allá de unos 300 caracteres todo es irrelevante y significa que está exigiendo tiempo de más a los otros. Whatsapp no se hizo para reenviar a Los Miserables.

8. Respete la ortografía

No está mal usar abreviaciones, pero, cuando escriba, hágalo con propiedad y eso incluye evitar malas palabras (a menos que sea absolutamente necesario lo que no es frecuente).

9. Evite mensajes positivos

Todos saben que «La vida es una oportunidad diaria» y que «Un amigo es un don»; que sonreír es bueno, que el futuro lo construye cada quien… Si los manda, que sean originales y que digan cosas no obvias.

Y si no resiste la tentación de hacerlo, hágalo el menor número de veces posibles. Vital para todo protocolo de uso tecnológico.

10. Hay otras prioridades

No use la app mientras camina, ni mientras conduce un auto. Los mensajes requieren una buena parte de su atención que usted quita a lo que más importa. Nunca hay tanta urgencia como para responder al instante.

Dos leyes de mensajes

Más mensajes producen menos atención

Después de un cierto límite, sus mensajes formarán parte del paisaje de envíos en los que nadie pondrá atención. El máximo número de mensajes que envíe debe ser un mínimo.

Mensajes triviales ocultan a los importantes

El exceso de mensajes poco importantes oculta a los mensajes urgentes e importantes. No ocupe su tiempo libre en mandar un mensaje detrás de otro.

Concluyendo

En resumen, para usar Whatsapp como el resto de las herramientas de comunicación, use las neuronas y sea razonable. Hay un protocolo de uso tecnológico.

Cada mensaje que envía es una exigencia de tiempo ajeno que debe ser respetado.

Meditación general sobre el protocolo de uso tecnológico

Es un hecho que en nuestra época los adelantos han cambiando nuestra vida. Los abuelos y bisabuelos recordaban con emoción a un avión que podía desarrollar 50 kilómetros por hora.

En la actualidad esa velocidad supera al Mach2. Pensemos tan sólo en la realidad de que el Concord, con todo y sus vaivenes, es del siglo pasado.

Quien en los años sesenta y setenta trabajó con tarjetas perforadas para computadora, quizá recuerde que sin darse mucha cuenta de ello, era considerado de extrema mala educación el desacomodarlas.

En todo se ha adelantado menos en el incremento de la calidad de los gobiernos. Por esto es que es necesario el protocolo de uso tecnológico.

Otros buenos consejos

Primero

Es de pésima educación dejar sonar los teléfonos móviles en lugares públicos, cerrados en los que se celebra un evento; por ejemplo, teatros, cines, iglesias, salones de clase.

Nada tan desagradable como escuchar el terrible sonido de un celular cuando se está disfrutando de un concierto con el último movimiento de la sinfonía 51 de Mozart y, repentinamente suena un teléfono con el horripilante sonido electrónico.

Segundo

Tampoco debe sostenerse una conversación telefónica en esos sitios, por ejemplo, viendo una película por la que se pagó dinero.

Cuando usted paga por el boleto para una función de cine, usted es temporalmente dueño de un lugar y un espacio, en el que existe promesa de buen comportamiento por parte del resto de los dueños de los demás lugares.

Esos dueños carecen del derecho de alterar las condiciones bajo las cuales se exhibe la película. De aquí, se deduce que es una terrible falta social sostener una conversación telefónica dentro del cine.

Tercero

Lo mismo sucede en las reuniones de negocios o de amigos, en las que varias personas está atendiendo en común algún asunto y, sorpresivamente suena un teléfono móvil que es contestado.

Así se interrumpe el flujo de la conversación y se afecta la productividad de la reunión, insultando a quienes tienen presencia en la reunión.

Cuarto

Muchos automóviles tienen en la actualidad equipos de música que tienen potencia para ser escuchados dentro de un pequeño estadio de fútbol, especialmente con un aditamento llamado subwoofer.

Es de extrema mala educación exagerar el volumen de sonido de esos aparatos de manera que todo el mundo a doscientos metros a la redonda pueda enterarse de que la música tocada es lo último de Ludicrous Aluminun.

El principio que opera en el protocolo de uso tecnológico es el de dejar para sí mismo el gusto por la música personal.

Quinto

Las computadoras u ordenadores deben de ser vistos como artículos de índole personal, muy similares a los cepillos de dientes.

Entrar a una máquina de este tipo no es diferente a abrir un cajón propiedad de otra persona; siempre debe pedirse permiso antes de hacerlo. Solamente las computadoras claramente marcadas como de uso común pueden ser accedidas por todos.

Sexto

No solo es de buena educación, sino de extrema utilidad el leer los manuales con instrucciones que cada nuevo aparato tecnológico tiene y requiere para su buen uso.

Conocer estas instrucciones, además, permite la posibilidad de ayudar a los otros, los idiotas que no las leen, por lo que se considera una obra de caridad. Es en esas instrucciones que uno averigua que el ratón no es un pedal y que no existe una tecla que sea ‘cualquiera’.

Séptimo

El control remoto, especialmente para su uso en televisión, tiende a ser usado en demasía por parte de quien lo tiene en propiedad momentánea, con lo que puede causar enajenación en los seres que se encuentran a su alrededor al cambiar de canal cada tres nanosegundos, darle vuelta a todo el cuadrante de canales, para concluir que a pesar de tener 78 canales no hay nada que valga la pena.

Quien use el control remoto, antes de cambiar de canal, debe ser amable y preguntar a los demás si les parece que se ejecute un cambio de sintonía.

Octavo

Debe ser considerado de mala educación, por parte de los fabricantes, el vender aparatos tecnológicos sin instrucciones claras y amables, que puedan ser entendidas por cualquier persona medianamente educada.

No es válido, por ejemplo, tener un manual de instrucciones que ha sido mal traducido y que dice cosas como ésta: «Después de afinar el GVB, pulce el botón HGF de mamara que la compocición de la pantaya pueda ser de en color».