Botosión

Botosión

Otra palabra requerida y muy necesaria que designa al fenómeno humano tan común de confusión el pulsar botones que controlan equipo usualmente electrónico.

Sin duda, producto de la fusión gramatical de los términos ‘botón’ y ‘confusión’, la botosión es un fenómeno cotidiano originado, en un principio, cuando los ascensores dejaron de tener conductor al que se le solicitada el piso al que se deseaba ir.

Después de eso, las personas debían ellas mismas apretar el botón del piso deseado. Queriendo ir a la planta 6, por ejemplo, no era infrecuente que las personas pulsaran el botón que los llevaba a la planta 7 o cualquier otra.

Incluso peor aún, se registraron numerosos casos de botosión intencional, mediante lo cual alguna persona bromista pulsaba dentro del elevador, todos los botones de todos los pisos y quien entraba en él se veía obligado a detenerse en cada planta.

Fue Wilhem von Pfaffpfaff quien declaró que esa botosión intencional era un fenómeno cuya gravedad se intensificaba en proporción al número de plantas del edificio en cuestión; siendo especialmente problemático en construcciones como los rascacielos.

Por extensión natural, la botosión se usa actualmente aplicada a todo aparato electrónico, entre los que destacan los controles remotos y los teléfonos inteligentes, así como las tabletas. En esos aparatos hay una gran cantidad de botones con símbolos y letras que son incomprensibles y producen buena cantidad de errores al pulsarlos.

Fue también Wilhem von Pfaffpfaff que declaró que la gravedad y frecuencia de la botosión se eleva proporcionalmente y en relación directa dependiendo del número de botones entre los que la persona debe decidir y pulsar el correcto.

Un caso extremo de número de botones se produjo en el control remoto de una televisión fabricada en China, el que tenía 122 botones, la mayoría con funciones múltiples, siendo el 53% de ellos un misterio desconocido incluso por el mismo fabricante.

La Agencia Internacional Para la Protección de Consumidores Tontos ha trabajado arduamente con otros organismos internacionales para crear una ordenanza mundial que limite los botones de esos aparatos a solamente el de apagado y encendido, con el objeto de evitar la propagación de frustraciones psicológicas que en los últimos cinco años han causado un intento de suicidio y varios millones de riñas matrimoniales.

Post Scriptum

Existe una cierta escasez de palabras que sirven para denominar objetos y acciones que carecen de un término que las designe. En aras de remediar esa falta del idioma, se ofrece un remedio siquiera parcial.

ContraPedia tiene un antecedente en los 80, cuando fueron publicadas una serie de propuestas de palabras y personajes que no existían. Eran muy breves. Esta versión respeta la idea original, jamás publicada antes, con textos más amplios.

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