Brecha del poder 

,

Los gobernantes colocan primero sus intereses, los digan o no. En un segundo plano, están los intereses de sus allegados y, más abajo, los de sus gobernados. Esto es real, como puede verse en la escuela del Public Choice.

Esto es lo que abre la brecha del poder entre gobernantes y gobernados, pues los gobernantes solo aspiran a más y eso puede lograrse únicamente retirándolo a los gobernados.

Veamos esto con algunas realidades, por ejemplo, un índice de desigualdad de ingresos entre gobernados y gobernantes. En un régimen extinto diseñado para construir igualdad universal, sabemos algo de esa desigualdad.

«En 1951, la remuneración promedio de los miembros del equipo de seguridad de Stalin (incluidos uniformes, viviendas, etc.) era de 5.300 rublos por mes, en un momento en que el salario mensual promedio en toda la Unión Soviética era de 660 rublos y el ingreso per cápita promedio los trabajadores eran aproximadamente 90 rublos por mes». Khlevniuk, Oleg V.,  Stalin: New Biography of a Dictator (p. 25). Yale University Press. Mi traducción. 

Que los de una élite perciban casi 60 veces más que esos a quienes gobiernan, en un régimen sustentado en la igualdad, es revelador. Pero eso no es un criterio muy sólido porque, después de todo, resulta válido que gobernantes de alto nivel necesiten protección y servicios que un mortal ordinario no requiere.

Ese índice de diferencia de ingreso puede buscarse en otras partes. México ofrece un caso curioso, el del financiamiento de partidos políticos con fondos públicos. Las cifras son cuantiosas:

«Según el Reporte Electoral 2018 de Integralia, Morena recibió 414.9 millones de pesos para este 2018 y, de acuerdo con su cálculo, para 2019 obtendrá 1,557.2 millones de pesos, es decir, 3.7 veces más. El PRI obtuvo este año 1,094.9 millones que caerán a 800 en 2019; mientras el PRD tuvo 496.2 millones en 2018 y para 2019 recibirá 392.9 millones». animalpolitico.com

Otras fuentes reportan cifras similares. Si tomamos a Morena en México, la situación es fascinante: el gobierno mexicano que domina ese partido se dará a sí mismo algo más de 4 millones de pesos al día solamente durante 2019. Esto desafía al sentido común, pero demuestra que tiene su dosis de verdad el suponer que los gobernantes dan primera prioridad a sus intereses personales que son primariamente los de mantenerse en el poder.

El índice de desigualdad gobernante-gobernado aceptaría otro parámetro, el del gasto público. ¿Qué cantidad base se necesita, por ejemplo, para gastar lo que señala un presupuesto público de digamos 250 mil millones de dólares? Al 6% de interés, se necesitaría una fortuna de 4 billones (Jeff Bezos tiene 126 mil solamente y está entre los mayores). El gobierno que eso gasta actúa como el millonario que por mucho ocuparía el lugar número uno en Forbes.

Todo lo que he querido demostrar es algo que algunos saben, otros ignoran y los demás niegan: los gobernantes son seres de carne y hueso, como el resto de los mortales y actúan dando preferencia a sus intereses personales, en especial a acceder al poder y mantenerse en él.

Una de las maneras de demostrarlo es examinar las brechas de ingresos y control monetario que ellos tienen. El dinero es poder y ellos ambicionan  el poder. Esta es la brecha mayúscula entre gobernantes y gobernados, la brecha del poder y que siempre tiende a ampliarse especialmente con dinero.

Y una cosa más…

No resisto citar a H. Kissinger: «El poder es el máximo afrodisiaco».

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que intentan explicar la realidad económica, política y cultural. Defiende la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *