Confianza económica, la clave

Es obvio que al aumentar la especialización del trabajo aumente la necesidad de intercambiar lo producido —el comercio es una consecuencia lógica de la especialización.

La tendencia observada en la historia es la de una especialización creciente y eso significa un aumento en las actividades comerciales de intercambio de bienes —lo que explica la necesidad del comercio entre naciones y no solamente interno.

Otra manera de comprender estos sucesos es examinar la situación de quienes son autosuficientes —esos que producen lo que consumen— y la situación de bienestar en la que se encuentran. Hacer esto, permite encontrar otra relación, ahora entre especialización, comercio y prosperidad.

Quienes producen lo que consumen —como el caso de un campesino que cultiva para el consumo propio inmediato— viven en una situación de bienestar inferior a la de quienes viven en situaciones de especialización, intercambio y comercio.

La conexión establece una asociación causal entre especialización, comercio y bienestar personal —por lo que deberá admitirse que entorpecer o limitar las posibilidades de especialización y comercio producirá una disminución en las posibilidades de prosperidad.

Un ejemplo de esta limitación de las libertades de especialización y comercio es la política proteccionista —cuya consecuencia puede predecirse con facilidad: una disminución del bienestar o prosperidad de donde se implante.

Otro ejemplo de proteccionismo:

«AMLO buscará la autosuficiencia alimentaria del país. López Obrador mencionó que entre las primeras acciones que llevará a cabo de ganar las elecciones serán las de fijar precios de garantía para los productos del campo». eleconomista.com.mx

La pregunta que sigue es la de cómo puede formarse y promoverse a la especialización y a su consecuencia inmediata, el comercio entre personas —es decir, cómo facilitar que eso suceda. O, en sentido negativo, conocer qué es lo que entorpece y estorba a la especialización y al comercio, para no hacerlo.

La respuesta es muy conocida —se le llama «libertad económica» y es ese medio ambiente de libertad que permite y defiende a la propiedad privada dentro de un sistema institucional. Un economista ha escrito:

«La especialización significa que confiamos en las tareas realizadas por desconocidos. Si no podemos confiar en lo que hacen los extraños, entonces no podemos especializarnos. Para que las transacciones sean confiables, los mercados deben ser reforzados por normas sociales y mecanismos de cumplimiento, incluido un sistema legal confiable». Kling, Arnold. Specialization and Trade: A Re-introduction to Economics (Kindle Locations 152-154). Cato Institute. Mi traducción. 

Llego así a mi punto, el de la necesidad de confianza —el ambiente de certidumbre, seguridad y tranquilidad dentro del que opera esa asociación entre especialización, intercambios, comercio y libertad económica.

Lo que hace sencillo determinar que gran parte de las funciones de un buen gobierno están centradas en su responsabilidad de crear ese ambiente de certidumbre que necesitan las personas para realizar sus trabajos de especialización e intercambio en mercados libres.

Y, visto desde el lado opuesto, cuando las acciones de un gobierno inquietan disminuyendo la certidumbre económica, se alteran los mercados y se reducen las posibilidades de prosperidad —con efectos variados, por ejemplo, una caída en el precio de la moneda o en mercados de valores.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.

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