Derechos: 3 precisiones 

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Inflación de derechos. Inflamación de reclamos. Confusión entre reclamos y derechos.

En realidad, un panorama vago y resbaladizo en el que cualquiera puede usar el término ‘derechos’ y lograr añadir percepción de fuerza de su petición, la que sea. Esto es lo que justifica algunas precisiones sobre el concepto de derechos.

1. ¿Son los derechos algo construido por acuerdos y convenciones sociales?

Si lo son, entonces los derechos humanos no pueden ser universales. Podrán ser cuando mucho nacionales o convenidos con acuerdos multinacionales. Si con creados por consensos humanos tendríamos que aceptar que en ciertos lugares, por ejemplo, pudieran perseguirse a algunas religiones.

Los acuerdos y convenciones sociales, emanados de reuniones de expertos en la ONU, por ejemplo, son por naturaleza modificables. Ayer podían no incluir el derecho a vacaciones pagadas y mañana añadirlos. Un problema de inconstancia, variabilidad y modas intelectuales.

La solución a este problema es aceptar que el origen de los derechos no está en acuerdos, ni en reuniones de expertos, ni en convenciones sociales, sino en una fuente externa y superior de la que emanan y no son modificables.

2. ¿Son los derechos algo que significa una solicitud justa de conducta que impone obligaciones de otros para hacer algo?

Los derechos así comprendidos «establecen deberes que obligan a aquellos sobre quienes se realiza el reclamo a proporcionar algo a los que lo hacen», como escribió  Julian Baggini en The Ethics Toolkit: A Compendium of Ethical Concepts and Methods (Kindle Location 733).

Si los derechos son reclamos de que alguien dé algo a otros, surge un problema, esos derechos ya no serían universales, iguales para todos. Habría, de acuerdo con esos derechos, personas de segunda clase, aquellos a los que se obliga a dar; y personas de primera clase, esos que reciben.

La solución a este problema es aceptar que eso que pueda llamarse realmente derecho tiene que tratar a todos por igual y que, al final de cuentas, solamente significan libertades iguales para todos implicando deberes de no interferencia.

3. ¿Son los derechos algo que solamente significa un reclamo de libertad de acción ilimitada?

Los derechos, entendidos como solicitudes de conducta sin restricción, según plazca a quien actúa, significarían choques irremediables entre quienes lo hacen, con la segura victoria del más fuerte y haciendo que los derechos o libertades no pudieran ser iguales para todos. Los derechos, sin son universales y equitativos, no pueden convertirse en reclamos de conductas sin límite.

La solución a este problema se encuentra en el principio de respetar la libertad ajena: se tiene derecho a actuar siempre que eso no altere la libertad de resto.

Y con una adición central: no pueden trasladarse a otros los resultados de las acciones libres propias. Ningún otro puede reclamar para sí los buenos resultados de la conducta de alguien, ni este alguien puede exigir que otros paguen por los malos resultados de su conducta.

Estas tres precisiones acerca de los derechos están dirigidas a responder a tres errores comunes: (1) los derechos no son producto de consensos sociales, (2) los derechos no son mecanismos para quitar a unos y dar a otros y (3) los derechos no significan libertades ilimitadas.

Y una cosa más…

En ContraPeso.info: lista de derechos existe buena cantidad de material que trata del problema de la inflación de ese concepto.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que intentan explicar la realidad económica, política y cultural. Defiende la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.

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