El candidato místico, sagrado

, , ,

La esperanza como variable política. La esperanza convertida en devoción.

Es un asunto de confianza ciega. No, de algo mayor, de fe y esperanza exaltadas. Convicciones a prueba de toda duda y que no admiten la menor pregunta, ni la más pequeña observación.

Ha sido una experiencia constante mía, el encontrar un grupo de personas interesadas en la política, verdaderamente interesadas. Personas preocupadas, dispuestas a usar su tiempo en tratar de mejorar a la política sin recibir compensación alguna. Gente convencida y desinteresada.

Algunas de ellas, una proporción no pequeña, según mi observación, tienen una predisposición a la esperanza política devota, incluso mística. Colocan esa devoción en una persona y la entienden como una clave salvadora nacional: si ella llega al poder, los problemas nacionales actuales serán resueltos.

No es que crean que cierto candidato a presidente es mejor que los otros, lo que distingue a ese grupo es la adopción de una actitud de esperanza devota que no duda de la esperanza que tiene, la de un país ideal bajo el mando de su elegido.

La esperanza mística del país libre de problemas que ha prometido algún candidato es, para estas personas, un artículo de fe y veneración. Llegan a defender a su candidato hasta el extremo del enojo y la ira. Es eso que ha sido llamado culto a la personalidad política.

«El culto a la personalidad es la elevación y adulación a escala religiosa, de un líder vivo y carismático, generalmente un jefe de Estado o un dictador». es.metapedia.org

Puede usted saber si la persona sufre ese culto devoto por un candidato cuando (1) hace esfuerzos obcecados de persuasión a otros, (2) no reconoce errores ni debilidades de su venerado, (3) le asigna poderes sobrehumanos y conocimiento privilegiado, (4) coloca en el líder la única opción salvadora del país pues el resto lo llevarán a la ruina y (5) no admite bromas ni críticas acerca de su venerado.

Se ha convertido en un fan místico, un converso devoto. Lo que creo que vale una segunda opinión es el ver la razón de esta transmutación de una persona normal como cualquiera otra, en una persona adusta, hosca, que ha suspendido el uso de su razón. Se ha convertido en una máquina que es altavoz de su venerado.

¿Qué produce esa mutación tan notable? Me parece razonable suponer que la transformación ha sido producida por la esperanza creada por el venerado. Ha sabido él crear algo en lo que cada quien ve el sueño personal. Quien está obsesionado con la igualdad, verá al venerado como el adalid de la igualdad.

Lo mismo le sucederá a quien tenga como prioridad al empleo, o a la seguridad, o a la justicia social, o a los derechos humanos, o a la distribución de la riqueza. Cada uno de los transformados entenderá al venerado como el clímax de sus prioridades y preocupaciones. Es la esperanza encarnada que es la visión mística del activista.

Esto es lo que me lleva a mi punto básico.

Toda elección de gobernantes equivale a una creación de expectativas que hace que la persona decida su voto en concordancia con su propio cálculo de ellas: seleccionará a quien sea que, en su opinión, produzca las mejores consecuencias para el país.

Ese cálculo de expectativas es subjetivo y así como puede ser razonable, también puede ser disparatado y descabellado, llegando incluso a ser de una naturaleza extática y fervorosa. Esta expectativa devota es a la que me refiero, esa que se convierte en una esperanza ferviente que no puede ser cuestionada.

Ella es un factor político considerable, mayor de lo que podría pensarse inicialmente. El fenómeno ha sido apuntado antes como inexplicable:

«La reverencia mostrada hacia él [Mao] por algunos intelectuales occidentales (y otros) fue probablemente la más perpleja y fuera de lugar de todas las actitudes políticas adoradoras aquí examinadas». Hollander, Paul. From Benito Mussolini to Hugo Chavez: Intellectuals and a Century of Political Hero Worship (p. 166). Cambridge University Press. Kindle Edition.

Mi creencia asigna a la construcción de esperanzas místicas la razón central de la devoción a candidatos y gobernantes. Ilusiones de tal magnitud que aceptan a la ignorancia como una bendición. El venerado es la proyección alucinante de las creencias propias en un paraíso terrenal.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que intentan explicar la realidad económica, política y cultural. Defiende la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *