Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
El cuarto partido
Eduardo García Gaspar
15 enero 2018
Sección: GOBERNANTES, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


El asunto es uno de selección entre opciones. De optar por una de las alternativas disponibles.

Nada complicado en exceso, pero que se presta a riesgos que pueden ser considerables. Veamos esto en abstracto.

Tiene usted ante sí, cuatro opciones diferentes. Entre ellas usted debe seleccionar una. Tiene información disponible acerca de cada una. La decisión es la obvia, elegir a la que usted crea que sea la mejor para usted.

Con un ejemplo común. Usted está frente a cuatro restaurantes y sus menús. Los lee y toma se decisión. Tan sencillo como eso. Vayamos ahora a complicar un poco el problema.

Usted ya fue al restaurante A y no le gustó. La siguiente vez que usted elija y si no hay más opciones, usted selecciona entre los tres restantes. Y, desafortunadamente, tampoco este restaurante le gusta. Ahora tiene que seleccionar entre los dos que quedan y el seleccionado tampoco le ha gustado. Solamente queda uno.

El que quede una sola opción plantea una situación fascinante. ¿Puede concluir usted que el cuarto restaurante, ese al que usted nunca ha ido, es mejor que los otros tres que no le han gustado? No, no puede.

Ese restaurante puede ser peor que los tres anteriores; puede ser igual; o quizá puede ser mejor. No hay manera de saberlo y eso tiene una aplicación política, la que ilustro con el razonamiento (erróneo) de un amigo.

Opina él de la manera siguiente:

«Ya estuvo en el poder el PRI y no resultó bueno. Ya estuvo en el poder el PAN y no resultó bueno. Ya estuvo en el poder el PRD y no resultó bueno. Por consiguiente, ahora hay que llevar al poder a MORENA porque seguramente es el mejor».

Como en el caso del restaurante, el que los tres anteriores hayan sido malos no es una prueba de que el cuarto sea el mejor ni el preferible entre todos. Puede también ser peor o igual. Mi punto es uno de señalar un razonamiento totalmente erróneo.

Es humanamente comprensible que mi amigo se encuentre un tanto desesperado ante la mala calidad de los gobiernos que ha tenido México (que no es excepción). No solo en cuestión de deshonestidad, sino también en asuntos de mala calidad de servicios, ineficiencias y políticas con malos resultados.

Pero esa desesperación con gobiernos de muy baja calidad no debe anular a las neuronas haciendo pensar en la medida atormentada de decidir coléricamente la elección de una cuarta opción, la no aún intentada. No tendría lógica ni sentido. Aún así, se cumple eso que afirmó Schumpeter: cuando el ciudadano entre a los terrenos de la política su inteligencia se reduce y es capaz de cometer fallas terribles.

Sin embargo, la desesperación que mi amigo siente puede ser usada constructivamente ayudándole a decidir con mejores criterios. ¿Qué es lo que lo ha desesperado con los partidos que ya han estado en el poder? Si puede responder a eso, la contestación le ayudará a decidir si efectivamente el cuarto partido es mejor, o peor.

Regresemos a los restaurantes. Si los cuatro restaurantes sirven los mismos platos y emplean las mismas recetas, entonces podrá concluir que el cuarto restaurante que él pensaba era el mejor, no lo será. Esto es lo que le sucede al cuarto partido.

Todos los cuatro partidos, que mi amigo considera, tienen las mismas recetas de gobierno: son estatistas, tienden a la izquierda, quieren más gobierno, pretenden gastar más, desean más poder. Y, peor aún, ese cuarto partido quiere intensificar más todo eso.

La conclusión es la que usted imagina: el cuarto partido que mi amigo con desesperación quiere intentar llevar al poder es en realidad más de lo mismo anterior. No solo lo mismo, sino en dosis mayores. Quizá sea el peor entre esos cuatro.

Y el problema no es, por tanto, uno que se solucione rotando partidos en el poder. Si todos hacen más o menos lo mismo nada cambiará realmente y continuará la mala calidad gubernamental. El problema es eso que hacen todos y que es hacer crecer al gobierno.

La solución, por tanto, la lógica y clara, es la victoria del partido que revierta la tendencia del gobierno que crece, porque el problema no es de partidos, sino de malas políticas.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que intentan explicar la realidad económica, política y cultural. Defiende la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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